Crítica de Cape Fear, la miniserie de Apple TV inspirada en El cabo del miedo con Javier Bardem, Amy Adams y Patrick Wilson

Crítica de Cape Fear, la miniserie creada por Nick Antosca en base a El cabo del miedo, la película de Scorsese de 1991. Estreno en Apple TV el 5 de junio.
Hay que decirlo sin miedo ni ambages: ojo a Apple TV porque está pasando por uno de los mejores momentos de la era del streaming. Es imposible no nombrarla cuando alguien pide una recomendación porque ahora mismo congrega la mayoría de las ficciones interesantes.
Hoy llega el episodio final de la segunda temporada de Vicios ocultos, va estrenando cada semana nuevos episodios de La maldición de Widow's Bay, Satisfacción garantizada y Ciudad de las estrellas y tiene un catálogo envidiable que va a seguir alimentando en las próximas semanas y meses con la segunda temporada de Sugar y la tercera de Silo, entre otras novedades en ciernes.
A todo lo anterior unirá en breve la miniserie de diez episodios Cape Fear, creada por Nick Antosca, que viene de producir la divertidísima serie Chucky y de dirigir series de televisión de terror tan celebradas como Channel Zero o Into the Dark. Cuenta con la producción de Martin Scorsese y Steven Spielberg, que son palabras mayores.
Para los despistados, Cape Fear está inspirada en la película homónima de Scorsese de 1991 (un remake de la película de 1962, que a su vez se basaba en la novela de John D. MacDonald de 1957 The Executioners). Interpretaron al principal villano, Max Cady, Robert Mitchum y Robert de Niro en dos trabajos memorables y mil veces referenciados y/o parodiados.
Ahora le toca el turno a un Javier Bardem que ha sabido recoger el guante y llevarse al personaje a un terreno muy distinto gracias a un guión que cambia muchos aspectos de la historia y de su desarrollo concreto.
El juego del gato y el ratón
Cape Fear arranca con la liberación de un preso 17 años después de su encarcelamiento, una vez que se le exonera de toda culpa. Estaba acusado de haber asesinado a su esposa embarazada y por aquel entonces, el fiscal y su abogada defensora no pudieron evitar la condena.
Poco después, Anna y Tom formalizaron su relación y contrajeron matrimonio empezando una nueva etapa en sus vidas. Por si fuera poco, lideran una empresa que se dedica a ayudar a salir de la cárcel a presos demostrando su inocencia... solo que no han tenido nada que ver con este caso concreto.
La noticia de la excarcelación de Max Cady les sienta como un jarro de agua fría y no tardan en sentirse acosados en su propio hogar mientras que sus hijos, Natalie y Zach, empiezan a rebelarse. Cada vez son más vulnerables y están más desconectados de sus padres, que lidian con los fantasmas del pasado de forma desigual.
La serie Cape Fear no busca tanto reescribir el material original (algo que hace por el motivo tan obvio de que necesita actualizar el relato y de paso proporcionarle algo de intriga a los espectadores) como generar una experiencia sensorial intensa.
Es algo que demuestra desde el primer plano, echando mano de la ominosa banda sonora original y de un tratamiento de la imagen muy especial, como si fueran negativos coloreados. La metáfora es clara y el aspecto tan amenazador como inquietante: las vidas de estas personas van a dar un giro total que les llevará de la estabilidad y el privilegio al abismo.
Uno de los puntos fuertes de la miniserie es el reparto. La transformación física de Bardem es en sí misma bastante imponente e iremos explorando el origen y evolución de su personaje a lo largo de flashbacks en blanco y negro de su paso por la cárcel y su vida familiar. Los cambios como decíamos, son sustanciosos para componer una historia con bastantes diferencias y margen de sorprender a la audiencia, por tanto.

Amy Adams y Patrick Wilson tienen una química excepcional y una elegancia intrínseca que le sienta como un guante a sus personajes, además de funcionar a las mil maravillas por constraste con la fuerza bruta y la rotundidad de los gestos de su carismático antagonista.
La historia, no obstante, requiere paciencia. Aunque se trata de una miniserie hablamos de diez episodios que rozan la hora de duración de manera que hay mucho margen para desarrollar muy bien la historia e irse centrando en cada personaje, pero también se perciben algunas redundancias algo molestas, como la facilidad con la que cualquiera se mete en la casa de la pareja protagonista. Tiene capacidad de impacto y secuencias muy meritorias, pero quizás no necesitaba extenderse tanto.
Lo que deja claro Cape Fear es que las buenas historias pueden contarse de maneras muy distintas y van a seguir encogiéndonos el ombligo. Y que viva Bardem, que borda cada papel que hace, incluso cuando tiene que medirse con leyendas de la industria.
Valoración
Nota 75
Atmosférica y muy inquietante, esta nueva versión de El cabo del miedo engancha y sabe diferenciarse para funcionar por sí misma.
Lo mejor
La calidad del reparto, las ideas visuales que tiene la serie para distanciarse del tratamiento de las dos películas anteriores y la experiencia sensorial que propone.
Lo peor
La fotografía es oscurísima: a veces está justificado, otras veces es demasiado.

Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
