Vivir de noche
Análisis

Vivir de noche - Crítica de la película dirigida y protagonizada por Ben Affleck

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de Vivir de noche (Live by Night) la película dirigida y protagonizada por Ben Affleck con Elle Fanning, Brendan Gleeson, Chris Cooper y Zoe Saldana.

A Vivir de noche (Live by Night), la última película dirigida y protagonizada por Ben Affleck, le falta alma. Se queda en el terreno de la mera corrección sin llegar a despuntar a pesar de contar con un reparto fabuloso y una dirección artística sobresaliente. El principal problema: la dificultad que encuentra el espectador para empatizar con el protagonista Joe Coughlin y las evidentes muestras de agotamiento del género del cine de gánsters que parece estar completamente exprimido. Nada parece original.

Vaya por delante que se basa en la segunda novela de la saga de los Coughlin de Dennis Lehane, un episodio intermedio lanzado en 2012 entre las publicaciones de "Cualquier otro día" (2008) y "Ese mundo desaparecido" (2015) y que de la pluma de este autor han salido grandes obras con meritorias adaptaciones cinematográficas como Mystic River o Shutter Island por no hablar de que ha sido partícipe de los guiones de series tan reputadas y valoradas como The Wire o Boardwalk Empire.

No es la primera vez que Ben Affleck trabaja codo con codo con Lehane, ya que su película Gone Baby Gone, de 2007, se basó en su novela homónima.

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En esta ocasión la historia nos lleva a conocer los entresijos de la minoría irlandesa en la mafia que se alimentó de la prohibición y de la expansión de los tentáculos del contrabando con los contactos cubanos.

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Sin embargo, la estructura que funciona bien en el papel, llevada a la pantalla parece demasiado atropellada con un ritmo vertiginoso y pasando por encima de personajes que nos atrapan mucho más que el propio protagonista, a quien le roba los planos todos y cada uno de los secundarios.

En la película nos presentan a Joe Coughlin (Ben Affleck), hijo de un eminente capitán de la policía de la ciudad (Brendan Gleeson) y un exsoldado que aún sufre las consecuencias de su participación en la Primera Guerra Mundial. En plena era de la Ley Seca, Coughlin decide no seguir los pasos de su padre y se une al crimen organizado para convertirse en un contrabandista que trafica con alcohol. 

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En su camino se cruzará una mujer, Emma Gould (Sienna Miller), que cambiará para siempre su vida y le hará pasar por la cárcel. Al salir busca venganza pero comienza una carrera ascendente que le llevará a realizar nuevos contactos y a convertirse en un pez gordo de la mafia, siempre conservando cierta independencia a la hora de hacer sus negocios.

A todas luces, el guión de Vivir de noche es demasiado ambicioso tratando de tocar todo un abanico de temas: desde la corrupción policial hasta el fanatismo religioso, el conservadurismo, el racismo, la traición... Además propone un verdadero viaje por la costa este estadounidense dejando patente la diversidad étnica de un pueblo compuesto por inmigrantes: irlandeses, italianos, cubanos... Éste es quizás el aspecto más interesante de la película, que tiene una lectura muy vigente después de los recientes acontecimientos que están salpicando los titulares desde la toma del poder de Donald Trump.

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Ben Affleck se viene arriba en las escenas de acción demostrando que sigue teniendo un pulso firme a la hora de colocar la cámara y de filmar manteniendo el suspense, pero sin embargo la cinta acusa su excesiva duración, un ritmo irregular y su frustrante faceta como actor. No nos engancha, es inexpresivo, envarado, distante...

Que en Vivir de noche nos quieran contar demasiadas cosas en poco tiempo se puede perdonar pero que el absoluto protagonista de la cinta (que aparece prácticamente en cada plano) sea tan poco magnético y tan limitado a la hora de expresar sus emociones es imperdonable. Es fácil distraerse cuando todo acompaña excepto este elemento tan capital: la recreación histórica, diseño de producción, dirección artística, maquillaje, peluquería, todo funciona para crear una película al menos notable, pero se le escapa la oportunidad de las manos.

Vivir de noche

Ojo a los secundarios porque terminar de sepultar la mediocre interpretación de Ben Affleck: Chris Cooper, Elle Fanning, Siena Miller, Brendan Gleeson, Zoe Saldana, Remo Girone... Todos ellos hacen un muy digno trabajo construyendo a sus personajes. Tanto es así que tienes más ganas de conocer sus historias que las de este "gánster de buen corazón" que al fin y al cabo no te ofrece nada nuevo.

Seguramente Vivir de noche no se merece la brutal paliza que le ha dado la crítica estadounidense, pero sí que es cierto que deja cierto poso de decepción porque podría ser mucho mejor con un par de vueltas al guión que aligeraran el ritmo de la narración y un protagonista más potente. La próxima vez...

Valoración

Es difícil defender esta película irregular en la que hay un homenaje al cine de gánsters y también la constatación de su agotamiento en el terreno cinematográfico. Demasiado larga, demasiado vista ya y con un protagonista que no te cautiva en ningún momento. No es imprescindible.

Hobby

63

Aceptable

Lo mejor

Ben Affleck como director sigue ganando enteros con esta película. Los actores secundarios son de lujo.

Lo peor

Ben Affleck como actor. Sabiendo sus limitaciones no se explica que se atreva con un primer plano llorando.

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