Análisis

Review musical de Rock Band 3

Por Óscar Díaz
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Mientras unos juegos musicales se afanan por profundizar en apartados como el modo historia, Rock Band 3 ha dado un paso más en cuanto al control. Sí, poco a poco hemos pasado de tener una batería de juguete, un par de bongós o una guitarra con cable a intentar tocar como los profesionales. Un camino que, este año, triunfa en el juego de Harmonix y promete despertar la curiosidad de quien se reía de las guitarras sin cuerdas, ni trastes y una palanquita a modo de púa.

Con numerosas oportunidades para jugar a títulos musicales durante la última década, parecía que el género se había estancado. De ahí que los desarrolladores hayan buscado la forma de llamar a sus fieles seguidores y, de paso, aumentar el número de jugadores. Algo que, tradicionalmente, ha venido acompañado de grandes repertorios de temas y nuevos modos de dificultad. También las partidas online han ayudado a potenciar las ventas, pero se notaba cierta falta de ideas y ganas de asumir riesgos.

Para revolucionar el género, Rock Band 3 ofrece detalles que lo ponen por delante de los anteriores. Sin embargo, a nivel de software los cambios no son tan notables como en el hardware. Un teclado y una guitarra rompen con la tradición y la batería que ha crecido un poco. Pero, como toda obra que se precie, este título no está completo. Hay previsto un nuevo periférico, una guitarra real diseñada por Fender, que dará el paso definitivo en la unión de juego e instrumento musical. También se pueden usar instrumentos MIDI reales, con un adaptador oficial, que supone el paso final en una trayectoria que nos ha llevado de un simple juego al mundo real.

Botoncitos de colores…

Aunque aún se puede jugar con instrumentos antiguos a los modos sencillos de Rock Band 3, la mecánica del juego ofrece variaciones que nos limitan bastante. Los nuevos niveles de dificultad precisan de las herramientas a juego, de manera que tendremos que hacer un desembolso extra si de verdad queremos aprovecharlos. Eso sí, la voz no exige más que un micrófono para darnos algunas alegrías, con un sistema que registra tres niveles de entonación. El mismo que ya se vio en The Beatles Rock Band.

Precisamente, uno de los reclamos de este juego es que ofrece algo nuevo en varios sentidos. Los músicos frustrados, entre los que se encuentra algún que otro integrante de Hobbynews.es, tienen un aliciente extra para retomar sus sueños. Eso sí, el proceso de aprendizaje comienza de nuevo, ya que la forma de manejar los instrumentos es bien diferente de la tradicional. Eso, si queremos probar lo último y más caro del género.

Para quien se conforme con el estilo clásico de Rock Band, se han incluido los modos sencillos y de acceso rápido. Estos se pueden complicar a nuestro gusto, con opciones que nos recompensarán en cada desafío. Aquí se diferencia también esta tercera entrega de la franquicia de Harmonix y MTV. Se han incluido retos en todas partes. Desde el tutorial al modo historia, pasando por las opciones de calibración, podemos llevarnos algún premio en forma de fama y puntos, que desbloquearán logros y trofeos o nos darán acceso a diversas zonas del juego y complementos para nuestro grupo.

Otro detalle, que se ha visto anteriormente, es la facilidad para entrar y salir de las partidas. Con sólo pulsar un botón, tendremos tiempo para respirar, estirar, relajar las muñecas o buscar algo de beber. Volver a tocar nos resultará lo más cómodo del mundo, con un periodo de calentamiento y el regreso triunfal frente al entregado público. Es, lo que ya conocíamos, pero un poco más depurado y en línea con el resto del juego. La experiencia de Harmonix se nota en cada opción y en todo momento, con un conjunto que nos hace pensar en que este es el mejor juego musical creado hasta ahora.

Para tocar en una sala más grande

Sin un modo historia que implique personajes famosos o batallas entre el bien y el mal, lo que encontramos en Rock Band 3 es un modo historia predecible. Buscamos la fama y esta nos llevará a tocar en sitios mejores con cada triunfo. Tendremos derecho a un repertorio que se corresponderá con nuestro nivel y las canciones que tengamos en la consola. Algo que no rompe la lógica habitual. En cuanto a los puntos positivos, con una buena colección nos olvidaremos de repetir temas o de sufrir con los que menos nos gusten.

A nivel visual, no se puede decir que Rock Band 3 sea una revolución. Sólo se han depurado un poco los personajes y hay algo más de movimiento, así como ciertos momentos que ayudan a sentirnos parte del grupo. Las novedades llegan, en parte, cuando vemos la típica cadena de notas que debemos tocar. Hay algunos efectos nuevos, más información y mayor claridad. Esto se unen a la complejidad y variedad propia de unos 80 temas incluidos y los instrumentos Pro. Con canciones de repertorios anteriores, las cosas siguen como siempre, aunque no estaría mal que en Harmonix dedicaran algo de tiempo a adaptar los temas viejos con mayor aceptación, al menos. La batería sigue triunfando en cuanto a presencia y compatibilidad, dejando al teclado de adorno en las canciones sin actualizar a Rock Band 3.

A nuestro grupo le podemos asignar cierta personalidad, a base de logotipos a medida, nombres acordes con el estilo y hasta cuatro miembros de reserva con su particular aspecto de estrellas del rock. Tambien pasaremos de viajar en metro a hacerlo en medios más caros.

Guitarra, bajo, percusión, teclados y tres cantantes nos hacen llegar al septeto que admite Rock Band 3 sobre el escenario. Algo que nos saldrá especialmente caro, si nos tenemos que encargar de comprar todos los instrumentos, pero que da otro paso más en el género. Por si acaso, las opciones online acompañan, pero sin grandes pretensiones. Lo que ya funcionaba, sumándose el cooperativo para siete jugadores.

Valoración

Harmonix se ha vuelto a superar, sin poner tope a sus pretensiones, y nos trae un título que está hecho para contentar a cualquier aficionado a los juegos y la música. Desde los que se inician hasta los profesionales.

Hobby

94

Excelente

Lo mejor

Muy depurado. Los nuevos instrumentos son lo que necesitaba el género… y aún no lo hemos visto todo.

Lo peor

Jugar a Rock Band 3 con los instrumentos clásicos nos deja con ganas de más.

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