Sherlock 4
Análisis

Sherlock temporada 4 - Crítica de la serie inspirada en los relatos de Doyle

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de la cuarta temporada de Sherlock protagonizada por Benedict Cumberbatch y Martin Freeman y capitaneada por Mark Gatiss y Steven Moffat.

La cuarta temporada de Sherlock tiene aroma de despedida. Ya sabemos los problemas de agenda de Benedict Cumberbatch (que encima ha ingresado en el universo cinematográfico marvelita con Doctor Strange) y Martin Freeman dificultan bastante los rodajes pero a eso hay que unirle el hecho de que Mark Gatiss y Steven Moffat han querido atar bien todos los cabos al final de esta temporada. "El problema final" ("The Final Problem") parece completar la evolución de los personajes y contestar a muchas preguntas.

Apuntad: en Netflix ya tenéis los tres episodios en castellano y VO disponibles, y ya sabéis que en todos los aspectos cada uno es como una película. No tenéis pretexto para no verlos. A partir de aquí, cuidado, encontraréis spoilers.

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Resumen de los episodios de Sherlock T4

Entre la tercera y la cuarta temporada pudimos ver La novia abominable (The Abominable Bride), un episodio que servía de bisagra para anunciarnos de alguna forma que Moriarty regresaría para un duelo final, entre otras cosas. De primeras hay que decir que nos hemos llevado una sorpresa un poco extraña en esta cuarta temporada con un primer episodio que distaba bastante de los estándares de calidad a los que la serie nos tiene acostumbrados.

"Las seis Thatchers" ("The Six Thatchers") 75/100

Referencia modernizada al relato del Holmes original “La aventura de los seis Napoleones” en este episodio dirigido por Rachel Talalay. John y Mary dan la bienvenida a la llegada de una hija pequeña, a quien llaman Rosamund Mary mientras Sherlock sigue obsesionado con el retorno de Moriarty en un retorcido juego póstumo final.

Investigan un caso en el que el hijo de un ministro del gabinete conservador es encontrado muerto en un accidente automovilístico, a pesar de estar en un año sabático en el Tíbet. Sherlock resuelve el caso, pero se distrae con un busto de Margaret Thatcher que fue robado y destrozado en la casa de la víctima. Otros cuatro bustos idénticos son destruidos y al enfrentarse al culpable, Sherlock descubre que pertenecía a una serie limitada de seis: el último busto contiene una tarjeta de memoria con información sobre Mary y su pasado como agente en un grupo freelance denominado AGRA. Cada uno de sus cuatro integrantes tenía un pendrive similar que delataría al grupo que de hecho es delatado. Mary creía ser la única superviviente, pero Ajay, uno de sus compañeros la considera culpable y tras ser torturado trata de atraparla para asesinarla como venganza (llega a esta conclusión al escuchar "ammo" y "mujer inglesa")

Mary huye pero Sherlock y John la encuentran. También aparece en escena Ajay pero queda claro que la delatora no fue Mary sino Lady Smallwood, cuyo nombre en clave es Love. Su motivo era matar al embajador británico que había descubierto que Vivian había vendido secretos nacionales. Ella saca un arma y dispara a Sherlock, pero Mary se interpone en la trayectoria de la bala recibiendo el tiro. 

Sherlock 4

Mycroft regresa a casa para encontrar una nota en la que se lee "13" en su nevera, toma el teléfono y pide que lo pongan con "Sherrinford". Sherlock visita a la terapeuta de John, pero se resiste a conversar. De vuelta en Baker Street, Sherlock y la señora Hudson lamentan la muerte de Mary. Sherlock abre un paquete que contiene un DVD con un mensaje póstumo de Mary, donde le pide que salve a John Watson. Luego se dirige al apartamento de John para ofrecerle ayuda, pero Molly abre la puerta con Rosie en sus brazos y le da a Sherlock una carta de John, diciéndole que John quiere la ayuda de cualquiera excepto la de Sherlock. Él había jurado protegerla, pero no lo consigue, lo que abre una brecha entre ambos.

Las críticas fueron muy fuertes respecto a este episodio por la forma en la que Mary Watson muere: no solo por la aparente incongruencia de su acción sino también porque visualmente es uno de los momentos más pobres que se recuerdan de la serie.

Por otra parte, la escena tuvo una implicación personal especial para los intérpretes. Amanda Abbington y Martin Freeman eran marido y mujer en la vida real y estaban en proceso de separación cuando rodaron la muerte de Mary Watson. ”Era muy emocional pero al mismo tiempo rodamos esa escena un millón de veces. Había la sensación que era un momento muy importante para la serie (...) y era la marcha de Amanda de una serie de la que ha formado parte durante años. Así que fue muy significativo”, explicó Moffat en Entertainment Weekly.

"El detective mentiroso" ("The Lying Detective") 88/100

En el segundo episodio, dirigido por Nick Hurran, el barco se endereza. Watson sufre por la pérdida de su esposa y sigue conversando con ella, por lo que inicia una terapia psicológica.

Culverton Smith, un prominente empresario y filántropo, reúne a colegas cercanos, incluyendo a su hija, Faith, para confesar que va a matar a alguien. Pero antes de hacerlo, los somete a la fuerza a un suero médico que inhibe la memoria haciéndolos no recordar la confesión de Smith. Con lo que recuerda, va a ver a Sherlock que consume drogas a un ritmo vertiginoso y se enfrenta a los efectos secundarios. 

Sherlock 4

Se obsesiona con Smith, de quien sospecha que es un asesino en serie, y conoce en su hospoital a su hija que no es la mujer que fue a su apartamento. Sherlock trata de herir a Smith con un escalpelo pero John lo inmoviliza y golpea por la frustración que siente por la desaparición de su esposa. 

Ingresado como paciente, está a punto de convertirse en víctima de Smith que confiesa sus asesinatos. Sin embargo, Sherlock actúa por mandato de Mary, que en una grabación antes de morir le pide que salve a Watson de la única manera posible: poniéndose en el punto de mira para que sea John quien tenga que salvarlo a él. El detective ha grabado la confesión de Smith cuyo ego además le hace seguir demostrando su labia verborreica y John y Sherlock se reconcilian. El médico, además, le confiesa a la Mary imaginaria que tuvo un conato de aventura extramatrimonial cruzando mensajes con una desconocida a la que vio por primera vez en un autobús. Es la última vez que la ve. Cuando va a su terapeuta para informarle de que se ha recuperado, ella confiesa que es quien fingió ser Faith y su misteriosa desconocida y le revela su verdadera identidad: es Eurus, la hermana de Sherlock y Mycroft. Saca una pistola y aprieta el gatillo.

Sherlock 4

Clásica despedida de episodio con cliffhanger y constatación de la teoría que se llegó a insinuar de forma inocente del tercer hermano en el primero de la serie. La elección de Toby Jones para dar vida a Culverton Smith no puede ser más acertada y la actriz Siân Brooke empieza a despuntar como una de las grandes claves del final de la temporada. 

Lo mejor: la desgarradora "historia de fantasmas" con la que Watson consigue finalmente reconciliarse consigo mismo por haber cometido un desliz que lo aleja de la imagen de marido perfecto que tenía Mary de él.

"El problema final" ("The Final Problem") 92/100

La elección del título de este episodio no es casual. Es exacto al de uno de los 56 relatos cortos que Doyle escribió y aquel en el que Holmes y Moriarty caían por las cataratas de Reichenbach así que aquí tenemos alusiones internas al episodio tercero de la segunda temporada de la serie y a "La novia abominable".

Lo primero es que salimos de dudas respecto al destino de John: Eurus solo le lanza un dardo tranquilizante y escapa así que él y Sherlock van a ver a Mycroft que confiesa que tiene a su hermana encerrada en Sherrinford, una prisión de alta seguridad que denomina como un infierno. Ha mantenido en secreto su destino por los brutales actos de su hermana, la más inteligente de los tres. Secuestró a Barba Roja, el perro de Sherlock y lo dejó morir dándole a Sherlock un acertijo que no fue capaz de descifrar como única clave para liberarlo.

Cuando van allí descubren que Eurus ha manipulado al personal de la cárcel y que es capaz de hacer lo que quiera. Recibió cinco años atrás la visita de Moriarty y planeó una trampa para sus hermanos. De momento les enfrenta a un nuevo reto: ayudar a una niña que viaja en un avión lleno de personas dormidas que está a punto de estrellarse. Solo pueden hablar con ella durante unos segundos y entre tanto los obliga a decidir sobre la vida de otros o incluso a matarse entre ellos. Sherlock trata de romper la dinámica suicidándose pero entonces ella los seda y los envía a la residencia familiar donde descubre que Barba Roja no era su perro sino su mejor amigo y que él mismo había reescrito sus recuerdos para hacerlos menos dolorosos.

Eurus, presa de los celos de nuevo, ha encerrado a Watson en el mismo lugar y Sherlock tiene que descifrar las claves del acertijo de la canción mientras desvela que la niña del avión es su propia hermana en una de sus pesadillas recurrentes. La policía rescata al médico y Sherlock va a ver a su hermana a la cárcel donde ambos tocan juntos el violín creando una nueva melodía más hermosa y compleja, la forma en la que consiguen comunicarse es la música.

Al final del capítulo John recibe un CD de Mary en la que les da alas para continuar su labor. "No importa quién eres realmente, solo la leyenda". Su particular homenaje para "los mejores hombres y los más inteligentes que he conocido nunca, mis chicos de Baker Street".

Menos humor y más profundidad dramática para un episodio en el que vemos cómo se reconstruye el piso de Baker Street tras una explosión y cómo Sherlock y Watson siguen resolviendo casos más unidos que nunca, incluso haciéndose cargo de la pequeña Rosamund. Un precioso alegato a favor de los relatos detectivescos.

Un yonki que resuelve casos para colocarse y un médico que nunca regresó de la guerra 

El gran valor de la serie es la de jugar siempre como metarrelato. Es verdad que nos provee de aventuras trepidantes, giros imposibles, deducciones que rozan lo fantástico y personajes que son como matrioskas; pero por encima de todo está la idea de darle nueva vida a los iconos creados por sir Arthur Conan Doyle.

A todo el proceso creativo de actualización (a veces más acertado, a veces menos), hay que añadirle una voluntad superior de escribir una carta de amor a las historias de detectives que son el núcleo duro de la serie. Y por eso es tan genial este final de temporada. Al punto de que, si regresa, tendrá que ser con historias muy buenas para no rebajar el listón.

Sherlock 4

En la temporada 4 de Sherlock hemos visto todo aquello que tanto ansiábamos: la humanización de Sherlock que ha pasado de tomarse sus casos como un juego a encontrar una implicación personal que le sirve de guía y convierte su piso de Baker Street en el último refugio de los desamparados, hemos escuchado a Molly Hooper decirle "te quiero", Lestrade ha confesado su admiración por Sherlock que por primera vez lo ha llamado Greg, hemos visto a las claras cómo su relación con John es más fuerte que la que tiene con su hermano y hasta Mary Watson desde el otro lado ha bendecido la colaboración entre su marido y el detective: dos disfuncionales al servicio de un bien mayor.

Más allá de eso, la sorpresa de descubrir cómo Moriarty es capaz de seguir atormentándolo a pesar de estar muerto utilizando como vector a su propia hermana y los recuerdos reprimidos de su infancia. Un giro brillante para una serie que se pierde en sus propios laberintos pero que al final ha sabido sacarnos de ellos retrotrayéndonos al "cuartel general" que nos es tan familiar.

¿Puede haber mejor imagen para finalizar la serie que esa en la que vemos salir a ambos del piso de camino a resolver un caso? No queremos que haya otro, la verdad: es preferible quedarse con esa imagen estática pero llena de movimiento que tan bien enmarca la acción en la que nos hemos sumergido durante estas cuatro temporadas. Sobresaliente final para una serie que puede que diga adiós así, de forma definitiva. 

Valoración

La cuarta temporada de Sherlock va de menos a más demostrando que Mark Gatiss y Steven Moffat siguen en forma rediseñando a los personajes a su medida.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

La genial defensa de la ficción y la aventura por encima de todo. La serie explora sus iconos y los hace perdurar con un nuevo envoltorio.

Lo peor

El episodio final funciona como despedida de toda la serie atando muchos cabos. ¿Volveremos al 221B de Baker Street?

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