Análisis

La Sombra - Crítica del superhéroe pulp de Alec Baldwin

Por Jesús Delgado
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Crítica de La Sombra (The Shadow,1994) - Director: Protagonistas: Russell Mulcahy - Protagonistas: Alec Baldwin,John Lone, Penelope Ann Miller, Ian McKellen, Peter Boyle, Tim Curry,Jonathan Winters. - BSO de: Jerry Goldsmith - Distribuida por: Universal Pictures.A principios de los años 30, el poderoso señor de la droga de China Lamont Cranston llama la atención de un tulku tibetano. El hombre santo ayudará al criminal a redimirse, utilizando su oscuridad interior para luchar contra el mal. De regreso a Nueva York, Cranston cazará a los delicuentes, utilizando las tinieblas de su alma como arma. Porque... ¿Quién conoce el mal que acecha en el corazón de los hombres? La Sombra lo sabe.

Casi se nos están acabando las películas para nuestro especial de superhéroes. Pero no podemos irnos sin hablar de una de las películas emblemáticas de los años 90 que fue un intento de resucitar a los "primeros superhéroes" en el cine. Nos referimos, claro está a La Sombra (The Shadow), un personaje que olía a pulp y años 30, y al que Alec Baldwin trató de llevar al cine, con bastante poco éxito. 

Siendo breves en cuanto a qué pasó con La Sombra, os diremos que es uno de esos proyectos por los que las productoras en los 90 apostaron, amparándose en lo barato en la explotación de licencias de personajes de cómic añejo, como The Phantom o Dick Tracy, y con el que se estrallaron en taquilla y en crítica. Pensada como película de verano, La Sombra comenzó cosechando buenos éxitos hasta que se las tuvo que ver con la reina de 1994: El Rey León. El fracaso fue tal, que incluso su videojuego de SNES, la línea de figuras y una amplio abanico de merchandise se hubo de cancelar. 

Ahora bien, ¿a qué se debió el fracaso de La Sombra? ¿A una mala elección de producto, una peor ejecución de la cinta o a la mala suerte de estrenarse tan cerca de una película tan mítica como El Rey León? La verdad, creemos es que se trató de un cúmulo de factores, que acabaron siendo los causantes de su hundimiento, a pesar de que hoy la cinta cierra una trilogía de películas de culto, conformada junto a Rocketeer y The Phantom.

La Sombra lo sabe

La Sombra (The Shadow) es uno de esos personajes nacidos en los años 30. Originalmente concebido como uno de los primeros superhéroes de las novelas pulp, La Sombra se convirtió en uno de los personajes más populares de los seriales radiofónicos, gracias a que Orson Welles le prestó su voz durante una temporada. Su premisa era la de un misterioso y siniestro vigilante que construía su propia organización delictiva de informantes y agentes para luchar contra las mafias. Las sombras, en las que se ocultaba, su voz y su siniestra risa, una asombrosa capacidad para hipnotizar y un par de pistolas acaban era su arsenal en cada una de sus escapadas.

Los relatos sugerían que La Sombra era un ex-criminal internacional, que se había vuelto contra el crimen organizado tras una estancia reveladora en el Tíbet o China (según qué versión manejemos). Obsesionado con purgar la maldad de las calles, La Sombra volcaba todos sus recursos en detener mafiosos, señores del crimen orientales y demás amenazas para la "buena gente de Nueva York", erigiéndose a su vez como juez, jurado y verdugo.

Este planteamiento a día de hoy nos podría parecer extremo incluso, más propio del Punisher o de Deadpool que de un "superhéroe". Sin embargo, en los años 30 era la tónica común, seguida por otros vigilantes como Green Hornet o The Spider y, en cierta manera, fueron los principios que inspiraron a vigilantes modernos como Batman o Green Arrow un tiempo después (De hecho, la primera historia de Batman es un plagio de un relato de La Sombra). 

Pero, siendo fracos, la idea de un dandy de la Gran Depresión que se dedicaba a acribillar a gangster en sus ratos libres sonaba pasada de moda y de rosca. O, por lo menos, eso interpretó el público internacionalm. La Sombra es uno de los personajes pulp aún activos en el mercado norteamericano, y se le tiene por una especie de ícono popular, aunque  algo rancio y viejo, lo cual le ha hecho consolidarse en la industria del cómic como un héroe de culto. Por eso mismo, recordemos que ha tenido series de cómic propias y algún que otro crossover con otros personajes de culto

The Shadow

De hecho, hay que reconocerle cierta entidad y originalidad. Por un lado, su estética es la del arquetípico vigilante: sombrero de ala ancha, capa y pistolas, quedando su rostro únicamente embozado por un pañuelo o máscara. Esto, de hecho, fue la inspiración para el diseño de Batman en su momento y también inspiró a Disney en la realización del spin-off de Patoaventuras, El Pato Darkwing, personaje que es un claro tributo a La Sombra. Además del aspecto, le debemos a La Sombra, la idea de una recurrente catchphrase de ciertos superhéroes. En su caso es "¡La Sombra lo sabe Ha Ha Ha Ha!", una coletilla con la que se solía abrir y cerrar los seriales de radio. 

Ahora bien, a pesar de este planteamiento, no creemos que fuera esto la causa de su planchazo en taquilla. 

Una película bie planteada pero con mala estrella

Honestamente, la flaqueza de éxito de La Sombra en cine viene dada de con quién le tocó lidiar. Además de vérselas con El Rey León en taquilla, el mismo mes, New Line estrenó también La Máscara. La Sombra se las hubo de ver a lo largo de julio con dos películas míticas y que, por derecho propio, se convirtieron en significativas representantes de su tiempo. Dicho de otra forma, Universal se confió con una producción que, en otro momento, podría haber cosechado bastantes más éxitos de no haber tenido que competir con semejantes pelotazos. 

Francamente, La Sombra tiene muchos puntos fuertes a su favor. El guion no es uno de ellos. Es maniqueo y anacrónico. Muy fiel al espíritu de los años 30 y a la forma de entender el bien contra el mal. Desgraciadamente, el implícito lenguaje racista de la cinta, de acuerdo a los cánones modernos, no ayuda a su aceptación entre cierto sector de la población. La idea del "hombre blanco redentor" frente al "salvaje conquistador asiático" resultaba algo trasnochada incluso hace veinte años. No obstante, en su favor debe decirse que este planteamiento fue limado y, salvo que se le vaya buscando objetivamente este lastre (o el espectador tenga ganas de demonizar a cascoporro), la forma de presentar el enfrentamiento entre héroe y villano no debiera de ser tomado tan a la tremenda, sino interpretado como el clásico duelo de bien contra el mal.

Tampoco sirve de mucha ayuda el ritmo lento de la película. En cierto sentido hay una complacencia que invita a sentarnos y a relajarnos mientras vemos esta película, sin demasiados sobresaltos. El hecho de que sea tan lenta, incluso parece que haya sido rodada de acuerdo a una forma de entender el cine muy anterior a los años 90. Para un público entrenado en el visionado de cine de distintas épocas, esto no supone un problema. Pero para el público joven, más habituado a cosas mascaditas y modernas, este desarrollo puede ser monótono y aburrido. 

En compensación, tenemos un elenco que funciona muy bien. Alec Baldwin ofrece uno de sus mejores papeles de "bueno", mucho antes de que la edad le ajase y de descuidarse. El tipo sabe hacer de galán de la época y a la vez de tipo despreciable, mostrando al héroe con conflicto con cierto grado de competencia. Sin embargo, hemos de decir que lo mejor del reparto son los secundarios. Un Ian McKellen mucho antes de ser agasajado por Hollywood por su Magneto y su Gandalf, hace el agradecido papel de científico despistado, que se nos mete en el bolsillo de lo entrañable que nos resulta. Y, mientras, Tim Curry ejerce de científico loco y malvado, bastante vil y miserable. Uno de esos papeles que se le dan tan bien, vaya.

Por otro lado, La Sombra cuenta con un aspecto visual muy interesante e impresionante para su época. Los 40 millones de presupuesto están bien invertidos en decorado y vestuario. La representación de la Nueva York de 1930 es sencillamente impresionante para su momento y realmente nos llega a hacer creer que hemos vuelto atrás en el tiempo con esta película (a pesar de cómo ha envejecido). Las coreografías y peleas son correctas y muy vistosas para la época. Pero, posiblemente, la BSO de Jerry Goldsmith sea la guinda del pastel que corona la película, junto a una versión de la canción Original Sin, interpretada por Taylor Dane y que tiempo después re-versionaría Meat Loaf. 

En fin, concluyendo. La Sombra es una película que tuvo muy mala suerte en su momento. Sin embargo, a molino pasado podemos verla con buenos ojos y entender por qué se consolidó como una película de culto. Si os animáis a echarle un ojo, es fácil encontrar La Sombra en grandes superficies y tiendas on-line a un precio casi irrisorio.



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Valoración

Una de las películas de los años 90 centradas en superhéroes de la década de 1930. Desafortunada en taquilla, su fracaso se debió a cuál fue su principal competidora en cines: El Rey León

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

La ambientación de los años 30, visualmente impactante, el superhéroe pulp por excelencia

Lo peor

El lento desarrollo de la trama, el tono excesivamente condescendiente y clásico

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