Análisis

Port Royale 3 análisis en alta mar

Por Gustavo Bernaldo
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Port Royale 3 nos embarca en una épica aventura donde el comercio y las emocionantes batallas marítimas, serán la piedra angular de esta aventura ambientada en el caribe colonial. ¿Preparado para convertite en un pirata del caribe más famoso que Jack Sparrow?  

Port Royale 3 nos adentra en pleno siglo XVII, donde el turbulento Caribe se reparte entre cuatro potentes naciones en lucha por la supremacía de las colonias: España, Inglaterra, Francia y Holanda. Continuando una saga que nació en 2003 lanzada por Ascaron Entertainment y que conquistó a miles de jugadores, lo que supuso una nueva entrega, Port Royale 2 en 2004. Ocho años después, Kalipso nos ofrece una nueva entrega en alta mar que saciará nuestra sed de aventura.

Al igual que sus antecesores, este Port Royale 3 nos propone una combinación de economía, batallas navales y aventura, donde la piratería y la compra y venta de productos están a la orden del día y serán vitales para triunfar en un caribe lleno de peligros. Vamos, que nos ahogaremos en un mar de opciones a las que debemos dedicarle mucho tiempo y esfuerzo para llegar a controlar a la perfección y, así, convertirnos en los más temidos, o ricos, de todo el Caribe.

¿Aventurero o comerciante?

EL modo campaña nos ofrece dos vertientes a elegir, la de aventurero o comerciante. La primera, nos ofrece un sin fin de batallas navales para forjar nuestro destino, mientras que la de comerciante nos adentra en el turbulento mundo de las finanzas, donde comerciar con materias primas y construir economías sostenibles en las ciudades será nuestra meta.

Elijamos el camino que elijamos, el reto será el mismo, conseguir amasar una gran fortuna y hacernos con la influencia necesaria en la zona para convertirnos en grandes comerciantes, piratas o almirantes. Lo cual no es nada sencillo, ya que competiremos con las cuatro naciones que navegan y negocian por la zona.

Los entresijos del comercio

El comercio en Port Royale 3 nos obliga, al principio, a transportar mercancías de una ciudad a otra para abastecerlas de las materias primas que necesita. Por ejemplo, en Tortuga necesitan azúcar, mientras que en Puerto Príncipe sobra esta materia prima, la solución a este acertijo es sencilla, cogemos nuestro barco, lo llevamos a Puerto Príncipe lo cargamos con azúcar y ponemos rumbo a Tortuga para vaciar la bodega. De esta forma, con muchas más materias primas claro, conseguiremos una  pequeña fortuna que nos ayudará a levantar nuestro imperio.

Una vez hemos exprimido las rutas marítimas, podemos colocar almacenes en las ciudades en las que nuestra influencia está por encima del 25%, influencia que conseguimos llevando materias primas escasas en la ciudad, con el almacén colocado tendremos la oportunidad de contratar un capataz que vigile el mercado y se encargue de manejar nuestras materias primas para venderlas en el momento óptimo, además de controlar las rutas establecidas por nuestros barcos para el comercio. Pero si no queremos estar comprando y vendiendo, también podremos convertirnos en productores de bienes, es decir, que podemos construir una granja de maíz para producir mazorcas y venderlas. Todo esto, siempre y cuando compremos la licencia en el arquitecto claro.

A parte de los negocios, la iglesia y la política juegan un papel fundamental en Port Royale 3, si no tenemos buenas relaciones con la iglesia, los fieles se nos echarán encima. Para conseguir apaciguar a los religiosos, es conveniente organizar festines de vez en cuando, y donar algo de dinero. Con respeto a las relaciones con otros países la cosa será más compleja, ya que los pactos y guerras entre España, Inglaterra, Francia y Holanda repercutirán directamente a la hora de elegir nuestros destinos, si elegimos mal la ruta de nuestro barco, podemos enfadar a un país que está en guerra con una otro. Pero no será el único peligro que nos acecha en Port Royale 3, si los piratas interceptan uno de nuestros barcos sin buques de guerra que lo protejan, ya podemos despedirnos de nuestra mercancía. No menos peligrosas son las tormentas, que azotarán a nuestros navíos sin piedad haciendo que pierdan carga e incluso, consiguiendo que naufraguen.

Batallas navales muy sufridas

Como ya hemos comentado, si elegimos el modo aventurero en la campaña de Port Royale 3, casi todos nuestros esfuerzos se centrarán en las batallas navales. La campaña comenzará con el secuestro de una Española de alta alcurnia por parte de los piratas, como no podía ser de otra forma, nuestra misión es rescatarla de las fauces de los bucaneros.

Pero no será tan sencillo. Los combates contra los bucaneros, u otros barcos, son más tácticos que de acción, mientras con el botón derecho controlamos el rumbo de nuestro barco, con el izquierdo disparamos los cañones, sabiendo que la cadencia de recarga de los cañones dependerá directamente del número de marineros que se encuentren en nuestro barco, lo recomendable son tres marineros por cañón. Cañones que cuentan con varios tipos de munición: balas encadenadas, eficaces contra la velas del enemigo, balas de dispersión, muy eficaces para mermar a la tripulación, y balas de cañón normales, que dañarán el casco de la nave. Saber utilizar el tipo de munición en cada momento es vital para conseguir la victoria. Igual de importante será manejar nuestro navío, si navegamos a favor del viento conseguiremos mucha más velocidad que si lo hacemos en contra, por ello, antes de girar es conveniente ver donde nos va a dejar ese giro. Para que nuestro barco tome su rumbo más rápido podemos arriar las velas, pero nos restará velocidad.

Otra de las cosas importantes que debemos conocer antes de meternos en faena, es que nuestros cowboys pueden llevar hasta tres barcos, ya sean de guerra o mercantes, por lo que vamos a disfrutar de vibrantes combates navales con seis navíos simultáneos.

Navega con tus amigos

Por si todo esto fuera poco, Port Royale 3 nos ofrece un modo multijugador que nos atrapará a las primeras de cambio, y que nos da la posibilidad de jugar con otros tres usuarios para buscar la supremacía en le Caribe. Los pactos se tornan vitales en este modo, ya que si vamos solos contra todos, nuestros navíos caerán más rápido que el Titanic.

Port Royale 3 es la culminación de la saga, cuenta con un equilibrio perfecto en lo económico, y con divertidas batallas navales. Eso sí, a pesar de tener un ritmo lento, una vez hemos pasado el escalón económico inicial se tornará mucho más divertido.

Gráficamente es una delicia vivir las batallas navales con todo lujo de detalles, con unos barcos perfectamente recreados y unas ciudades muy bien diseñadas que nos adentrarán más en el siglo XVII.

Resumiendo, Port Royale 3 es una experiencia en toda regla que todo amante a la estrategia y la gestión debería probar, aunque como hemos dicho antes, el principio pueda ser muy duro. Tan sólo nos queda ver cómo quedan las versiones de PS3 y Xbox360 ¡¡Al abordaje!!

Valoración

Con un sin fin de opciones y aventuras, Port Royale 3 es toda una experiencia en alta mar. Grandes gráficos, buena gestión de recursos, vibrantes batallas navales...

Hobby

84

Muy bueno

Lo mejor

Las batallas navales son emocionantes y el comercio es muy entretenido

Lo peor

El desarrollo se torna algo lento, y cuesta muchas horas aprender todas las opciones que nos ofrece

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