Análisis

Review a mazazos de Infinity Blade

Por José Luis Sanz
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Lo malo de provocar tanto hype es que llega un momento en el que la expectación es más grande que el propio juego. Epic Games, personajes a los que no hay que presentar, son de esos desarrolladores a los que todo el mundo escucha cuando abren la boca. Sea en PC, en PS3 o en iOS, el sistema operativo de los celebérrimos iPhone, iPod Touch e IPad.

Infinity Blade ha triunfado, dicen que en apenas una semana ha generado más de 1,6 millones de dólares y que ya se anuncian DLC para mejorar/completar opciones, incluyendo las multijugador que, la verdad, no sé por qué se empeñan tanto en meterlas si luego, al menos en un smartphone, no son precisamente la clave del éxito.

Este juego, anunciado como un el primer gran RPG para iOS nos tuvo la noche del 9 de diciembre a todos con el dedito en el icono de la App Store preparados para desenfundar los 4,99 euros que cuesta y probarlo los primeros. Y así lo hicimos...

¿Rol, RPG o qué?

Nada más descargar los más de 500 MB que pesa empezamos a jugarlo. Bueno. ¡Qué graficazos tiene! Por fin puedo probar esto del rol en el iPad con un título de categoría... ¿o no?

Infinity Blade es al rol lo que Pac Man a la acción 3D. Se adorna de un motor gráfico salvaje en un smartphone o tablet pero lo demás no está a la altura de lo que un pecero tiene en mente cuando le hablan de RPG. Ya, ya sé que podemos configurar a nuestro héroe mejorando el equipo (espada, casco, armadura, etc.) o subirle los stats, pero a todos los efectos el juego es un Street Fighter II ambientado en la Edad Media, con bestias inmundas que si nos derrotan nos mandarán de nuevo al principio de la aventura.

Si te matan... ¡vuelta a empezar!

¿Cómo es eso de que si nos matan empezamos de nuevo? Sí. En Infinity Blade desempeñamos el papel de un guerrero cuya estirpe ha sido eliminada sistemáticamente a lo largo de los siglos por un enemigo malvado que vive en el castillo del juego. Pertenecemos a una especie de linaje estúpido que nos obliga a repetir los pasos de nuestros tatarabuelos, abuelos y padres una y otra vez. Sin descanso hasta que acabemos con nuestro némesis...

Así que al luchar contra un enemigo y morir, volveremos al principio del castillo desempeñando el papel del siguiente heredero de nuestra dinastía que vuelve al castillo para vengarse. ¿Entonces perdemos todos los logros del personaje anterior como armaduras, stats, etc.? No. En Infinity Blade nuestro héroe recoge todo lo que su antepasado consiguió y lo iremos mejorando poco o poco a través de los combates.

Cuando anunciaron el juego, Epic Games nos dijo que podríamos llevar a nuestro héroe hasta el nivel 40, pero se olvidó de contarnos que este camino lo tendríamos que completar tras recorrernos cuatro, cinco o seis veces el mismo escenario.

Haz clic con el dedo

En Infinity Blade no hacen falta D-pad o botones. Todo es más sencillo. Primero porque el personaje no se mueve libremente por el escenario sino que va de un lado a otro según pulsamos en los caminos que se abren ante nosotros. Como si fuera una aventura gráfica de PC pero sustituyendo el ratón por la yema de nuestro dedo.

Tanto es así, que el dinero repartido en sacos, o las pociones que podremos recoger, están colocaditas estratégicamente por el escenario para que pulsemos en ellas para llevarlas hasta nuestro inventario. Más sencillo imposible. ¿Y qué ocurre cuándo entramos en un combate? Pues que sólo le falta el famoso Fight! de los juegos de lucha antes de empezar.

Los combates de Infinity Blade son dinámicos y divertidos a pesar de su sencillez ya que nos tendremos que limitar a protegernos con el escudo, hacer un parry con nuestra espada adivinando por dónde nos vendrá el mamporro y arrearle fuerte a la bestia cuando sus defensas bajen. Eso es todo pero por suerte, Epic Games ha dado con la tecla para que una idea tan simple proporcione una diversión tan grande.

Sólo con luchar ya es divertido...

Infinity Blade está bien como primer intento de llevar juegos de peso a la plataforma iOS. Gráficamente es brutal, con una calidad que ya quisieran para sí otras consolas más serias, pero cojea en el desarrollo, en la miga, en el cogollo que le da vida.

Hay que reconocer que cuando entendemos que el juego es así de simple, nos centramos en disfrutar de los combates y acabamos pasándolo en grande. Eso de señalar con el dedo la dirección del espadazo está muy currado, así como la forma de parar los ataques o la inmediatez con la que responde el juego... pero todo el factor exploración típico de los buenos RPG, o la personalización de nuestro héroe, se ha quedado en casi nada.

Ya, ya sé que es un juego para smartphone y tablets, que podemos recoger dinero por el camino y hasta hay una tienda para comprar mejores armas, armaduras y objetos, pero a los que nos gusta el rol, el buen rol, estas cosillas son meras anécdotas que sólo sirven para poner excusas de lo que pudo haber sido y no fue.

Infinity Blade está bien como one shot, pero ya empieza a ser urgente que los juegos de iOS empiecen a tener chicha de verdad. No carne engordada con el clembuterol de un motor gráfico made in Unreal que está muy bien pero nada más...

Valoración

La idea está muy bien y se vuelve tremendamente divertido cuando empezamos a subir de nivel y los enemigos son cada vez más complicados. Una pena que el mapa sea tan reducido y no podamos explorarlo.

Hobby

78

Bueno

Lo mejor

El motor gráfico es brutal y los combates son muy dinámicos.

Lo peor

El elemento rol no es muy profundo, el mapa es muy pequeño y al desarrollo le falta un pelín...

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