Que dios nos perdone
Análisis

Que dios nos perdone - Crítica del thriller de Antonio de la Torre y Roberto Álamo

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de Que dios nos perdone, el thriller polocial de Rodrigo Sorogoyen protagonizado por Antonio de la Torre y Roberto Álamo presentado en Sitges.

¿Os gustan los thrillers intensos? Pues Que dios nos perdone es uno con regusto madrileño, perfectamente ejecutado y articulado en torno a los personajes protagonistas. Rodrigo Sorogoyen hace un trabajo de primera categoría, con pocas fisuras.

El contexto: la ciudad de Madrid en el verano de 2011. La crisis económica, el movimiento 15-M y millón y medio de peregrinos que esperan la llegada del Papa se dan cita para convertir una investigación policial en un caos o más bien en un infierno soterrado que quiere dejarse al margen de la opinión pública.

Los inspectores de policía Alfaro (Roberto Álamo) y Velarde (Antonio de la Torre) deben encontrar a lo que parece ser un asesino en serie cuanto antes y sin hacer ruido. Esta caza contrarreloj les hará darse cuenta de algo que nunca habían pensado: a pesar de que ambos son tan diferentes entre sí como la noche y el día, ninguno de los dos es tan diferente del asesino.

La atmósfera opresiva de esta cinta detectivesca es uno de los aspectos más interesantes de la película, que a ratos se desenvuelve en el terreno del relato costumbrista mostrando con meticulosidad los espacios en los que se mueven los personajes y de paso ayuda a los actores a crear sus marcadas personalidades.

El guión de Isabel Peña y el propio Rodrigo Sorogoyen solo peca de ser excesivamente largo y, quizás, de no profundizar demasiado en el conflicto social que enquista la trama policial y la lleva a un terreno muerto, pero sí que ejemplifica a la perfección la manera en la que los sucesos globales acaban teniendo repercusiones muy concretas en sectores de la población que no interesan a nadie. En este caso, la trama se ceba con las septuagenarias.

Que dios nos perdone

El gran punto fuerte de Que dios nos perdone es el hecho de que se sustenta en dos pilares fundamentales: Antonio de la Torre (otro trabajazo después de Tarde para la ira) y Roberto Álamo (otro monstruo interpretativo), una suerte de Quijote y Sancho de la investigación policial que, como en la novela de Cervantes, acaban sanchificado y quijotizado.

La película no se limita a mostrar a un asesino en serie sádico bidimensional y simple sino que juega con la idea de que comparte con nuestros protagonistas (lejísimos de ser héroes perfectos) algunos rasgos de su enfermiza personalidad e incluso una doble escala de valores que le permite ser compasivo con seres desfavorecidos y muy violento con otros.

Que dios nos perdone

La banda sonora y el uso de la luz son otros dos aspectos reseñables para enfatizar los momentos de tensión extrema junto con la dirección artística y de actores que abunda en la idea de conseguir hacer de lo casual y cotidiano, algo estremecedor... Como esos bodegones de platos rotos y de frutas desperdigadas por el suelo que anuncian el descubrimiento de un cadáver aún tibio.

A pesar de que sería obvio pensar en Que dios nos perdone como una película muy negra, siniestra y seria, hay espacio para cierto sentido del humor, que emana sobre todo de mostrarnos tal y como somos y permitir que nos reconozcamos en la pantalla. Los ágiles diálogos de los policías, desmitificados al máximo como agentes de la ley, lo permiten.

Que dios nos perdone
Roberto Álamo en Que Dios Nos Perdone

Una de las grandes trabas que se suele poner al cine español es que los actores declaman sus líneas o bien desdibujándolas en exceso o bien como si estuvieran dirigiéndose a la audiencia de un teatro. Pues bien, punto a favor de Sorogoyen que consigue que suenen con total naturalidad. Y eso a pesar de que uno de ellos es tartamudo y retraído y el otro bastante elocuente por no decir lenguaraz.

Hay que señalar también la complejidad técnica de la secuencia en la que nuestro asesino se evade por la terraza, ¡qué bien rodada está!

Que dios nos perdone es una apuesta segura para disfrutar de un buen thriller y sí, da para pensar un rato. La historia te atrapa y te mantiene pegado a la butaca hasta el final. ¡Buen trabajo!

Valoración

Rodrigo Sorogoyen se marca un thriller de atmósfera densa que cuenta con un excelente reparto y una historia absorbente. Muy recomendable.

Hobby

88

Muy bueno

Lo mejor

La evolución de los personajes, la banda sonora trepidante y la progresión de la investigación criminal.

Lo peor

Está ligeramente pasada de metraje, los personajes femeninos apenas se desarrollan y el clímax es desolador pero te deja espacio para pensar.

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