Análisis

Tortugas Ninja 3 - Crítica de la tercera película de las TMNT

Por Jesús Delgado
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Crítica de Tortugas Ninja 3 (Teenage Mutant Ninja Turtles III, 1993) - Dirigida por Stuart Gillard - Protagonizada por: Elias Koteas, Paige Turco, Stuart Wilson, Sab Shimono, Eidan Hanzei, David Fraser, James Murray.Argumento: Las Tortugas Ninja vuelven para un tercer asalto. En esta ocasión, y debido a un accidente con un extraño cetro mágico nipón,  los cuatro hermanos ninja viajarán al Japón del periodo Sengoku para luchar contra un señor feudal, con ganas de convertirse en Shogun de toda la isla y los medios para conseguirlo. 

Con la primera de las antiguas películas de Tortugas Ninja había más o menos consenso. En general, la morriña y la nostalgia nos permitían levantar la mano con sus pequeñas taras. La segunda, la de los "mocos verdes", solía dividir un poco más a los que la tachan de truño y a los que la que defienden invocando el poder de la infancia como recurso para salvarla de la hoguera. Sin embargo, con Tortugas Ninja 3, la tercera entrega de 1993, en general la gente lo tiene claro: es la peor de las tres con diferencia. 

Tras el "éxito" de las dos anteriores películas, New Line lo intentó de nuevo, volviendo a dejarse el dinero en la producción. Veinte millones de dólares de la época, que no es moco de pavo. No solo se recuperó la inversión, sino que la dobló gracias a la recaudación en EEUU. Y algo parecido pasó en la taquilla internacional. Sin embargo, los críticos iban con las uñas y los colmillos bien afilados con esta entrega. Las críticas más benévolas la tachaban de película escrita por niños. Las peores... bueno, no nos ensañaremos con ella. Solo diremos que debido a que su mala recepción convirtió a las Tortugas Ninja en un producto tóxico. 

Lo cierto es que la película es flojita por múltiples motivos. Uno de ellos es quizá su intento de ser original y de estirar un chicle que ya comenzaba a estar más que gastado. O quizá el problema es que ya se había pasado la moda de las Tortugas y no había forma de mantener vivo el interés del público por la franquicia. Sea como fuere, la película no funciona y el contexto que la rodeó no la exime de sus propias flaquezas, las cuales pasamos a analizar a continuación.

La tercera siempre es la peor...

O eso dicen. El caso es que esta película hace honor a ese dicho holgadamente. Desgraciadamente, descuartizar y desmembrar Tortugas Ninja 3 no es difícil. Lo complicado es cortarse y no entrar a cuchillo. De hecho, recuerdo ver anunciada esta película en la tele, con apenas once años, en el programa de verano de Rita Irasema y ya por entonces pensar, muy sentidamente, "Vaya p**a mierda". Si tu niño de entonces ya lo pensaba, entonces decidnos: ¿qué opinión guardará tu adulto de hoy en día?

Ya desde los primeros minutos sabemos que algo huele a prodido en Dinamar... en Japón, cuando vemos una escena de samurais, con duelo a espada y todo, que se ve a la distancia que es más falsa que un duelo a muerte en Power Rangers. La cosa no mejora cuando las tortugas entran en acción, bailando a ritmo de rock 'n'roll y vemos a un Splinter asomando por una ventana como un muppet, una pose que mantendrá a lo largo de la película. Si habéis aguantado hasta aquí, minuto cinco de la película aproximadamente, abandonad toda esperanza. La cosa no mejora a partir de de este momento. Solo cae o se mantiene según le dé.

Ciertamente, Tortugas Ninja 3 trata de ser la sucesora espiritual de su anterior entrega, más cercana a la serie de dibujos de 1987 que a los cómics originales. Eso no es malo de por sí, pero la carencia viene del excesivo tratamiento pueril, teniendo que explicar hasta los elementos más insignificantes de las trama. No sabemos si en la versión original tendría sentido, pues lo mismo estaba pensado (como sospechamos) para un público menor de diez años (y algo lentito), pero en la versión española chirría que da gusto, sobre todo con tacos e improperios de la época, lo cual hace que el propio tono de la película no acabe de concretarse entre la comedia disparatada o una película infantil. 

Tampoco ayuda el hecho de que no tengamos un villano que mole. Stuart Wilson (La muerte y la doncella) trata de servirnos un malísimo capitán pirata inglés, que hace tratos con los japoneses en 1583 o 1603 (nunca me queda clara la fecha), pero el tipo más bien parece un "wannabe" del Capitán Garfio de Disney. Mucho ruido y pocas nueces. Eso y que tampoco ayuda que el otro malo, el señor feudal que interpreta Sab Shimono (Water World, Presunto Inocente) no concrete del todo si es malo en el fondo. De hecho, extrañamos mazo a Shredder o a cualquier otro maloso de altura en esta trama. Incluso una mosca en plan Baxter Stockman se hubiera agradecido llegados a este punto. 

Paralelamente, que Paige Turco (la April de la segunda película) regrese y que también lo haga Elias Koteas (Casey Jones), quien además interpreta a un tal pirata Whit (aunque el personaje se lo podían haber ahorrado, oigan), supuestamente debía de ser agradecido. Sin embargo, la Turco se ve más que forzada en situaciones que parecen traídas por los pelos y Koteas apenas logra brillar con su personaje, al cual echamos de menos en los momentos de acción. ¿O somos los únicos que pensamos que Casey Jones pegándose con su stick con un samuari hubiera sido algo divertido de ver? Y eso sin contar con los nipones del medievo japonés, que parecen salido de un libro de topicazos. En fin, un despropósito de reparto mal aprovechado. 

Buena idea, pero mal ejecutada

Así podemos resumir Tortugas Ninja 3. En serio, todo lo que os hemos contado: el guión, las actuaciones, los recursos narrativos torpes y simplones... Todo eso solo parece peor de lo que es por el hecho de que la película tenía una premisa arriesgada y completamente diferente de las series y los cómics (aunque algún elemento como el cetro mágico o el viaje en el tiempo ya se habían tratado en estos últimos, cuidado). 

Para empezar, la película trata de homenajear al clásico cine de samuráis. Las armaduras, las localizaciones e incluso el vestuario es muy molón. Que el tratamiento de los personajes fuera simplista y tomado unilateralmente desde la óptica de un occidental de los años 90, eso es harina de otro costal pero, en general, las localizaciones al aire libre, los decorados y la recreación es una propuesta cuanto menos interesante. De hecho, querer centrar la trama en torno a las raíces japonesas de las tortugas, enfrentándolas a samurais de verdad, incluso hubiera tenido su gracia.

Por otro lado, las marionetas y las animatrónicas no están nada mal. Es más, al rodarse en exteriores, se demuestra un cierto refinamiento en el trabajo con este tipo de recurso técnico, pero ya os decimos que el resultado de las caras de éstas pierde bastante respecto a las anteriores tortugas. ¿Quizá porque Jim Henson ya no se encargó de ellas? Seguramente. A pesar de ello, hemos de tomar como positivo el trabajo de caracterización de los personajes, a pesar de no ser tan vistosos como en la primera película. 

Desgraciadamente, al cúmulo de factores negativos que os decíamos ensombrecen estos puntos fuertes. En buena medida, podemos decir, la culpa es del director Stuart Gillard, quien ejecuta con poca mano Tortugas Ninja 3. Gillard, director habitualmente ligado a producciones televisivas, hace un trabajo ramplón. Las coreografías son pobres, abusa de primeros planos y ofrece cuadros confusos para enmascarar carencias de dirección. La dirección actoral tampoco es para echar cohetes y ya no hablemos de la sincronización de los gags cómicos, que quedan forzados con calzador, abortando la media sonrisa que se nos dibuja cada vez que vaticinamos el resultado de algún chascarrillo. 

En general, la cosa parece una especie de película de los Power Rangers con algo más de presupuesto. Tv-movie de media mañana en un puente, siendo generosos, para mantener tranquilos a los niños. Los adultos necesitamos algo fuerte para verla de seguido. A ser posible combinado y con poco hielo. 

En fin, Dani, que si estás leyendo ésto, solo tengo que decirte que esto no se le hace ni a tu peor enemigo, hombre. Tortugas Ninja 3 es para que la hubieramos guardado para la sección de "Putea al redactor" o como castigo a quien volviera a borrarle las partidas guardadas a un compañero. Lo de Capitán América del año 90 tuvo gracia, pero deja ya de mandarme caspa. ¡Por el amor de Stan Lee! 

Valoración

Merecidamente la peor película de Tortugas Ninja. Si en su momento gustó a los más peques de la casa, los niños de hoy la lapidarían sin contemplación.

Hobby

45

Malo

Lo mejor

Solo son 96 minutos de película

Lo peor

Espera: ¡Son 96 minutos de película!

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