Análisis

Pharaonic - Análisis para PC

Por Jorge S. Fernández
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Versión comentada: PC

Ya está aquí el análisis de Pharaonic para PC, el nuevo título de Milk Stone Studios. Un estudio que con este nuevo Pharaonic quiere rendir homenaje a un prolífico género como es el RPG con una aventura ambientada en el antiguo Egipto.

Después de la buena acogida por parte de los jugadores de títulos como Ziggurat, un shooter en primera persona donde el desarrollo de habilidades de nuestro personaje era uno de sus puntos fuertes, los chicos de Milk Stone Studios vuelven a la carga con un juego que también redunda en el perfil RPG de la anterior obra del estudio.

Pharaonic nos mete de lleno en una época que hemos visto alguna que otra vez reflejada en el mundo de los videojuegos, como es la de las dinastías egipcias. Pharaonic nos propone vivir una historia de superación donde un esclavo ha sido elegido para liberar a todos sus hermanos de la tiranía opresora de los Faraones.

Libera a los esclavos de la opresión

La historia de Pharaonic no es nada original, y tampoco se espera que lo sea, más bien que sea la excusa para poder andar por tierras egipcias, visitar catacumbas, pirámides, el desierto y muchos de los lugares que reposan en nuestro imaginario colectivo respecto del mundo egipcio. Al comienzo, tras ver una cinemática que nos cuenta la situación de Egipto donde el faraón se ha reencarnado por trigésima vez, pasamos a ver a una bella dama que nos emplaza a liberarnos de nuestros grilletes y encontrarnos con ella fuera de la cárcel donde nos encontramos.

Aquí empiezan las aventuras de este Pharaonic, un juego que antes de ejecutarlo nos generaba serias dudas sobre su desarrollo. A partir de aquí debemos evolucionar en la historia junto con nuestro personaje. Por una extraña razón hemos sido elegidos para liberar a nuestros hermanos esclavos y a imponer un orden más justo en el Egipto que nos ha tocado vivir. A partir de aquí comienza lo divertido, abriéndonos paso a machetazo limpio entre decenas de enemigos.

RPG un tanto arcade

Ziguratt, el anterior juego de Milk Stone Studios se caracterizaba por ser un shooter en primera persona donde había muchos elementos de RPG, que nos permitían abordar el juego con una cierta profundidad. Pues algo parecido le pasa a este Pharaonic, un juego con un desarrollo un tanto arcade, una extraña mezcla de Prince Of Persia y Golden Axe con elementos pasilleros tipo Temple Run y para rematar la faena un lado RPG que según sus creadores está inspirado en el mismísimo Dark Souls de From Software.

Dejando de lado esta inspiración en Dark Souls, que nos parece un tanto excesiva en cualquier caso, hay que decir que este Pharaonic aunque no revoluciona ninguno de estos géneros, nos ofrece un desarrollo sencillo y divertido. Sencillo porque no hay un mundo abierto que explorar, de hecho su desarrollo es totalmente pasillero, y nos podremos mover hacia los puntos cardinales para cambiar de pasillo, de estancia, habitación o para ir en la dirección correcta que nos permita avanzar en la historia, porque como os decíamos, aunque como mera excusa, Pharaonic tiene una historia.

En el desarrollo de las partidas debemos ir haciendo algo de looteo, para ello hay unos cofres que podemos abrir y que normalmente nos ofrecen elementos que puede equipar nuestro personaje, un personaje que por cierto podemos moldear visualmente a nuestro gusto antes de empezar la partida. Según vamos recogiendo estos objetos podemos acceder al menú de nuestro personaje donde se pueden asignar distintos tipos de artilugios y habilidades a nuestro personaje. Como en cualquier RPG tradicional, cada uno de los objetos que nos encontramos nos ofrece normalmente mejores características de combate, armas que hacen más daño o armaduras y prendas de vestir que nos defienden mejor de los ataques enemigos.

Podemos recolectar armas para la mano derecha o escudos para la izquierda, cascos, prendas para el torso, para la cintura, piernas, pies, anillos y un largo etcétera de ítems que nos van a permitir encarar con más garantías los combates contra el enemigo. Además, como es tradición en el género, en cada nueva fase podremos acceder a un mercadillo donde poder venderé y comprar nuevos objetos y armas que se adapten mejor a nuestras necesidades.

¡A las armas!

Una vez hemos repasado el lado más rolero de este Pharaonic, toca meternos en harina con el propio desarrollo en sí del juego. Un desarrollo que como os decía es bastante arcade, con un desarrollo lateral que nos recueda a los clásicos Beat em up de hace un par de décadas o al gran Prince Of Persia. Aquí entran en juego algunos elementos a tener en cuenta durante el desarrollo de nuestra aventura.

Nos podemos mover por el mapa a este, oeste, norte y sur, estas dos últimas direcciones se muestran en pantalla como “cruzar” ya que nos permite cambiar diametralmente de perspectiva dentro del mapa. Mientras vamos avanzando nos vamos encontrando a diferentes enemigos que debemos quitarnos de en medio cuanto antes. Para ello podemos utilizar un ataque primario y uno secundario, que en conjunción endosan bastante más daño al enemigo. Para evitar los ataques de nuestro oponente podemos optar por pulsar los botones de esquivar ataque, o directamente rodar por el suelo para alejarnos y tomar distancia.

El tipo de combate es muy clásico, y el desarrollo muy arcade, sólo hay que memorizar los patrones de movimiento de nuestros enemigos para encontrar sus puntos débiles y acabar con ellos en un par de mandobles. Según avanzamos en la historia y cuanta más experiencia tenemos vamos aumentando de nivel. Hay numerosos ítems que nos permiten recuperar vida, uno de ellos son las botellas de agua, que podemos rellenar en las fuentes.

Otra forma de recuperar energía es rezando a los dioses, un punto que además servirá como punto de partida para la próxima vez que maten a nuestro personaje. Este es uno de los puntos más frustrantes, porque nos obliga muchas veces a tener que pasarnos de nuevo casi toda la fase desde que rezamos al último dios.

En nuestro camino podemos hablar con numerosos personajes, que alguna que otra vez nos propondrán misiones alternativas al guion principal de la aventura. Estas misiones nos suelen ofrecer recompensas en forma de nuevos y mejores objetos, y otras veces directamente son la solución para avanzar al siguiente nivel.

El combate con nuestros enemigos es divertido, aunque los controles no son tan ágiles como nos gustaría, no hay tanta inmediatez en la respuesta del mando o el ratón a la hora de atacar o intentar defenderse del enemigo, y ese es un aspecto que en determinados momentos convierte los combates en algo un tanto confuso, sobre todo si se juntan varios oponentes.

El rasgo arcade de este Pharaonic también lo delatan situaciones como los enemigos finales, algo típico de los Beat em up más clásicos y que en este juego está muy presente. De hecho encontrarse con uno de estos enemigos es la antesala para cambiar de nivel y avanzar en la aventura hacia un nuevo escenario, como en los juegos de toda la vida. Aquí es donde reside el carácter arcade de este Pharaonic.

Apartado técnico

Pharaonic es un juego con ciertas luces y sombras, luces porque por un lado su aspecto gráfico está bastante bien pulido, y cuando decimos pulido hablamos de ciertos efectos de luces dinámicas, desenfoque y una serie de elementos que le dan un aspecto visual muy atractivo. Las sombras claramente las lideran los modelos de los personajes, tanto los de atrezzo como los protagonistas, a los que les falta un hervor y podrían estar mucho más detallados, es sin duda el peor aspecto técnico de este Pharaonic, que por otro lado sí ofrece variedad de escenarios, con fases en el interior de edificios o en exteriores como el desierto y otros lugares del antiguo Egipto.

En el resto de apartados, Pharaonic se comparta como se le espera, y al menos está traducido al español, además de contar con unas intros y cinemáticas bastante decentes. 

Conclusión 

Pharaonic es un juego que no cautiva en un primer momento, pero que con el paso de los minutos nos va enganchando con una fórmula bastante arcade aderezada con toques de RPG poco exigentes pero que le dan cierta profundidad al conjunto.

Sin destacar en ninguno de sus aspectos es un juego que garantiza diversión, y al que podemos achacarle unos controles mejorables y un modelado de personajes un tanto deficiente. En reglas generales se trata de un juego divertido y que nos brindará varias horas de combate arcade y personalización de nuestro personaje. Por el precio que tiene, de 13 euros, no se le puede pedir mucho más.

Valoración

Divertida mezcla de arcade beat em up y RPG con destellos de Prince Of Persia, que ofrece divertidos combates contra jefes finales y un desarrollo del personaje de cierta profundidad

Hobby

74

Bueno

Lo mejor

Mezcla de arcade y RPG de nivel bastante accesible, variedad de escenarios

Lo peor

A los personajes les falta un hervor visual, controles un poco perezosos en los combates

Lecturas recomendadas