Passengers
Análisis

Passengers - Crítica de la película espacial de Chris Pratt y Jennifer Lawrence

Por Raquel Hernández Luján
-

Crítica de Passengers, la película espacial de Morten Tyldum protagonizada por Chris Pratt, Jennifer Lawrence, Michael Sheen y Laurence Fishburne. En cines a partir del 30 de diciembre de 2016.

Después de filmar dos interesantísimas películas muy diferentes entre sí como la sobresaliente adaptación de la novela de Jo Nesbo Headhunters y el biopic The Imitation Game (Descifrando Enigma), la expectativas que algunos teníamos creadas respecto a Passengers eran muy altas. Y es que Morten Tyldum, el director noruego, tenía el listón alto para superarse a sí mismo pero partía de una sólida base: es un buen narrador, un gran director de actores y tenía un presupuesto holgado para internarse en la ciencia-ficción con cierta solvencia.

En términos generales, podría haber dado muchísimo más de sí porque cuenta con un buen reparto, unos efectos especiales impresionantes, unos sets de rodaje alucinantes y ciertos pasajes incluso poéticos que hasta nos traen a la cabeza obras magnas de la ciencia-ficción (no quiero contaros demasiado pero el personaje al que da vida Michael Sheen y el tratamiento inicial recuerdan a varias obras muy concretas).

En un futuro cercano, la Humanidad se ve capacitada para abandonar el planeta Tierra, superpoblado y sobrevalorado, en busca de nuevos entornos habitables. Este viaje supone un largo recorrido por el espacio de una duración de 120 años que los colonos deben recorrer en estado de sueño inducido en cápsulas especiales de hibernación. 

La nave Avalon, pilotada de forma automática y provista de las últimas tecnologías de autorreparación, es la primera en enviar civiles de forma masiva en un grupo de 5.000 personas. Los problemas empiezan cuando, debido a una avería en las cámaras de sueño, un pasajero despierta de su hibernación 90 años antes de llegar a su destino. Desesperado al comprobar que no puede regresar a su cápsula, Jim Preston (Chris Pratt), un joven mecánico, comienza a desesperarse ante la perspectiva de envejecer y morir absolutamente solo.

Sin embargo, conoce a Aurora Lane (Jennifer Lawrence), una escritora de Nueva York que tiene como objetivo viajar por el espacio para después publicar la experiencia en un periódico y todo cambia para él justo en el momento en el que la inmensa nave empieza a acumular una serie de fallos en cascada. Los problemas técnicos de la nave Avalon comienzan a la par que los narrativos cuando de repente varios giros de guión desestabilizan la historia.

Vaya por delante que el diseño de producción de Passengers, la dirección artística y los efectos digitales son abrumadoramente realistas y contribuyen a generar secuencias magníficas (atentos a los momentos de pérdida de la gravedad) pero da la sensación de que el final de la película hubiera sido remendado o reescrito porque toda esa magia que se crea al comienzo se pierde en tribulaciones personales incongruentes y unas inesperadas aventuras que eran del todo innecesarias... Como si se hubiese optado por un nudo argumental inverosímil y, peor aún, por un final de compromiso. 

La primera hora de la película cumple con lo esperado. Tenemos la clásica historia de un náufrago espacial encarnado además por un Chris Pratt que se ajusta al papel como un guante. Sin embargo, a partir de un determinado punto, el guión es errático y empieza a explorar nuevos géneros "sin ton ni son". Pasa del romance al cine de aventuras y se precipita en un final que parece tomar por bobo al espectador.

Chris Pratt Jennifer Lawrence

Esto es especialmente sangrante si se tiene en cuenta que la premisa inicial es de lo más prometedora: pioneros espaciales lanzándose a repoblar colonias lejanas, las implicaciones de que haya personas dispuestas a dejar sus vidas atrás, la diferencia de las clases sociales que se embarcan en el viaje... Hay muchas lecturas que podrían haberse hecho mucho más profundas e interesantes pero solo quedan esbozadas en pro de una espectacularidad que no se justifica.

Además la ambientación de la película, la factura técnica e incluso los esporádicos destellos de humor hacen que el comienzo discurra de forma tan fluida que realmente te deja anonada la simpleza del final.

Passengers película con Chris Pratt y Jennifer Lawrence

Que el viaje tenga sobresaltos no ha quebrantado mi fe en el realizador, eso también es cierto, porque Passengers cuenta con algunos momentos que rozan lo sublime y, bueno, aunque no haya dejado satisfechas mis expectativas, que repito, eran altas, no es óbice para reconocer su ambición por contar una historia diferente. No del todo satisfactoria, pero sí como poco entretenida. Una pena que no remate el buen trabajo inicial, pero ¡otra vez será!

Os recuerdo de que Chris Pratt y Jennifer Lawrence estuvieron recientemente en España promocionando la película, con el resumen de la rueda de prensa de Passengers os dejo.

Valoración

Irregular cinta de ciencia-ficción, aventuras y supervivencia cuyo tramo final dinamita la magia desplegada al comienzo con su historia centrada en un náufrago espacial.

Hobby

65

Aceptable

Lo mejor

La estética es el gran punto fuerte de la cinta junto con las interpretaciones y el interesante punto de partida de la trama.

Lo peor

El final es olvidable y en concreto el último plano es como una bofetada en la cara del espectador: incongruente y sin emoción.

Lecturas recomendadas