Análisis

Zoolander (Un descerebrado de moda) - Crítica de la cinta de Ben Stiller y Owen Wilson

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE Zoolander, un descerebrado de moda (Zoolander) - DIRIGIDA POR: Ben Stiller - PROTAGONIZADA POR:Ben Stiller, Owen Wilson, Milla Jovovich, Will Ferrell, Christine Taylory  David Duchovny. Estrenada en España el 4 de enero de 2002.ARGUMENTO: Derek Zoolander ha sido el modelo masculino más cotizado durante los últimos tres años. La noche de la gala que podría suponer su cuarta corona, el galardón se lo lleva un nuevo modelo llamado Hansel (Wilson). Derek queda en entredicho y como un idiota, y decide retirarse. Sin embargo, un prestigioso diseñador le pide que desfile para él.

Hacer una crítica seria de Zoolander podría generar una paradoja espaciotemporal que nos engullera a todos, así que no voy ni a intentarlo. En 2001 Ben Stiller decidió coescribir, dirigir y protagonizar una película en la que permanentemente hacía gala de su estupidez sacando morritos y de paso nos generaba a todos un placer culpable (porque sí, porque al final te ríes).

Vale, está claro que la cinta no es el culmen del cine cómico, pero todos nos echamos una carcajada con su mirada "acero azul" tan preciosa que haría llorar a los ángeles. Pero ¿quién era ese tal Derek Zoolander? El conato de argumento pergeñado por el perpetrador de esta superfashion peli nos presentaba a un famoso modelo que se encontraba en el apogeo de su carrera profesional, con sus looks fabulosos, su pelo-pincho y su minimóvil de ultratendencia.


Tras haber sido coronado tres veces seguidas como "top-model" masculino del año y a punto de recibir su cuarto trofeo, es ninguneado por un joven y ambicioso rival: Hansel (Owen Wilson). Hundido, el ídolo decide abandonar el frívolo universo de las pasarelas para regresar con su familia a Pensilvania. Es entonces cuando Maury Ballstein, su agente, y Jacobim Mugatu, un estilista desquiciado, le proponen convertirse en la estrella de la nueva línea de ropa "Derelicte". 

 

Zoolander acepta la tentadora oferta, pero sin imaginar que el diabólico Mugatu de aspecto mickeymousil (Will Ferrell sin peluca, señores, bravo por los peluqueros), compinchado con letal Katinka (Milla Jovovich), planea efectuarle un lavado de cerebro. Así, lobotomizado, Derek podrá ejecutar más fácilmente sus órdenes, que pasan por asesinar al presidente de Malasia y quitarlo del medio sin dejar rastro.

 

Vapuleadísima por la crítica en su día por el narcisismo de su protagonista y su (solo aparente) falta de fondo, lo cierto es que un visionado ahora la salva de la hoguera proyectándola por encima del aprobado gracias, precisamente a aquello que critica: lo voluble que es el mundo de la moda y absurdo de su pareja protagonista, con la que hay que reconocer que tiene química en pantalla.

Es "buen humor malo", en cierta forma, porque algo se mantiene con el paso del tiempo para que de hecho la secuela haya llegado al fin 15 años después, y es que es demasiado golosa la idea de un par de supermodelos descerebrados con líneas de diálogo tan delirantes como las suyas en una sociedad tan fashion-victim como la nuestra de culto al cuerpo, a la eterna juventud y la estética por encima de todo.

A su favor la falta de pretensiones y su honradez como simple propuesta de entretenimiento. Quizás fuera eso lo que atrajo a varias superestrellas a realizar sus cameos entre los que estaban el recientemente fallecido David Bowie, Paris Hilton, Natalie Portman, Christian Slater, ¡Donald Trump! o Tommy Hilfiger, Porque... "¡qué diantres!, si no nos reímos de nosotros mismos y nuestro envanecimiento ¿qué nos queda?", debieron pensar.

Otro acierto: la música. Podemos escuchar a Rufus Wainwright, Wham!, Michael Jackson, No Doubt... Pero es que también hay multitud de cameos de músicos como Lenny Kravitz, Gwen Stefani, Gavin Rossdale, Mark Ronson, Fred Durst, Lil' Kim, Emma Bunton y Victoria Beckham.


En fin, el faranduleo en la picota y Ben Stiller en su salsa cachondeándose de todo y de todos al tiempo que les deja hacer un ejercicio de metalenguaje cargado de sentido del humor. No es perfecta, no es regular, a menudo ni siquiera mínimanente brillante, pero hay que verla para comprenderla y entender cómo es posible que tengamos en cartel, este mismo viernes, su secuela: Zoolander 2 con más gags, más famoseo y muchos chistes malos.

Os dejo con el tráiler de Zoolander no sin advertiros antes que puede perjudicar seriamente vuestra salud mental y que puede que terminéis también como los simios de Kubrik, pero aporreando el ordenador:

Valoración

Comedia absurda donde las haya en la que al margen de sketches puntuales se aprecia cierta falta de ingenio... Con todo la crítica a la superficialidad del mundo de la moda permite momentos desternillantes.

Hobby

55

Regular

Lo mejor

Los cameos y el vídeo-presentación de Hansel.

Lo peor

Es muy irregular como comedia, pero sirve para pasar el rato.

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