Seoul Station
Análisis

Seoul Station - Crítica de la precuela de Train to Busan

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de Seoul Station, la precuela de Train to Busan escrita y dirigida por Sang-ho Yeon que ha causado fervor en Corea del Sur dando un giro a las películas de temática zombi.

Si has visto o vas a ver Train to Busan, la película de temática zombi que ha roto moldes en Corea del Sur y que se proyectará en un listado seleccionado de cines en España a partir de mañana gracias al Sitges Tour de A Contracorriente Films, seguro que has oído hablar de Seoul Station.

Se trata de la película animada escrita y dirigida por el mismo director, Sang-ho Yeon (The King of Pigs, The Fake), y que fue lanzada como complemento del live-action desarrollando acontecimientos previos cronológicamente pero que en realidad no funciona como precuela como tal al no compartir a los mismos personajes. Quienes os acerquéis a la película puede que os llevéis un pequeño chasco porque no aporta ninguna respuesta a las preguntas que nos veníamos formulando: cuál es el origen y la causa de la plaga zombi que asola Seúl.

Por el contrario, la cinta se decanta con un estilo muy particular, a desgranar diferentes dramas humanos que sirven como tela de araña para contener una potente crítica social. Tenemos a una joven desarraigada de la que todo el mundo quiere aprovecharse, un grupo de indigentes que permanecen invisibles para la clase media y fortísimas desigualdades sociales entre personas que viven en riesgo de exclusión y otras cuyo día a día es el lujo.

Cuando la noche cae en Seúl un anciano se dirige a la estación central sangrando. Nadie se digna a ayudarlo, espantados por el hedor que emana de su cuerpo. La estación, que antes de cerrarse se convierte en un hogar para los mendigos, es el lugar que escoge para morir mientras muestra síntomas de lo más extraños. Mientras, una chica rompe con su novio y busca refugio en la estación, pero ahí solo encuentra una horda de vagabundos convertidos en zombis. Su padre y su novio deberán encontrarla en medio del caos.

Seoul Station

La producción de Seoul Station, a cargo de Finecut y Studio Dadashow, con la colaboración de Clover Films y Golden Village Pictures pone especial mimo en la recreación de la estación y de los ambientes urbanos estáticos, muy elaborados. La animación de rostros y los movimientos de los personajes es mucho más tosco (habría que ver cómo han estirado el presupuesto, porque ya sabéis que es carísimo un minuto de animación), pero, en verdad, lo que más importa, es la historia.

Si Train to Busan desarrolla varias tramas con la de la relación paterno-filial como eje central, aquí de nuevo volvemos a tener a un padre desesperado por encontrar a su hija, solo que un giro de guión final desencadena una situación del todo inesperada. Por el camino, Sang-ho se recrea en la podredumbre de las relaciones interpersonales empobrecidas en las que prima la búsqueda del beneficio y la falta de solidaridad salvo honrosas excepciones. 

Seoul Station

Animación descarnada, adulta, violenta y explícita en la que no hay tanto un afán de buscar la espectacularidad y la adrenalina en el espectador como de radiografiar en qué se ha convertido Corea del Sur y por ende cualquier otra "sociedad civilizada" y no es baladí que haya escrito eso último entre comillas.

En este sentido, quien busque alucinantes secuencias de acción puede quedarse a medio gas, mientras que quien vaya mentalizado para hacer un ejercicio de introspección un poco más profundo encuentre mejor cobijo en esta cinta.

Seoul Station

Lo que sí tiene en común Seoul Station con Train to Busan es la lectura final que podemos hacer: que los zombis son irracionales y obedecen a un instinto, pero que el mal que habita en los hombres que no están infectados, es racional y obedece a su egoísmo, su ambición y su indolencia ante el sufrimiento ajeno.

La idea es que al final te da igual cuál es el origen de la plaga, por muchas hordas de zombis que aparezcan, algún reducto habrá para la esperanza, pero... ¿tiene cura esa otra enfermedad que es la insolidaridad, la locura o la búsqueda del poder?

Valoración

La precuela de Train to Busan explora el apocalipsis zombi desde otra óptica centrándose en el drama personal de personajes distintos. Buenos giros de guión y una corrosiva exposición de la indolencia social ante el sufrimiento ajeno.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

El desenlace y la crítica hacia la sociedad descarnada. No se anda con tapujos, es visceral, sin miedo a mostrar las cloacas y las desigualdades.

Lo peor

La calidad de la animación deja mucho que desear, el ritmo es lento y seguimos sin conocer el verdadero origen de la epidemia y sus causas.

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