Ekaitz Ortega

Redactor jefe

Da lo mismo que Warner sea de Paramount o Netflix, los espectadores salimos perdiendo

Una batalla tras otra
Una batalla tras otra
Opinión

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.

Que Warner sea comprada asegurará su continuidad, pero también sufrirá nuevos límites artísticos y la industria continuará perdiendo variedad.

Hace unos meses se daba por seguro que Netflix iba a comprar Warner y ahora parece que finalmente pertenecerá a Paramount, pero también que tendremos suspense hasta que se cierren todos los detalles. En estos tiempos resulta complicado asegurar nada. O casi nada.

Estos años vemos que la concentración de compañías en corporaciones gigantescas sigue aumentando. Es algo que no atañe solamente al sector del entretenimiento, también podemos observarlo en las tecnológicas, con empresas como Meta y sus distintas redes sociales, Amazon con plataformas y periódicos, el conglomerado de Elon Musk… A veces es por simple supervivencia de las compañías y otras son movimientos para tener un mayor control del mercado.

Pero las empresas no son entes objetivos y abiertos a cualquier perspectiva. El término cultura de empresa no le es ajeno a nadie y conlleva muchas cosas: un modo de ver el negocio, ideología, márgenes en los que moverse, que un área no contradiga a otra. 

Paramount, Disney, Warner, Netflix, A24… Al pensar en cualquiera de ellas sabemos que hay algo que no harían, unos límites culturales y de negocio que no siempre son los mismos. Pero ¿qué pasaría si compartiesen los mismos valores? Que habría un cine que no se rodaría. Y eso es inevitable en cualquier horizonte donde se viva una gran concentración de compañías bajo la misma marca.

Es iluso pensar que una empresa como Warner, con toda su grandeza histórica, no vaya a vivir un proceso en el que sus producciones se tengan que adaptar a un nuevo contexto.

Los aficionados al cine seguiremos perdiendo variedad, miradas distintas y pluralidad artística. La falta de heterogeneidad se acentuará. Ya ni hablamos de riesgo, algo que cada vez se destila menos en el cine de Hollywood.

Está claro que cualquier persona conocedora de la actualidad te puede decir si prefiere que Warner sea de Paramount o Netflix, pero también es probable que admita que la concentración no es buena para la variedad creativa e ideológica de la industria del cine.

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