Crítica del capítulo 51 de Dragon Ball GT en el que Goku se enfrentó a una falsa princesa dragona

Hoy analizamos el episodio 51 de Dragon Ball GT, una auténtica obra de arte de capítulo en el que Goku se enfrentó a una falsa princesa dragona.
Aquí seguimos, como cada domingo, con un nuevo análisis de Dragon Ball GT. Por si no lo sabías, estamos inmersos en la última saga de la serie, una auténtica pasada de arco que marcó a toda una generación.
Y lo hizo, especialmente, por episodios como el que nos ocupa en el día de hoy. ¡Una pequeña obra de arte con una preciosa historia autoconclusiva que nos presentó una amenaza la mar de particular (nunca mejor dicho, ya lo verás)!
Tal y como has leído en el titular, nos referimos al capítulo 51 de la serie, una entrega en la que Goku y Pan siguieron su travesía en busca de una nueva Bola de Dragón, o mejor dicho, un temible dragón oscuro. ¿O deberíamos decir dragona?
Lo que se encontraron nuestros saiyans en un puerto pesquero jamás lo olvidarán, especialmente, la buena de Pan (y comprobarás la razón al final de nuestra crítica). ¡Empezamos!
Goku y Pan ya tienen dos Bolas de Dragón, es decir, ya han vencido a dos dragones oscuros. Y así, llegan a un pueblo pesquero en el que los pescadores han dejado de trabajar gracias a la ayuda de una misteriosa diosa. ¡Resulta que les brinda todo el pescado que quieran sin necesidad de hacerse a la mar! Bishu, el niño del puerto que se hace muy buen amigo de Pan, les cuenta toda la situación y cómo los pescadores se han echado a perder.
Sin embargo, Goku y Pan pronto descubren que la diosa de la que hablan no es tal, sino que se trata de un dragón oscuro que custodia la Bola de Dragón de 5 estrellas: Ryu Shinron. Eso sí, cuando Goku le pregunta a partir de qué deseo fue engrendrada, ¡se muere de vergüenza al reconocer que fue por las braguitas que pidió Oolong a Shenron!
Y así, se inicia un combate a ras de las olas en el que Goku no llega a desplegar ni siquiera el Super Saiyan. ¡Y eso que Ryu Shinron no se lo pone nada fácil!
De hecho, el dragón despliega una cantidad de técnicas muy curiosas, y como Goku es un grandísimo imitador, se anima a replicar un movimiento de su adversario que simula una peonza. Otra cosa no, pero original, es un rato:
Sin embargo, Ryu Shinron decide pasar a cosas más serias y termina poniendo en serios apuros a Goku, siendo incapaz de librarse de sus frenéticas acometidas. ¡Pero entonces, la gaviota que había acompañado a Bishu todo el rato, se arma de valor y se lanza hacia Ryu Shinron, demostrando que se le puede atacar en picado mientras realiza su técnica especial!
Al darse cuenta de este punto débil, Pan se sitúa encima del dragón y le lanza un Kame Hame Ha que lo deja prácticamente fuera de combate. Y así, aprovechando la situación, Goku reacciona y remata al dragón con la misma técnica de su nieta. Ahora, el puerto ya puede vivir en paz y la responsabilidad laboral vuelve a imponerse en la zona, para alegría del joven Bishu.
¡CURIOSIDADES!
1- ¿Sabes lo que le dice Bishu a Pan al final del episodio? Es uno de los momentos más emotivos y curiosos del episodio (y te diría de la serie, por sus posibles implicaciones futuras).
La relación que desarrollan en el capítulo es muy particular, y Bishu le pide a Pan que le enseñe a volar algún día. ¿Y qué le responde la saiyan? Que sí, que cuando quiera puede acudir al monte Paoz a visitarla. ¿Aquí hay tomate?

2- Por otro lado, como viene siendo habitual en estos episodios de la saga, se recrea con dibujo totalmente nuevo un deseo del pasado de la serie. ¿Y qué tocaba hoy?
Como te comentamos arriba, han recreado el primer deseo de la serie, aquel en el que Oolong le pidió unas braguitas al dragón Shenron. Y como puedes apreciar, el dibujo es simplemente espectacular.

¡Y así terminamos este episodio de Dragon Ball GT, uno de los más emotivos de esta última saga de la serie! ¿Lo recordabas tan bueno?
¿Qué te ha parecido la originalidad de Ryu Shinron? La semana que viene volveremos, como cada domingo, con un nuevo análisis Z en Hobby Cine. ¡Kai, Kai!
Valoración
Nota 85
Un episodio con una dirección y un arte soberbios, de los mejores de la saga, aunque se repiten algunas escenas. El dragón Ryu Shinron es una maravilla, tanto a nivel de diseño como de misterio. La relación de Bishu y Pan deja al espectador con la miel en los labios.
Lo mejor
La calidad artística es soberbia. El diseño y el misterio que rodea a Ryu Shinron, uno de los dragones más originales. La relación de Pan y Bishu. La moraleja que transmite.
Lo peor
Algunas escenas se reciclan. Nos hacen creer que Goku está contra las cuerdas, pero no despliega ni el Super Saiyan.



