Análisis

Zootrópolis - Crítica de la nueva película de Disney

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: Zootópolis (Zootopia) - DIRIGIDA POR: Byron Howard, Rich Moore y Jared Bush. Ya en cines.ARGUMENTO: La película se desarrolla en Zootrópolis, una ciudad poblada por animales que han perdido su salvaje naturaleza para zambullirse en la civilización y en la que una oficial de policía conejo y un zorro estafador deberán unirse para solucionar una serie de misteriosas desapariciones.

Zootrópolis (Zootopia) es una película muy original dentro de las creaciones de Disney, y, de hecho, hay quien ha señalado un cierto regustillo a las películas de Pixar. El por qué es sencillo si atendemos a los mensajes que nos lanza la película y a quiénes se han encargado de dirigirla: Byron Howard y Rich Moore que se encargaron respectivamente de Enredados (Rapunzel) y ¡Rompe Ralph! y el tercero en discordia Jared Bush, responsahle de la creatividad de Big Hero 6.

Pero eso no implica que haya una renuncia a la esencia de la casa. Si echamos un vistazo al diseño de los personajes, nuestros protagonistas nos serán rápidamente familiares: Judy Hopps es una versión estilizada de Tambor y Nick Wilde, el zorro, recuerda poderosamente al Robin Hood de la cinta del 73. Por supuesto, hablamos de versiones animales antropomorfas, pero además, de seres que viven en la civilización, utilizan la tecnología y tienen los mismos problemas que nosotros.

Ésa es la gran baza de Zootrópolis: a pesar de que se desenvuelve como una película de misterio, con nuestra protagonista tirando de un filo hilo para desenmascarar una conspiración, en el fondo nos están hablando de una realidad que nos resulta muy próxima: la gestión de la diversidad y el conflicto de intereses entre grupos sociales distintos. Aquí son los grandes y los pequeños, los fieros y los mansos, los urbanos y los silvestres, pero podríamos estar hablando de etnias, de sexo o de creencias religiosas sin problema. Tememos a los que son diferentes a nosotros y eso nos hace ser irracionales. Ya es cosa del espectador hilarlo como quiera.

La cinta arranca con una jovencísima Judy Hopps en una obra escolar en la que cada uno de los niños dice cuál es su vocación. La suya es la de ser policía para hacer del mundo un lugar mejor. La clásica visión idealizada de la infancia. Pero hay un problema: nunca antes un conejo ha sido policía, en un gran mayoría son granjeros por su tamaño y por su falta de agresividad. Lo que le falta de predisposición genética, Hopps lo suple con ilusión, entusiasmo y trabajo duro hasta que llega el día en el que es destinada al corazón de la gran ciudad a una comisaría donde pronto su optimismo se topará con el clásico cinismo urbanita.

Zootrópolis habría podido resbalar fácilmente por la pendiente de venderle al espectador, por nonagésima vez, el mensaje de que si trabajas duro llegarás lejos, pero va más allá cambiando el discurso por otro más maduro: intenta ser lo que quieras ser sin dejar que nadie te lo marque de antemano y hagas lo que hagas, hazlo bien.

Personalmente lo que más me ha gustado y divertido ha sido el humor que puebla la película, sobre todo la magnífica secuencia de los perezosos-funcionarios (ahí queda otra analogía buenísima) cuyo guión es PERFECTO en lo que a ritmo se refiere y los guiños a una serie como Breaking Bad que permiten que los espectadores adultos nos riamos a mandíbula batiente. Otra referencia: el capo mafioso que recuerda a Vito Corleone en El Padrino y que responde al nombre de Don Bruto Mascarpone (muy bueno).

Más prescincible y leño es la parte de los créditos finales en los que una hipersexualizada gacela canta el tema principal de Shakira "Try Everything". Sobra un poco, pero no es de obligatorio visionado. Se entiende como gancho comercial, pero está más justificado en el devenir de la historia como ídolo de masas que en ese insulso final.

Quizás se le puede echar en cara que, en cuanto a lo que la animación pura y dura se refiere, no hay ninguna gran secuencia que te deje sin aliento, salvo quizás la primera vez que nos muestran Zootrópolis y podemos ver la ciudad a través de los ojos de nuestra protagonista. Eso sí, hay que señalar que aparecen representadas 64 especies distintas de mamíferos y que el trabajo de creación de cada una de ellas ha sido minucioso trasladando incluso a especialistas a Kenia para investigar la textura y el movimiento de su pelaje. 


Mal menor si asumimos la premisa de la convivencia aboga el libreto y por esa madura reflexión que realiza para cerrar la película: puede que lo intentes y te salga mal, nadie es perfecto, pero intenta al menos hacer de tu mundo un sitio mejor. Y sin zarandajas: ni amoríos, ni giros extraños de guión solo un gran canto a la amistad. No hacen falta perdices en el menú si cuentas con personajes tan buenos como el de Judy Hopps que sirven como vehículo para trasladarnos ese mensaje.

Os dejo con el tráiler de Zootrópolis, que, por cierto, ya tuvo un easter-egg en Big Hero 6: Nick Wilde aparecía en la carcasa de un móvil, ¡cómo nos gusta enlazar las pelis unas con otras!

Valoración

Mensaje maduro y personajes sólidos para una cinta de animación que despertará simpatías entre los pequeños pero también entre los mayores. Original y divertida.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Los guiños a Breaking Bad y los perezosos además de la estructura detectivesca.

Lo peor

Sobra el número final de Gazelle-Shakira (suerte que son los créditos finales).