Crítica de En el corazón de la bestia, con Brad Pitt desarrollando un vínculo excepcional con un can

En el corazón de la bestia
En el corazón de la bestiaParamount Pictures
Crítica
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Crítica de En el corazón de la bestia (Heart of the Beast), la nueva película de David Ayer en clave de cinta de supervivencia extrema con Brad Pitt. Estreno el 25 de septiembre.

Doce años después de Corazones de acero, Brad Pitt ha vuelto a ponerse a las órdenes de David Ayer en una película en la que es el indiscutible protagonista (humano): En el corazón de la bestia. Decimos esto porque el pastor alemán que da vida a su perro de combate, Odín en la ficción, Uber en la realidad, le roba más de una secuencia en la que el espectador estará más pendiente del futuro del can que de la suya. Solo le hace falta hablar... o mejor dicho, no le hace falta hablar para que comprendamos lo que quiere expresar. Magnífico trabajo de adiestramiento y dirección para captar miradas y momentos increíbles.

En este sentido la película explota de maravilla el vínculo tan especial de cariño, lealtad e incluso identificación que se puede llegar a generar entre una persona y su fiel compañero canino. También es una película que sirve para reivindicar el valor de los perros que sirven a intereses como salvar vidas aunque en esta cuestión entra también en un terreno algo farragoso. A fin de cuentas, ¿quién los convierte en un arma en primera instancia para entrar en combate? Entraremos más adelante en esta cuestión para desarrollarla un poco más porque, por más que la campaña promocional de la película abunde en un supuesto trasfondo animalista, colisiona con contradicciones que saltan a la vista muy pronto.

Aunque la historia se ambienta en Alaska, la película ha sido filmada principalmente en Nueva Zelanda y éste no es un detalle baladí porque el entorno natural salvaje es un personaje más en una historia de supervivencia extrema en la que cada recodo del camino procura nuevos obstáculos y sorpresas. Honestamente, las localizaciones quitan el hipo: es una película que cuenta con un marco natural de una enorme belleza.

Síndrome de estrés postraumático y naturaleza salvaje

En el corazón de la bestia nos presenta al oficial de las Fuerzas Especiales James Belmont y su perro de combate Odín, ambos retirados, cuando tratan de superar los traumáticos y perturbadores recuerdos del pasado disfrutando de un viaje en solitario en las montañas de Alaska.

Los días pasan plácidos mientras pescan juntos, descansan y disfrutan de las espectaculares puestas de sol. Sin embargo, un día, cuando Belmont surca el cielo en su avioneta, sufre un ataque al corazón que les lleva a estrellarse en el bosque. Ambos salen heridos pero no tienen más remedio que tratar de sanar para recuperar el rumbo y llegar de nuevo a la civilización. 

Para su desgracia, se han apartado bastante de la ruta y van a tener que superar manglares, empinadas crestas, barrancos y rápidos además del ataque de perros salvajes. Con unos recursos menguantes y al límite de sus fuerzas, serán el mayor apoyo el uno para el otro.

En el corazón de la bestia (2026)
En el corazón de la bestia (2026)Paramount Pictures

Aunque arranca de una manera muy realista, En el corazón de la bestia obliga al espectador a suspender su incredulidad en más de una ocasión, sobre todo cuando ambos personajes se enfrentan a amenazas insalvables, pero aquí entra en acción aquello del "soldado americano indestructible".

Un individuo normal hubiera muerto diez veces pero el patriotismo, el honor y las fuerzas sobrehumanas siempre pueden exagerarse un poco más para aumentar el mito. 

Ojo, porque Brad Pitt se deja la piel en el papel. Su compromiso con la ficción es muy fuerte y el vínculo que crea con el perro parece del todo real, eso nadie se lo quita. 

En el corazón de la bestia (2026)
En el corazón de la bestia (2026)Paramount Pictures

Como ya esbozábamos más arriba, ideológicamente la película plantea un problema de inconsistencia brutal. En esta ocasión, el hombre y el perro están pasando por un momento vital semejante: pesadillas, estado de alerta permanente, insomnio, angustia e intensos momentos de malestar físico y emocional debido a las heridas de la guerra. Con una importante diferencia: el humano tenía consciencia y posibilidad de elección, el perro no. Así que es bastante más fácil empatizar con este último por el hecho de que es una víctima en todos los sentidos.

¿Se podría decir que es una película antibelicista? No llega tan lejos por ese trasfondo patriotero que tanto le sobra, pero sí denuncia el alto coste físico y emocional que conlleva la vida militar y no solo para las personas. Si hubieran enfocado al personaje principal como alguien que renegara de su vida pasada con todas sus consecuencias (y hubieran prescindido de algún momento CGI del todo innecesario), sería una película mucho más redonda.

Valoración

Nota 67

Aventura de supervivencia extrema en la que funciona mejor la relación hombre-can que algunos de los obstáculos a los que se enfrentan. Emocionante a pesar de sus enormes incoherencias ideológicas.

Lo mejor

¡Odín! Consigue que los espectadores se identifiquen completamente con él. El marco natural en el que se desarrolla la aventura.

Lo peor

Que la película trate de vender que el sufrimiento del animal es igual que el del humano cuando ha sido instrumentalizado para servir en la guerra.

En el corazón de la bestia (2026)

En el corazón de la bestia (2026)

Título original

Heart of the Beast

Género

Aventura, Drama, Suspense

Idioma original

Inglés

Duración

1h 41m

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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