Punisher - Arriba es abajo
Análisis

The Punisher: Arriba es abajo y negro es blanco - Review

Por Jesús Delgado
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The Punisher: Arriba es abajo y negro es blanco es el quinto tomo de la serie Marvel Saga dedicada a El Castigador, que recopila la etapa de The Punisher Max de Garth Ennis. Esta es su reseña.

The Punisher: Arriba es abajo y negro es blanco cierra un ciclo que empezó con el cómic The Punisher: En el principio, que presentaba al Punisher de esta tierra paralela en la que no existían superhéroes y se realizaba desde un punto de partida pseudorrealista, planteando a un Frank Castle curtido, que lleva luchando contra el crimen casi treinta años.

Con este quinto tomo de la colección Marvel Saga, The Punisher: Arriba es abajo y negro es blanco, asistimos al encaje de bolillos que Garth Ennis (The Boys, The Pro) realiza en su calidad de guionista, haciendo confluir las historias del primer volumen con las de Cocina Irlandesa y Madre Rusia. La trama de este relato dibujado por Leandro Fernández (Queen & Country, Stormwatch) parte de una premisa: ¿Existe alguien capaz de tocar la fibra sensible a Frank Castle? Y si lo hay, ¿está preparado para pagar las consecuencias?

Nicky Cavella, el gangster que conocemos En el prinicipio, regresa y lo primero que hace es levantar la sepultura de la familia Castle y mearse sobre sus cadáveres. Ah, y lo graba, mandando la cinta a los medios de comunicación para asegurarse de que El Castigador capta el mensaje. Para su desgracia, lo entiende perfectamente y no tiene intención de parar hasta que los cuerpos de Lisa, María y Frank Jr. vuelvan a donde tienen que estar.

Con esta premisa arranca The Punisher: Arriba es abajo y negro es blanco, una historia que además tiene un valor añadido en su reedición. Cuenta la leyenda que el palé con los tomos de este número en su edición original española se destruyó debido a un incendio y que Panini, en su momento, no lo repuso. De ahí que el contenido de este quinto tomo de la colección Marvel Saga sea una bendición para aquellos que no pudieron hacerse con la primera edición en cartoné. Máxime porque las copias que sobrevivieron de The Punisher: Arriba es abajo y negro es blanco  se cotizaban incluso por encima de los 100 euros en tiendas online. ¡Ahí es nada! Mencionada esta curiosidad, podemos zambullirnos en esta sanguinolenta historia del Castigador.

Esta vez sí es Venganza y no Castigo

Posiblemente, The Punisher: Arriba es abajo y negro es blanco destaque por ser un cómic que plantea un cambio de reglas brutal. Si los anteriores tomos eran historias al uso de Frank Castle (salvo Madre Rusia, que fue un capricho que se concedió Ennis, contando una de sus amadas hazañas bélicas), este tomo nos propone un cambio de paradigma en lo que respecta al personaje. Y no, Frank no se va a dedicar a dar achuchones y a ir llorando por las esquinas (qué más quisieran los "malos").

Lo que ocurre es que en The Punisher: Arriba es abajo y negro es blanco, Frank Castle pierde el control. En todas las historias que hemos leído, el tipo es una fría y calculadora máquina de exterminio, que tiene todo atado y bien atado antes de echarse al ruedo. En esta historia vemos a alguien que se le mete bajo la piel treinta años después de que sus seres queridos murieran, y logra arrastrarlo de nuevo a sus sanguinarios e impredecibles orígenes. Frank quiere una cosa: paz para su familia y hasta que no se lo concedan, la ciudad arderá. 

Y es que hemos de tener en cuenta de que en esta ocasión Frank no se está tomando el asunto como un trabajo más, o como un día normal en su guerra contra el crimen. En esta ocasión no hay razonamiento, sino víscera y dolor. De alguna manera han profanado algo que se suponía enterrado e intocable, despertando a una bestia que es solo instinto y que busca retribución. De ahí que no tengamos a un Punisher "comedido", sino a uno que busca mandar un mensaje y obtener rápida satisfacción. 

En este escenario, se dan cita una serie de secundarios que ya aparecieron en anteriores tomos. Ya hemos mencionado al psicótico Cavella, un individuo cuyo pasado descubrimos en este mismo número. Pero no es el único en aparecer, el agente de la CIA Rawlings regresa y con él Roth y Kathryn O'Brien. Estos últimos, por cierto, tendrán un arco muy satisfactorio. Sobre todo la segunda, que finalmenteob tendrá lo que estaba buscando en el número que debutó en la serie.

Si buscáis una Marvel menos realista, tenemos todas sus películas analizadas en nuestro especial Cine de superhéroes.

En conjunto, quizá la única parte decepcionante de este tomo sea su conclusión, un tanto precipitada. No obstante, puede entenderse este desenlace si lo asumimos como final abierto y como puente a la nueva etapa que vendrá a partir del siguiente tomo, en el cual todo lo que va pasando va construyendo una historia mayor, fuente inagotable de material para una serie de televisión.

Por cierto, que no se nos olvide hablar del dibujante. Leandro Fernández resulta una elección sublime para este tomo. El ilustrador trabaja muy bien sobre los personajes que presentó Lewis LaRosa en el primer arco de The Punisher Max y, además, añade un tono de limpieza y de dimensión a sus dibujos. Su retrato cadavérico del Punisher es una metáfora idónea de la muerte hecha carne y las composiciones de viñetas son tremendamente fuertes y llenas de vida. Hemos de añadir, por cierto, que sus desnudos tienen soberbio buen gusto, incluso en las escenas más dantescas. 

Paralelamente, tampoco olvidemos al colorista Dan Brown y al entintador Scott Hanna, cuyo trabajo remantando los lápices nos regalan un aspecto fabuloso para un cómic nítido y cargado de detalles en lo tocante a la ilustración. De hecho, son unos de los valores principales de la historia, haciendo este tomo de los mejores de toda la colección.

The Punisher: Arriba es abajo y negro es blanco

The Punisher: Arriba es abajo y negro es blanco es el tomo cinco de la serie Marvel Saga El Castigador. Podéis encontrarlo, editado por Panini Comics España, en librerías especializadas y grandes superficies. 

Valoración

Cierre de ciclo de las cuatro primeras historias de The Punisher Max. Todo encaja como un puzzle y vemos a un Frank Castle fuera de sí, cuando le tocan lo más sagrado, incapaz de distinguir lo blanco de lo negro. Solo ve rojo.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Cómo encajan todas las piezas de la historia. La premisa de ver cómo alguien le toca realmente las narices a Frank. Los antagonistas de la historia.

Lo peor

El cierre se queda algo flojo, después de la hecatombe que hemos presenciado. Se echan en falta un par de páginas más.

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