La película que casi mata dos veces a John Wayne: "Tuve suerte"

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John Wayne sufrió dos accidentes con caballos durante el rodaje de Los indestructibles en 1969.

John Wayne era una de las grandes estrellas de Hollywood y, durante los años 60, prácticamente cualquier película en la que aparecía tenía detrás unas expectativas comerciales enormes. Sin embargo, hubo un rodaje que estuvo a punto de terminar de la peor manera posible. Mientras trabajaba en Los indestructibles, estrenada en 1969, el actor sufrió dos accidentes relacionados con los caballos y en el segundo estuvo a punto de acabar muy mal.

La primera caída ocurrió durante una de las escenas del rodaje. Wayne estaba montando a caballo cuando el animal terminó cayendo y lanzó al actor contra el suelo. El golpe fue lo suficientemente fuerte como para provocarle dos costillas rotas, obligándole a apartarse temporalmente de la producción.

La película no podía detenerse por completo mientras el protagonista se recuperaba. El equipo aprovechó esos días para rodar todas aquellas escenas que no necesitaban la presencia de Wayne, mientras el actor esperaba a poder reincorporarse. No tardó demasiado en volver al trabajo y, después de terminar aquella parte de la producción, el equipo hizo una pausa antes de continuar con el rodaje en otra localización.

La historia de Los indestructibles ya tenía todos los ingredientes para una aventura de grandes dimensiones. Basada en una novela de Stanley L. Hough, la película seguía a un antiguo soldado confederado y a otro de la Unión que, después de la Guerra Civil estadounidense, tenían que unir fuerzas para escapar de México.

Wayne no se limitó a protagonizarla. Cuando aceptó hacerse cargo del proyecto obtuvo libertad creativa y reunió a varias personas de confianza. James Lee Barrett escribió el guion, Andy McLaglen se encargó de dirigir y Bill Clothier estuvo detrás de la fotografía.

Cuando el equipo retomó el rodaje en Luisiana, Wayne volvió a montar a caballo para una de las escenas. Esta vez el problema estuvo en la propia silla: mientras cabalgaba a gran velocidad, uno de los estribos se soltó. El actor perdió el equilibrio y cayó directamente debajo del caballo que continuaba avanzando.

La caída le provocó una luxación en el hombro, aunque por suerte no sufrió ninguna fractura. Lo verdaderamente preocupante fue que el animal podría haberle pasado por encima. Años después, Wayne recordaría perfectamente lo ocurrido y reconocería que podría haber terminado muerto.

"Me giré en la silla y el maldito estribo estaba completamente suelto. Caí justo debajo del caballo; tuve suerte de no haberme matado", explicó el actor.

Resulta llamativo que ambos accidentes ocurrieran mientras Wayne rodaba una película que él mismo había ayudado a sacar adelante y que estaba protagonizada por uno de los rostros más reconocibles del cine estadounidense. 

Los indestructibles no terminó convirtiéndose en una tragedia, pero su rodaje dejó una historia difícil de olvidar donde John Wayne consiguió salir prácticamente ileso de dos situaciones en las que un caballo pudo haber cambiado para siempre el destino de una de las mayores estrellas del Hollywood clásico.

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