Análisis

XCOM 2 - Análisis del juego de estrategia para PS4 y Xbox One

Por Borja Abadie
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Versión comentada: PS4

Si lo hubieran pedido por las buenas igual les habríamos dado una isla para hacer sus cosas de aliens pero lo han pedido por las malas, así que... le toca al turno a la mejor estrategia en PS4 y Xbox One: disparar aliens y después preguntar.

El análisis de XCOM 2 para PS4 y Xbox One llega para demostrar que es muy posible hacer grandes juegos de estrategia en consolas. Es un género en el que el PC siempre ha llevado la voz cantante y, no en vano, hemos tenido que esperar desde el mes de febrero hasta ahora para poder disfrutar de XCOM 2 en PS4 y Xbox One. Los que jugasteis a XCOM: Enemy Unknown seguro que sabéis que estamos hablando de un diamante en bruto dentro de los juegos de estrategia. 

La invasión alienígena aún no ha terminado aunque se disfrace de acuerdo de paz 20 años después de los enfrentamientos de la pasada entrega. Los aliens nos han dado la cura para para muchas enfermedades y las hostilidades, al menos de cara al público, han concluido. Muchos humanos se han tragado la mentira e incluso hay quienes están claramente de su lado pero eso se va a terminar de una vez por todas. Ha llegado el momento de que el comandante de XCOM, o sea nosotros, vuelva a la palestra para darle su merecido a esos malditos aliens. 

Olalá, sé la ví, Café olé, Creperí,... ¡Bienvenidos a la resistencia!

En esta ocasión XCOM, la organización que hacía frente a los aliens en la primera entrega, no es un ente gubernamental. Más que nada porque los presidentes de cada país y hasta las Naciones Unidas han claudicado frente a los extraterrestres. Ahora somos un movimiento de resistencia que lucha por devolverle la libertad a los humanos. Esto, que podría no ser más que un elemento argumental, tiene una importancia capital en el desarrollo del juego. 

Para empezar, nuestra base ya no está situada en un punto concreto del mapa sino que se trata de una gigantesca nave, el Avenger, con la que nos trasladamos a nuestro antojo por el mapeado. Así, ya no tenemos que desarrollar satélites para proteger las distintas zonas del planeta sino que tenemos que establecer contacto con las fuerza de la resistencia de cada región viajando hasta la zona en cuestión.

El sistema de construcción se ha mejorado y simplificado para hacer que podamos hacernos una idea de cómo se encuentra de un simple vistazo. Hay menos "casillas" en las que crear nuevas instalaciones pero ya no es necesario crear varias construcciones del mismo tipo para aumentar su producción sino que las podemos mejorar cumpliendo determinados requisitos. Además, ahora tenemos que reclutar a los ingenieros e investigadores de uno en uno. Los investigadores van directos al laboratorio para reducir el tiempo necesario para desarrollar cada investigación. Sin embargo, debemos asignar los ingenieros a cada una de las instalaciones para reducir el tiempo de construcción de algo, aumentar la producción, etc...

Nuestra nave-base mola tanto que los aliens no dejarán de perseguirla durante toda la aventura. Si nos dan caza, cosa absolutamente probable, dará comienzo una de las misiones (que puede repetirse más adelante) más difíciles de XCOM 2. Los aliens irán con todo a por nosotros y, de hecho, los enemigos nunca dejarán de llegar a la zona de combate hasta que no completemos el objetivo y volvamos a la zona de extracción del Skyranger (el vehículo que usamos para ir desde la base hasta el campo de batalla).   

Dado que formamos parte de la resistencia, las misiones ya no son de carácter defensivo, como sucedía en la mayoría de ocasiones en XCOM: Enemy Unknown. Aquí nos toca pasar a la ofensiva mediante pequeñas escaramuzas que suelen instarnos a completar el objetivo en cuestión en un número determinado de turnos. Esta premura cambia por completo nuestra formar de actuar durante las misiones. Aquella clásica táctica de la primera entrega, la de ir muy despacito colocando a todos nuestros soldados en guardia para evitar males mayores, puede jugarnos una mala pasada y hacer que no cumplamos el objetivo. 

Es una faena mayor de lo que parece ya que si no cumplimos los objetivos en las misiones de evento oscuro, por poner un ejemplo, los aliens reciben jugosas ventajas que nos harán aún más complicadas las siguientes misiones. El nivel de dificultad en general, ya os avisamos, es bastante alto, por lo que los jugadores menos hardcore o aquellos que se cansan antes de morir una y otra vez pueden cansarse de su propuesta. Los que seáis amantes de los retos en esto de los videojuegos, estáis de enhorabuena, XCOM 2 os dará todo aquello que amáis de sagas como Dark Souls en un envoltorio de estrategia. 

Guerra de guerrillas contra los aliens   

Otra de las novedades jugables de formar parte de la resistencia es que, en muchas ocasiones, comenzamos los niveles con el nuevo modo ocultación, que nos permite avistar a los enemigos y posicionar a nuestro soldados para tenderles una emboscada sin ser vistos. Parece poca cosa, pero esta nueva opción de infiltrarnos al inicio de las misiones cambia por completo el modo de planificar nuestros combates y añade una nueva capa jugable a cada nivel. Si nos lo curramos, aunque al principio pueda parecer una táctica "menor", conseguiremos ganar una importante ventaja en las misiones. 

Pero Firaxis nos ha guardado muchas más novedades, como la posibilidad de saquear algunos cadáveres enemigos para hacernos con valiosos objetos y recursos. Luego podemos personalizar las armas de nuestros soldados con las mejoras recogidas, y así modificar el comportamiento de determinadas armas. Y ya que hablamos de personalizaciones vale la pena comentar la ingente cantidad de opciones con las que podemos modificar el aspecto de nuestros soldados, desde cuestiones puramente estéticas como el color de la armadura, el vello facial o el peinado hasta elementos tan sustanciales como la nacionalidad de cada uno de ellos (España se estrena por fin entre los países disponibles) o su biografía.

Hay, desde luego, muchas más opciones que en la pasada entrega y lo mejor es que podemos guardar todos los cambios para luego aplicarlos en otro soldado. Esto acaba con uno de los grandes problemas de la personalización en XCOM: Enemy Unknown, ya que nos podíamos pasar una gran cantidad de tiempo editando a nuestros soldados para luego ver cómo morían en la siguiente misión. Ahora, a soldado muerto, soldado puesto. 

XCOM 2 personalización
Aquí tenéis al mismísimo Yen, de Hobby Consolas, listo para la batalla

No obstante, hay muchas más novedades jugables, como las armas cuerpo a cuerpo (espadas) o que podamos cargar con compañeros que se están desangrando o que están inconscientes para evacuarles convenientemente y no perderlos para siempre. También se estrena el “hackeo”, que nos permite piratear enemigos robóticos para apagarlos o controlarlos durante un tiempo. También podemos piratear otros artilugios desperdigados por el escenario. Lo más interesante es que nuestro éxito en el pirateo depende de la habilidad del soldado y, aunque también podemos obtener ventajas como aumentar los suministros que recibiremos, si fallamos el pirateo los enemigos podrán avistarnos o incluso obtendrán mejoras.

El sistema de progresión de nuestros soldados también ha cambiado un poco. Ahora hay 4 clases principales: comando, especialista, granadero y tirador. La única que se estrena es especialista, que sustituye a la clase de apoyo y cuyas funciones siguen siendo las de sanar a nuestros compañeros, principalmente. Los especialistas son los expertos en "hackeo" y van equipados con un dron que pueden mandar a grandes distancias en el escenario para sanar a un compañero o "hackear" un dispositivo, por ejemplo. Además, tampoco falta el soldado psi, una clase que se desbloquea más adelante en la aventura y que nos permite usar habilidades telequinéticas como las de nuestros rivales alienígenas. 

Además, también hay una enorme cantidad de nuevas armas, enemigos, habilidades, mejoras, etc... que hacen que XCOM 2 sea aún más complejo y profundo que la pasada entrega. El nuevo sistema de misiones nos obliga a acabar con el proyecto Avatar de los aliens, representado por un medidor que si se rellena nos hace perder la partida. Para disminuir la barra debemos completar misiones principales. Además, por primera vez, tenemos misiones secundarias, que nos reportan jugosos beneficios como suministros o recursos a costa de “perder” tiempo, que los aliens pueden aprovechar para avanzar en su proyecto.

XCOM 2 cargar
Cargar con nuestros compañeros caídos o inconscientes es una de las muchas novedades jugables

Escoger qué hacer y cuándo hacerlo vuelve a ser la clave del éxito. Pero no sólo durante los combates o al escoger misión sino también mientras gestionamos nuestra base. Dar el paso equivocado y construir una instalación que nos tiene buena pinta, por poner un ejemplo, puede suponer que pongamos la partida en una posición incómoda que nos lleve al temido "game over" de antaño. Creedme, hablo por experiencia. hay que medir muy bien nuestros pasos.  

El hecho de que las misiones y los escenarios se generen de forma procedural (aleatoria, vamos) sigue siendo una garantía de rejugabilidad que hace de XCOM 2 un juego de estrategia prácticamente infinito, siempre que no nos cansemos de su fórmula de juego o que acabemos tirando el mando por la ventana frustrados por su alta dificultad. Lo primero es más improbable, en mi opinión, pero lo segundo... 

XCOM 2 ataque enemigo
Entre los nuevos enemigos encontramos simpáticos reptiles de lengua larga.

La misma guerra pero con distinto collar, un collar bestial

Esta nueva entrega sigue adoleciendo de algunos de los fallos de la primera entrega, como bugs, una cámara que a veces no nos muestra la acción como debería o un apartado técnico bastante normalito que, además, se ve empañado por demasiados bajones en el frame rate. Además, también echamos en falta los mods de la versión de PC, y más ahora que otras compañías han demostrado que es muy posible ofrecerlos en consolas. 

Pero que esos artificios no os distraigan, XCOM 2 es el mejor juego de estrategia de los últimos años. Cada elemento jugable está medido al dedillo y su elevada dificultad pica sin ser nunca injusta con el jugador. Pero, quizás, lo mejor sea la cantidad de opciones estratégicas y jugables que ofrece, haciendo que el desarrollo de las misiones sea siempre imprevisible y, además, una experiencia digna de repetir una y mil veces. 

Valoración

Firaxis nos brinda una lección magistral de cómo hacer un juego de estrategia vistoso y accesible sin perder ni un ápice de complejidad, profundidad jugable y desafío para el jugador.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

La enorme cantidad de novedades. Cada elemento jugable está medido al dedillo.

Lo peor

Algunos bugs que congelan a los enemigos y demasiados bajones en el frame rate.

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