Los del túnel
Análisis

Los del túnel - Crítica de la nueva comedia de Arturo Valls

Por Raquel Hernández Luján
-

Crítica de Los del túnel, la nueva comedia de Arturo Valls, ópera prima de Pepón Montero con Natalia de Molina, Manolo Solo, Neus Asensi, Raúl Cimas y Manel Barceló. En cines a partir del 20 de enero.

Pepón Montero (Plutón B.R.B. Nero) dirige y coescribe el libreto de Los del túnel junto a Juan Maidagán (Camera Café). Arturo Valls (Villaviciosa de al lado) produce y protagoniza la película que, a priori, se supone que es una comedia, pero que en realidad esconde una denuncia ácida y demoledora hacia los clichés narrativos clásicos pespunteada de drama existencial.

Vamos, que si la catalogamos como comedia tendría que ser en un nuevo apartado dedicado al "humor raruno". Tiene destellos que te hacen reír a carcajadas, pero el conjunto no es tan hilarante sino más de sordina y jocosidad.

El héroe, la adolescente rebelde, el matrimonio en crisis… y el idiota. Después de permanecer atrapados durante quince largos días en un túnel, un variopinto grupo de supervivientes es rescatado. Pero… ¿y ahora qué? ¿Qué pasa cuando termina esta catástrofe. ¿Qué les ocurre a estos personajes después de sobrevivir? 

Pues que quedan a cenar todos los viernes, para celebrar que están vivos. Y además, por una vez, Toni (Arturo Valls), el idiota, va a ser el protagonista. Mientras todos los demás celebran estar vivos, Toni se va a plantear su condición de "idiota del grupo", lo que le sumirá en una profunda crisis, mucho mayor que la catástrofe que ha experimentado. ¿Conseguirá salir de ese túnel?

Los del túnel

¿Cuál sería la clásica trama de una película estándar? Pues que al salir del túnel todos los integrantes del grupo se descubrirían a sí mismos y harían lo posible para reconstruir sus vidas dándoles un giro de 180º. En el mundo real lo que ocurre es muy distinto. ¿Recordáis el anuncio de Resines dándole una colleja a su hijo y diciéndole que no estaban en una peli americana? Pues más o menos eso es lo que representa Los del túnel, una bofetada de realidad. 

Pepón Montero se distancia de "la españolada" pasando de tópicos regionalistas (al fin) y de las fórmulas de la comedia romántica para desarticular el relato cuando uno de los personajes se revela de la farsa que parece estar obligado a representar. Y aquí va la carga de profundidad: lo mismo el día a día es el infierno y hemos estado campando por él a nuestras anchas sin darnos cuenta.

Los del túnel

El problema de Los del túnel es el ritmo de los sketches. Aunque el reparto está a la altura no lo están tanto la velocidad a la que se suceden los gags ni el ritmo en general de la película en la que hay demasiados personajes.

Entre ellos destaca claramente Arturo Valls en el papel de Toni (el papel le va como anillo al dedo) que, como oveja negra del rebaño, habla sin filtro, es materialista y no está imbuido de ese espíritu épico de sus compañeros pero que, contra todo pronóstico, es el único que tiene una verdadera revelación: siendo uno mismo, es como realmente se llega lejos.

Los del túnel

Los del túnel cuenta con buenos medios técnicos y una realización más que decente que ayuda a desmontar los tópicos de las disaster movies y sobre todo a los héroes bienintencionados que tan de moda están, pero carece de una comicidad intrínseca en los diálogos que vaya más allá del planteamiento de los personajes.

Es relativamente divertido ver cómo cada uno de ellos acaba convirtiéndose en lo contrario de lo que empezaron siendo solo por esa especie de catarsis postraumática (la porrera liada con el poli, por ejemplo) pero cuando se dan cuenta de su error, es algo cruel despojarlos de esperanza. Resumen: o no te hace gracia o te deja una sonrisa sardónica como la del protagonista, que en el fondo se alegra de la desgracia ajena. Bonito no es, puestos a pedir a mí me enganchan las comedias más blancas. Habrá formas de reivindicar que uno sea auténtico sin regodearse en la incapacidad de los demás para cambiar.

Valoración

Extraña comedia teñida de drama en la que a un argumento viene a reivindicar que no es necesario ser siempre super guay e intenso. Aunque le falta ritmo te saca un par de carcajadas.

Hobby

55

Regular

Lo mejor

La narración de lo sucedido en el túnel, que es donde el montaje coge algo más de comba. Te libera de la presión de tener que ser feliz a toda costa.

Lo peor

Demasiados personajes, ritmo irregular y cierta falta de ingenio en los diálogos. Podría ser mucho más divertida.

Lecturas recomendadas