Análisis

Cine de ciencia ficción: Crítica de Prometheus

Por Daniel Quesada
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CRÍTICA DE Prometheus (2012) - DIRIGIDA POR Ridley Scott - PROTAGONIZADA POR Noomi Rapace, Michael Fassbender, Charlize Theron, Idris Elba, Guy Pearce. ARGUMENTO: la nave Prometheus llega a un lejano planeta con la intención de encontrar una civilización desaparecida. Sin embargo, sus tripulantes descubrirán allí mucho más de lo que esperaban...

ACTUALIZADO 28-6-2014: Con motivo de nuestro especial de ciencia-ficción, refrescamos la crítica de Prometheus que hicimos en el momento del estreno de la película.

TEXTO ORIGINAL (1-8-2012): Antes de meternos del todo en Prometheus, vaya por delante: Ridley Scott es un dios de la ciencia-ficción. Aunque sólo hubiera rodado Alien: El Octavo Pasajero (Alien, 1979) su carrera ya habría merecido la pena; aunque su único film hubiera sido Blade Runner (1982) su labor tras las cámaras ya habría estado justificada. Pero este inglés de 77 años creó esas dos grandes películas, además de otros iconos en sus respectivos géneros, como Thelma & Louise (1991) o Gladiator (2000).

Por eso, la expectación era máxima cuando en 2008 se confirmaron las sospechas de que el director volvía a la franquicia Alien. A partir de entonces comenzaron los dimes y diretes sobre si la película iba a ser una precuela, si no iba a tener nada que ver... Al final, se confirmó que sí, formaría parte de ese universo, pero no usaría la figura de los Aliens, ni desde luego la de la valerosa Ripley. Ésta iba a ser otra historia...

Corre el año 2093...

...y por tanto estamos 30 años antes de los acontecimientos del film original. A partir de esa información (y tras la formación del título inicial, que claramente homenajea a la de la película de 1979), poco a poco se nos van dando pistas sobre la relación entre ambas historias. Pero Scott quería crear una película que tuviera sentido por sí misma. Así, el eje central de la historia es la búsqueda por parte de la doctora Elizabeth Shaw (Noomi Rapace) de los Ingenieros, una especie alienígena que pudo haber sido el origen de la Humanidad. Con esa premisa, la cinta coquetea en varios momentos con elementos filosóficos muy trascendentales: si descubrimos quién nos creó, ¿tiene sentido creer en un dios? ¿Y si el propósito por el que fuimos creados era más intrascendente de lo que nos gustaría? Son cuestiones que invitan a pensar, pero que se sueltan muy a la ligera en el metraje y, desde luego, reciben un tratamiento muy superficial en los diálogos. No esperéis frases memorables como la de Roy Batty al final de Blade Runner, porque no las vais a encontrar.

Da la sensación de que se podía haber explorado más en ese sentido, pero la progresión dramática va a trompicones, lo que ocasiona que a veces resulten exageradas las reacciones de los personajes y en otras demasiado inverosímiles: en la película se producen hallazgos de vital importancia y nadie, incluída Elizabeth, parece pasar de "estar contentilla" por lo sucedido. Por otro lado, uno de los personajes se encuentra en una situación de riesgo que haría retroceder al más pintado y él, en cambio, se acerca a ella como el que va a acariciar a un cachorrito...

¿Sueñan los androides con aliens eléctricos?

Como sucedía en los films originales (en especial con Bishop en Aliens, el regreso), un androide vuelve a ser uno de los elementos más llamativos. David, interpretado por el imponente Michael Fassbender, es uno de esos seres cibernéticos tan inquietantes, porque imitan nuestra humanidad pero son mucho más fríos en el cumplimiento de sus objetivos. David tiene un enorme peso en la trama. Tanto es así que casi roba el protagonismo a Elizabeth durante gran parte de la película. ¿De qué lado está? ¿Cuáles son sus motivaciones?

David ejemplifica muy bien los defectos de la película: al principio nos tiene atrapados con su misteriosa forma de actuar, pero poco a poco va volviéndose más "gratuito": resulta demasiado expresivo facialmente, suelta alguna frase irónica... Sí, se supone que los androides han de comportarse como los humanos para que éstos no se sientan intimidados, pero David actúa de la forma más "humana" cuando menos coherente resultaría de acuerdo a ese principio...

El resto de personajes tampoco están bien dirigidos. Empezando por la nula química entre Elizabeth y su novio Charlie (Logan Marshall-Green) o pasando por la desaprovechadísima jefa Vickens (Charlize Theron), cuyo papel de "dama de hierro" parece apuntar maneras pero no acaba de eclosionar, si se me permite la expresión. Especialmente extraño resulta Guy Pearce en el papel de Peter Weyland, un vejestorio que está detrás de la financiación de la expedición. ¿Por qué poner a un actor joven un montón de capas de maquillaje para envejecerlo, si hay montones de buenos intérpretes maduros por ahí fuera? Con el tiempo se descubrió que hay escenas a modo de flashback y otras en las que Weyland se ve a sí mismo joven, que no pasaron el montaje final. En cualquier caso, el espectador se queda con la noción de que, evidentemente, ahí tenemos a un actor joven al que han envejecido artificialmente.

Popurrí de cine

Ridley Scott tenía 75 años cuando la peli se estrenó. Con esa edad, es probable que no vuelva a dirigir una peli nunca más (esperemos que le dé tiempo a terminar las secuelas, ya en camino) y quizá por eso haya decidido incluir homenajes cinematográficos tan sentidos en Prometheus. El más evidente se refleja en la pasión inicial de David por Lawrence de Arabia (Lawrence of Arabia, David Lean, 1962), la cual tiene más trasfondo de lo que pueda parecer: Lawrence y David son individuos especiales entre personas que no acaban de comprenderlos y ambos han de ignorar el dolor para conseguir sus objetivos.

Otra de las fuentes de inspiración más claras es 2001: Una Odisea el Espacio (2001: A Space Odyssey, Stanley Kubrick, 1968). No solo en lo estético (ese plano inicial del planeta, ese vuelo por su superficie o incluso los interiores de la Prometheus, sospechosamente parecidos a los de la Discovery), sino sobre todo en lo filosófico. Ambas juegan con el origen del ser humano (de hecho, Scott se ha referido a su película como "2001 con esteroides"), pero la obra maestra de Kubrick resulta muuuucho más compleja y completa.

Para terminar, también son evidentes las referencias a la propia película original de Alien. A nadie se le escapará que el "momento cirugía" de Prometheus emula la desagradable escena en la que el Chestbuster salía del pecho de Kane, pero con un tratamiento aún más bestia. O la mezcla de gore y sexualidad extrema que siempre han caracterizado a los monstruos de este universo.

A esas referencias (y otras que no "espoilearemos") para los espectadores avezados se une un apartado visual realmente soberbio, que luce especialmente bien en 3D (esta película está grabada originalmente en ese formato) y que da el do de pecho en los planos exteriores y en el diseño de los vehículos. La mezcla audiovisual que se nos ofrece cuando la nave aterriza en el planeta es realmente impactante. También es una gozada la escena en la que los héroes se enfrentan a una intensa tormenta. Las "criaturas" que vamos descubriendo en el film (ahí lo dejamos) también resultan muy convincentes en pantalla, si bien sus diseños parecen un refrito de lo visto en la franquicia.

¿Y a pesar de todo esto, "solo" damos un 60 a Prometheus? ¿Qué pasa, que Fox no nos ha mandado suficientes maletines? No, lo que pasa es que la película falla en lo que más importa: los personajes y el "crescendo" dramático. Como ya hemos comentado, el 90% de los tripulantes que vemos no despiertan en nosotros emoción alguna: no se cuenta nada de su trasfondo, no tienen diálogos interesantes y, sobre todo, no parecen verse afectados por lo que sucede a su alrededor... Sólo David y Elizabeth (gracias en gran parte a una Noomi Rapace que se esfuerza en sacar la parte visceral de su personaje) destacan en un plantel que queda muy lejos del que poblaba aquella Nostromo, al que realmente nos daba pena ver morir. En cuanto al propio desarrollo del film, al principio parece sentar buenas bases, pero luego evoluciona por escenas en las que no hay terror, ni suspense, ni situaciones cuya resolución no se vea a la legua.

Sólo un par de momentos de violencia "gore" nos hacen movernos en nuestra butaca, pero el resto es una sucesión de pirotecnia muy bonita que no enmascara lo superficial de la película. Y no es que la ciencia-ficción ya esté gastada. Juegos como Dead Space demostraron que aún es posible meter el terror en nuestro traje espacial y maravillas fílmicas como Moon nos enseñaron a intrigarnos de nuevo. Pero parece que esta película se ha ido perdiendo por el camino o que, simplemente, no se han dado suficientes vueltas al guión.

Así pues, si vais a verla en pantalla grande y con un buen sistema de audio, pasaréis dos horas muy disfrutables, pero poco más. Aquí no hay un hito cinematográfico como lo fue Alien o Gladiator o La Teniente O´neil. Nooo, esta última es broma...

La ciencia-ficción sigue eclosionando

Si necesitáis más aventuras de fantasía, echad un vistazo al resto de clásicos del género en nuestro especial cine de ciencia ficción. Te cala más que el mordisco de un xenomorfo.



Valoración

Comienza de forma esperanzadora, pero poco a poco va perdiendo fuelle hasta convertirse en una película de "terror espacial" más... aunque muy estética, eso sí.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

Todo lo referente al apartado visual. Los momentos más violentos. Las referencias fílmicas.

Lo peor

Personajes poco desarrollados. Hay muchas situaciones inverosímiles. Su filosofía no cuaja.

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