Crítica de Send Help: Sam Raimi abraza la serie B en una cinta tan entretenida como incoherente

Crítica de Send Help, la nueva película dirigida por Sam Raimi y protagonizada por Rachel McAdams y Dylan O'Brien. Estreno el 30 de enero.
Contando con el dato de que Send Help es la primera película de terror de Sam Raimi desde Arrástrame al infierno, de 2009 y que llevaba desde Premonición, del 2000, sin alcanzar la calificación R en uno de sus proyectos, la película parte con un enorme atractivo para la audiencia fiel al género. ¿Cumple? Eso ya es harina de otro costal.
Hay que reconocer que es entretenida y por momentos muy divertida, contando con un humor retorcido y autoconsciente que explota todas las posibilidades de la serie B: efectos digitales cutres, giros inesperados y alguna que otra extravagancia que manda al garete la coherencia interna de la trama y la evolución de los personajes, muy a nuestro pesar. Pero escasea el terror como tal con apenas un jumpscare aislado y menos momentos inquietantes de lo esperado.
Send Help se define como una mezcla de Misery y Náufrago, pero teniendo en cuenta que se decanta más por el humor que por el terror. Aunque quizás, lo que resulta más molesto, es tener a una actriz del calibre de Rachel McAdams interpretando un rol tan pobremente escrito. Se merecía mucho más.
La soledad del corredor de fondo
Linda Liddle es la líder del departamento de planificación y estrategia de una gran empresa, pero aún no ha encontrado su oportunidad de brillar. Espera con ilusión el ansiado ascenso a vicepresidenta de un momento a otro cuando, de forma inesperada, el CEO fallece dejando su imperio en manos de su hijo.
Bradley Preston aterriza en las oficinas como un pavo real. Queda claro que su estilo directivo va a ser muy diferente, premiando a sus amigotes y defenestrando a personas como Linda que, a pesar de ser una trabajadora incansable, no entran en su remodelación departamental.
Sin embargo, va a necesitar a Linda una vez más antes de darle la patada: tiene que negociar una fusión y ella es la genio de los números. Lo que no espera es que su avión termine amerizando y que ella sea su única acompañante en una isla desierta. Los roles de poder quedarán subvertidos cuando descubra las dotes de supervivencia de una mujer que es toda una caja de sorpresas.

Send Help luce como lo que es: una producción barata y con el montaje justo en la que da la sensación de que muchas secuencias son tomas únicas: no se ha corregido ni siquiera cuando los personajes hablan a la vez ni se ha tenido mucho en cuenta la verosimilitud de las situaciones, las distancias o los detalles.
Aunque el mayor problema de Send Help es que no tiene muy claro qué quiere para su personaje principal, de modo tal que el guión la zarandea llevándola de un extremo a otro: ¿quiere usarla para criticar la falta de escrúpulos de las élites? ¿Es una mujer hecha a sí misma o una oportunista? ¿Cuál es el motor que la propulsa: el dinero, el afecto o el reconocimiento social? Ninguna de estas cuestiones encuentra una respuesta convincente, de modo que nuestro consejo es ver la película como un juego sin mayores pretensiones y sabiendo que no hay asideros morales. La conclusión es que o comes o te comen. Así de simplón. No hacían falta alforjas para tan breve viaje.
A pesar del potencial de la premisa principal (y de las ganas que teníamos de ver a una subalterna machacar a su jefe, todo hay que decirlo), Send Help se recrea en la repugnancia como principal aliciente, sin decidirse sobre lo que quiere contar sobre los personajes. Así que no pasa de ser un entretenido pasatiempo. Mejor no pensarla demasiado ni darle vueltas al final duplicado que incide en la misma idea y echando mano (otra vez) de la ruptura de la cuarta pared.
Sería una película mejor si reconociera que al otro lado de la pantalla hay personas como materia gris en la sesera y añadiese capas relevantes a personajes en realidad bastante planos. Suerte que cuenta con Rachel McAdams y Dylan O'Brien defendiendo el frente: es el carisma de ambos y su química en pantalla lo que sostiene una cinta por lo demás sin demasiada sustancia.
Valoración
Nota 65
Send Help es un pasatiempo entretenido que podría haber aspirado a ser algo más: tiene los mimbres para trenzar un discurso interesante y hasta reivindicativo, pero se echa en brazos de la serie B para quedarse en la superficie.
Lo mejor
Rachel McAdams trabaja muy bien, aunque le toque defender un papel un poco meh.
Lo peor
Los vaivenes del guión, la pobre puesta en escena y la incapacidad de la película para tener un mínimo de coherencia.
SEND HELP (Enviad ayuda) (2026)
Título original
Send Help
Género
Comedia, Suspense, Terror
Idioma original
Inglés
Duración
1h 53m

Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
