Análisis

The Phantom: El Hombre Enmascarado (1996)- Crítica

Por Jesús Delgado
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Crítica de The Phantom: El Hombre Enmascarado (The Phantom, 1996) - Dirigida por: Simon Wincer - Protagonizada por: Billy Zane, Kristy Swanson, Treat Williams, Catherine Zeta-Jone, James Remar.  - Música de David Newman - Productora - Paramount Pictures.Adaptación de los cómics de Lee Falk sobre el Fantasma (El Hombre Enmascarado en España), un legendario vigilante de la selva bengalí que lucha contra criminales y piratas. La cinta se ambienta en 1938, en la juventud de Kit Walker,  el XXI Fantasma, el vigésimo primer hombre en llevar el traje, destinado a perpetuar un legado de lucha contra el mal en los mares de Asia. 

En 1996 llegaba a los cines The Phantom, una película sobre el superhéroe de cómic de los años 30 conocido como El Hombre Enmascarado en España. La cinta supuso un intento de Paramount de emular a Universal y a Disney, apostando por el género de los superhéroes de la Edad de Oro del cómic. Más concretamente nos referimos a las películas de La Sombra y de Rocketeer, que como sabéis no fueron precisamente un éxito ni de taquilla ni de crítica. Aunque curiosamente sí se venderien muy bien en formato doméstico tiempo después.

¿Pero de qué iba de The Phantom y cuál fueron las causas de su debacle? ¿Realmente es una película tan mala que se merece el abucheo del público de su momento? Pues bien, aunque no lo creáis, estamos ante una película más compleja de analizar de lo que parece. Y se trata precisamente por que El Hombre Enmascarado no es un personaje cualquiera, sino el ancestro directo de los vigilantes modernos. El protosuperhéroe urbano moderno, si nos permitís la expresión pseudo-científica. No obstante, y si nos dais unos minutos de vuestro tiempo, os desarrollarmos los motivos de esta apología, porque, a pesar de sus carencias como cinta, The Phantom no es tan mala película de superhéroes, sino un producto de difícil digestión desde el momento de su concepción. 

Un poco de historia antes...

En caso de que no hayáis crecido leyendo tebeos o los personajes de cómic no sea vuestra asignatura preferida, ahí va una rápida lección de historia: El Hombre Enmascarado o The Phantom (El Fantasma), es una historieta basada en un superhéroe creado por Lee Falk (autor también del mago Mandrake, ancestro espiritual directo de Doctor Extraño de Marvel y de Zantanna de DC Comics) que debutó allá por el año 1936, como tira de periódico. Posteriormente daría su salto a cómic en 1939, debido a su éxito. Como curiosidad, Falk trabajó en estos cómic hasta su muerte en 1999. Gracias a eso, The Phantom en uno de los principales best-sellers del mundo del cómic internacional y  en algunos periódicos de EEUU y de todo el planeta aún en 2016 se siguen publicando sus tiras cómicas. ¡Ahí es nada! De hecho, su números compiten con Spider-man, Tintín. Bola de Dragon y Superman como uno de los cómics más vendidos del Siglo XX. 

La trama de este curioso personaje se fundamenta en la sinergía de varias fuentes de las que bebió Lee Falk para su creación: Tarzan, El Zorro, El libro de la Selva y (La Sombra, el gran héroe del Pulp) y desarrollándo su fruto en Bengala, en el noreste de la India. Supuestamente, el Hombre Enmascarado es el descendiente de una larga tradición de justicieros que llevan luchando contra la piratería desde el siglo XVI. La saga familiar se remonta hasta el hijo de un capitán de barco, que fue recogido, rescatado y criado por los indígenas bengalíes. Desde entonces toda la familia ha jurado luchar contra el crimen, la piratería y la maldad en general bajo el pseudónimo de el Fantasma, el protector de aquellos lares.

Esto, claro, culmina con el XXI Fantasma, quien es el heredero de una tradición viva que propugna la idea de que el Fantasma es un ser inmortal que nunca muere: un espíritu que camina, un hombre que nunca muere (y otros títulos igual de solemnes). Esto claro, le convierten en una suerte de protector y aliado de los indígenas de la zona y de las autoridades coloniales, que ven al justiciero como una fórmula para luchara contra el crimen en forma de distintas formas. 

El héroe siempre va acompañado de su caballero Héroe y su perro Devil (o Satán en las tiras españolas). Para más inri, como el Batman de Batman v Superman, The Phantom marca a sus enemigos. En la mano derecha, con la que golpea, lleva un anillo que deja la marca de la calavera, con la que indica públicamente quienes son malvados y criminales. Con la izquierda, en cambio, marca a sus aliados, señalándolos como bienhechores y gente a la que hay que proteger y ayudar. 

Todo esto, a su vez, se desarrolla a matacaballo entre las selvas asiáticas y las ciudades occidentales, sirviendo un escenario que oscila entre los relatos detectivescos del género pulp más tradicional a las novelas de aventuras en la jungla. Los villanos, por tanto, son bastante variopintos: saqueadores, piratas, hechiceros de la selva, despiadados hombres de negocios, las piratas del aire (una banda de bandidas que pilotaban hidroaviones para perpretar sus golpes), la malvada hermandad Singh (o Sangh o Sengh, dependiendo de la etapa). 

Como matiz, por otro lado, cabe destacar que aunque se puede entender que, en su momento, The Phantom fue una obra pro-colonialista, posteriores revisiones de Falk y sus sucesores, modificaron ciertos aspectos del personaje para presentarlo no como "el hombre blanco salvador", sino como un hombre blanco naturalizado en la selva, con un píe en occidente y otro en su nuevo hogar. Lo cual a su vez ofrecía el conflicto del choque de culturas y de puntos de vista, cuyo primer afectado era nuestro protagonista. 

Con este cóctel ahora hacéos esta pregunta: ¿Cómo presentar de manera atractiva un personaje así al descreído público de los noventa? Máxime cuando los Bat-pezones de Geoge Clooney iban a imponer tendencia pocos años después del estreno de esta cinta. Pues de muy mala manera, la verdad. 

Una peli de cómic pulp, para un público poco exigente

El problema, como decimos, no es que la película de The Phantom sea buena o mala de manera absoluta. Su director Simon Wincer saca provecho a los recursos de su tiempo. Y de hecho, ya os decimos que para su momento ni la cinematografía era mala, ni el desarrollo fue tampoco pobre. Wincer sabía lo que hacía e invirtió muy bien el presupuesto de los 45 millones que costó la producción. Por un lado, tenemos una película rodada en Australia, Tailandia y Los Ángeles, con montones de exteriores y secuencias conducidas con muy buen gusto y una fotografía nada mala. El guión lo firma Jeffrey Boam, autor del guión La Última Cruzada. Y en cuanto al elenco, lo forman gente muy solvente haciendo bufonadas y pasándoselo bien en un momento en el que las pelis de superhéroes estaban mal vista y las coreografías están bastante bien rodadas. ¿Qué más se puede pedir?

¿Entonces por qué consideramos que es una película tan mala nada más ver tan solo su tráiler? 

 

Lo primero, hemos de admitir que ha envejecido muy mal. Y que tiene cierto de telefilme cutre de sábado por la tarde. Esta sensación además empeora porque visualmente es una película anacrónica para su momento. Los medios utilizados, los efectos especiales, los planos a los que se recurre e incluso el montaje final hubieran sido geniales en 1986. Pero en 1996 hacían vieja a la película.

Además, The Phantom en montones de momentos nos parece una especie de copia de Indiana Jones o de películas del género de aventuras. Pero es que entonces tenemos que entender que el arqueólogo también fue creado en base a la inspiración que le dieron el tipo de historias de The Phatom y muchos coetaneos a Lucas. De ahí que el tufo a plagio sea tan evidente. Y sin embargo, esto no nos acaba de dejar mal sabor de boca, cuidado, pues esa inocencia suya parece querer conquistarnos

Claro que este es el otro problema capital con la película: Su ingenuidad. El guión está bien escrito pero pensado para ser ingenuo y tontorrón, basándose mucho en el material original y con clichés que incluso a más de uno le parecerán machistoides. De hecho, las referencias comiqueras y el tratamiento solapado a las aventuras originales son abundantes. Catherine Zeta-Jones, de hecho, interpreta a la jefa las piratas del aire, unas villanas recurrentes del héroe. Pero debido a esta fidelización, los diálogos y las convenciones son precisamente tan simplonas, porque hacen precisamente referencia a esta forma de concevir la lucha del bien y del mal, pensada para un lector infantil o adolescente: Con un héroe muy bueno muy bueno, y malos muy malos (y algo torpes y lerdos).

Pero claro, volvemos a lo mismo. En los ochenta, con la misma premisa, la película lo hubiera petado. En los noventa, con Juez Dredd estrenada, tres películas de Batman en el cine, planes para ese Spider-man de Cameron y un Superman de Tim Burton, algo tan literal al cómic no funcionó, porque el público no podía tragarlo.  

En conjunto, la película tiene muchas bondades. Pero su pecado primigenio no es el de ser buena o mala, sino el de haber visto la luz en una época muy cínica y que aventuraba un cambio de registro que llegó con X-men en los 2000. Además, la propia premisa de un héroe de la jungla, en los años 30, ya no estaba de moda y resultaba poco sofisticada y atrayente. Un tipo de vigilante vestido púrpura en la selva y armado con dos revólveres, con los que luchaba contra los piratas, apenas podía medirse de tú a tú con el Batmóvil o con el chissspeante Jim Carrey como La Máscara, que ya preveía el uso de efectos especiales y digitales para llevar superhéroes al cine. 

Si queréis mi recomendación, ved esta película con perspectiva y no comparándola con otras del género. Si la admitís como un ejercicio de divertimiento, vacuo y bastante simplón, pero correctamente ejecutada incluso para su época, descubriréis que se trata de una pequeña joyita de cartón piedra, intrascedente pero justa con el cómic original. Si nos hacéis caso, y queréis darle una oportunidad, os decimos desde ya que es bastante fácil hacerse en Amazon o grandes superficies a un precio bastante asequible.



Por cierto, si os ha gustado este artículo, no os perdáis el resto de nuestras críticas contenidas en nuestro especial de cine de superhéroes

Valoración

Intento de reproducir el cómic original. Su anácrónicos estilo narrativo y premisa no convenció. Aunque se trata de una obra bastante interesante como adaptación de cómic.

Hobby

68

Aceptable

Lo mejor

Su tono ligero y la intención de hacer "un cómic de El Hombre Enmascarado en película"

Lo peor

Un lenguaje demasiado anacrónico y fiel al cómic para su momento.

Lecturas recomendadas