Trolls
Análisis

Trolls - Crítica de la película de Dreamworks

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de Trolls, la película de Dreamworks que cuenta con las voces de Anna Kendrick, Justin Timberlake, Zooey Deschanel, Christine Baranski y Gwen Stefani. En cines a partir del 28 de octubre.

¿Recordáis la fiebre de los trolls de la suerte o sois demasiado jóvenes? Su trayectoria es muy larga y azarosa desde que Thomas Dam, un leñador danés, los diseñara en 1959. El caso es que en los años 80 arrasaron en el mercado unas réplicas de menor calidad que las originales pero llenas de color y con un diamantito en el ombligo. ¿Quién se resiste a un amuleto tan molón con los pelos de colores y la cara sonriente?

Pues bien, ahora Dreamwork Animation ha tenido la visión comercial perfecta: lanzar una película colorista, familiar, divertida y sobre todo marchosa que hará las delicias de los pequeños, le sacará la sonrisa a los mayores y conseguirá que todos salgan moviendo los pies con el ritmo en el cuerpo. Trolls da todo lo que promete y quizás un poco más, porque no te la esperas. 

Los responsables son varios: los primeros los guionistas Jonathan Aibel y Glenn Berger que ya habían unido esfuerzos en la trilogía de Kung-Fu Panda siguiendo por el tándem de directores Mike Mitchel (Bob Esponja: un héroe fuera del agua) y Walt Dohrn y finalizando por uno de los grandes ejes de la película, su música.

En el reparto vocal en versión original de Trolls destacan Anna Kendrick y Justin Timberlake, junto a estrellas de la televisión como Zooey Deschanel (protagonista de New Girl) o Kunal Nayyar (Raj en The Big Bang Theory) y algunos nombres que son clásicos del cine de animación ya como Russell Brand, Jeffrey Tambor o Christine Baranski. Ojo a las colaboraciones de artistas como James Corden (Begin Again), Gwen Stefani (vocalista de No Doubt) o Russell Brand (Rock of Ages).

Trolls

La premisa argumental es sencilla pero suficiente para desarollar una película breve, concisa, eficiente y muy divertida. Los trolls son unos optimistas y cariñosos seres diminutos que viven recluidos por una especie de orcos llamados Bergens que se alimentan de ellos bajo la creencia de que la única forma de conocer la felicidad es engulléndolos en un ritual anual que denominan trollsticio. Cuando el heredero al trono bergen se dispone a probarlos por primera vez, logran escapar y establecer una colonia lejos del peligro gracias a la valentía de su rey troll.

Guiados por la princesa Poppy (Anna Kendrick) disfrutan de años de paz y tranquilidad, lo que les ha llevado a vivir una vida más despreocupada y ajena al peligro que les acecha. La excepción es Branch (Justin Timberlake), que vive aislado del resto de los suyos en un búnker y se pasa el día preparando sus reservas de cara a una eventual invasión. Cuando son descubiertos, no le quedará más remedio que afrontar el riesgo de enfrentarse a sus miedos y buscar un nuevo equilibrio.

Trolls

Aunque estamos ante una película de animación 3D hay varias cosas que llaman la atención: la primera de ellas es el homenaje al scrapbooking y a las texturas de esta técnica de preparación de trabajos manuales. El fieltro, la goma eva, la purpurina y el placer de recortar nos transportan a nuestra infancia como los propios trolls o la ambientación musical de algunos pasajes de la película.

Trolls es en sí misma una joyita de recortes: solo hay que ver los vestidos y tocados se los trolls, como las flores que Poppy lleva en el pelo. El diseño de los personajes es muy achuchable, con lo que queda clara la invasión que el mercado de merchan tendrá de cara a las navidades. No es para menos, yo también quiero mi colección de trolls con pelos de colores que me provea de buen rollo todo el año...

Trolls

Los mensajes para los pequeños son muy obvios: hay que buscar la felicidad dentro de uno mismo, no en lo material, ni fuera de nosotros y además es importante compartirla con los demás y ayudarles a encontrar la suya propia. Para los más adultos, no sé si es tan fácil darse cuenta de que nos dan un tirón de orejas para que no volvamos a los niños borregos ni les eduquemos en el miedo, aunque a veces sea la forma más fácil de mantenerlos en el redil. Es más importante que se desarrollen libres de prejuicios y que experimenten, aunque sea el camino más largo.

Como dice Poppy más arriba en su libro de recortes, "We did it!". Pues sí, Dreamworks ha dado en la diana con Trolls, una cinta de animación refrescante, aguda, que reescribe la Cenicienta en clave menos anodina de lo habitual por el camino y deja un magnífico sabor de boca.

Valoración

Una inyección de buen rollo que hará que salgas del cine con ganas de bailar. Es simpática, divertida, tiene buen fondo y es ideal para toda la familia.

Hobby

78

Bueno

Lo mejor

La idea de que la felicidad no hay que buscarla sino dentro de uno mismo. Lo colorista y divertida que es y la música de Justin Timberlake.

Lo peor

Tiene algún momento dramático al final que sobra. Está orientada a petarlo con el merchan de los trolls y se nota un poco su ambición mercantil.

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