The Walking Dead: Muchos kilómetros a las espaldas - Review del vol. 2
Análisis

The Walking Dead: Muchos kilómetros a las espaldas - Review del vol. 2

Por Jesús Delgado
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The Walking Dead: Muchos kilómetros a las espaldas es el volumen 2 de la colección de cómics de zombies pergeñada por Robert Kirkman. En esta reseña analizamos brevemente este tomo.

Seguimos con nuestras críticas de Los Muertos Vivientes (The Walking Dead), la serie de cómics de Robert Kirkman (Outcast, Invencible, Battle Pope), autor de varios de los mejores cómicbooks de zombies de la actualidad. Tras los sucesos narrados en "Días pasados", el primer tomo de la serie, pasamos al segundo volumen en donde se operan distintos cambios. Tanto a nivel artístico como a nivel argumental. 

En primer lugar, como ya os anunciamos en la reseña anterior, este tomo cambia de ilustrador. Charlie Adlard, que hasta el momento había ejercido únicamente de entintador, sucede a Tony Moore como dibujante principal de la serie. Y su nombre será el que aparezca junto al de Kirkman en los títulos de crédito a partir de ahora. A su lado, en tanto, tendremos a Cliff Rathburn, que será el colorista encargado de los grises y de crear efectos de luz y sombra para este cómic en blanco y negro. 

Por otro lado, el argumento de este cómic, o al menos su tema, también evoluciona. Si bien el primer volumen trataba sobre todo del despertar de Rick Grimes y el choque con la nueva situación, este segundo tomo toma otros derroteros. Así, uno de los temas centrales es el transhumanismo que el grupo de supervivientes que Rick ahora lidera debe adoptar para sobrevivir. Pero este modo de vida llega además en pleno invierno, lo cual también les obliga a tener que adaptarse una nueva serie de condiciones y privaciones. 

Además, debido precisamente a este nuevo estilo de vida, el grupo comenzará a sufrir pérdidas (algo natural y si no os lo esperabais es que quizá os equivocasteis de tebeo). Pero también encontrará nuevos reemplazos en forma de otros supervivientes que viajan y de personas que han logrado construir refugios. Más concretamente, y sin entrar en demasiados SPOILERS, en este último caso nos referimos al personaje de Hershel y su granja, personaje que también vimos en la primera temporada de los juegos de Telltale

Nadie tiene inmunidad de guión

Para empezar, y yendo a la cuestión que el seriéfilo medio irá a preguntar, vamos a decir que sí: que este segundo tomo tiene algo que ver con la serie The Walking Dead. Más concretamente con algunos hechos que vimos en la segunda temporada y elementos que tampoco son ajenos a temporadas posteriores. Pero, cuidado, recordad que serie y cómic no son iguales, y que muchos de estos episodios NO discurren de la misma manera en viñetas que en la tele. 

Dicho esto, ya podemos empezar con la reseña. En primer lugar el cómic nos demuestra que Los Muertos Vivientes tiene algunas coincidencias con Juego de Tronos. En tanto a que aquí mejor que no nos encariñemos de nadie, porque a poco que le cojamos cariño va a cascar o le va a pasar algo muy malo, mientras que personajes que no acaban de tocarnos el corazón siguen vivos y coleando. Esta coincidencia a su vez nos lleva a una base muy clara: nadie es imprescindible y cualquiera puede ser almuerzo de zombie si se descuida. 

En segundo lugar, el cómic pretende ahondar en una idea primordial y lo logra: ya no hay lugar seguro ni tampoco un sitio al que llamar  hogar. No hay sitio en el que Rick y su gente puedan pasar más de un día o dos sin que los muertos se les echen encima. "Muchos kilómetros a las espaldas" juega con esta premisa acertadamente mostrando el cómo la primera reacción de cualquier superviviente sería la de buscar un entorno confortable y relativamente a salvo. Esto, claro, implicaría buscar áreas dotadas de ciertas comodidades como agua corriente o calefacción. Sin embargo, esta decisión no siempre es la más acertada. Porque donde hay vida, también hay zombies. 

Otra idea que desarrolla y resulta tan aterrada como certera, es la de plantear cómo se enfrentan los distintos supervivientes al hecho de tener que lidiar con los zombies. Para el lector y los protagonistas la línea de actuación es clara: directo al cráneo. ¿Pero acaso hemos olvidado que antes eran personas? El cómic nos lo recuerda en este segundo volumen y presenta otro planteamiento: ¿Y si se pudiera revertir el proceso? Este choque de planteamientos a la hora de lidiar con la infección obviamente lleva a un enfrentamiento filosófico y también implica la duda razonable al lector acerca de si lo que los héroes han estado haciendo era lo correcto o había otro modo alternativo mejor. La resolución de esta duda, ya os avisamos, que se clava en estómago. 

Y en medio de todo esto, algo que se había tocado muy por encima en anteriores capítulos. Algo tan natural como la vida misma: el sexo. ¿Cómo se vive la sexualidad cuando el mundo se ha acabado? ¿Es posible disfrutar de ella según los principios de la sociedad tal y cómo la conocíamos o se debe cambiar la percepción de esta práctica y sus motivaciones ahora que la vida vale tan poco? Kirkamn explora este fenómeno a través de los ojos de los supervivientes, mostrando qué les pica a cada uno y por qué.  

Todas estas ideas que os contamos quedan bastante bien plasmadas de una manera bastante ligera, en la que Kirkman no nos atosiga, haciendo discurrir la acción lenta pero seguramente hasta la conclusión de este The Walking Dead: Muchos kilómetros a las espaldas. Ahora bien, no todo está exento de peros. Si hemos de buscarle una pega a este cómic es precisamente el cambio de ilustrador. 

Per sé, la cesión del testigo a las manos de Charlie Adlar no es una decisión incorrecta. Como ha demostrado su permanencia en la serie hasta la actualidad. Pero sí que se nota un proceso de transición que lastra las ilustraciones en este mismo tomo. Se nota mucho que Alard aún no es el dibujante oficial de la serie y que aún tiene que hacer suyos a unos personajes diseñados por el anterior ilustrador, Moore. Esto implica que su dibujo aún nade entre el estilo del anterior y el suyo propio, sin definirse del todo. Y es que, como ocurre con su trama, este volumen también conlleva una cierta transición en su estilo visual. Un pequeño precio a pagar en aras de disfrutar una estética y un estilo propios de cara al resto de la colección.

Los Muertos Vivientes (The Walking Dead) vol. 2: Muchos kilómetros a las espaldas es un cómic editado en España por Planeta Cómic. Puede encontrarse en librerías especializadas, grandes superficies y tiendas on-line al precio de 7,50 euros. 

The Walking Dead: Muchos kilómetros a las espaldas - Review del vol. 2

Valoración

El segundo tomo cambia de dibujante al tiempo que la trama avanza hacia un nuevo entorno, desarrollando una idea fundamental de la historia: No hay lugar a salvo.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

El giro argumental, el cambio de situaciones, la introducción de nuevos supervivientes y el planteamiento de nuevos dilemas.

Lo peor

La incorporación de Adlard como ilustrador oficial. Aún se nota que deberían pasar números para que el dibujante hiciera suyos a los personajes.

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