La razón por la que Tom Hanks no estaba seguro de hacer Salvar al soldado Ryan: "Dudé mucho"

Tom Hanks y Steven Spielberg dudaron en trabajar juntos en Salvar al soldado Ryan por miedo a dañar su amistad, pero el proyecto terminó convirtiéndose en una colaboración histórica en Hollywood.

En 1998, Steven Spielberg y Tom Hanks ya eran dos de las figuras más influyentes de Hollywood. Ambos acumulaban premios de la Academia, taquillazos y una reputación de cineastas y artistas respetados dentro y fuera de la industria. Sin embargo, pese a su cercanía personal, nunca habían trabajado juntos en una película.

Spielberg venía de estrenar Amistad, mientras que Hanks acababa de debutar como director con The Wonders. Más allá de sus carreras, compartían una amistad muy estrecha, al punto de que sus familias también estaban muy unidas. Sin embargo, esa relación personal se convirtió en un obstáculo inesperado cuando surgió la posibilidad de colaborar en Salvar al soldado Ryan.

El propio Hanks reconoció en una entrevista que había visto amistades destruirse por experiencias negativas en rodajes, lo que le hacía dudar. “He visto amistades que terminaron por una mala experiencia haciendo películas, y realmente era reacio a hacerlo por eso”, explicó. El actor admitió que le resultaba difícil arriesgar una relación personal tan valiosa por un proyecto profesional.

Spielberg compartía una inquietud similar. Según el propio director, ambos nunca habían hablado seriamente de trabajar juntos, precisamente para no poner en riesgo su amistad. Preferían mantener su relación en un plano estrictamente personal, compartiendo tiempo en familia, pero sin cruzar la línea profesional.

El destino, sin embargo, quiso lo contrario. Ambos llegaron al proyecto de Salvar al soldado Ryan casi al mismo tiempo, de forma completamente independiente. Cuando Hanks supo que Spielberg estaba considerando dirigir la película, y Spielberg descubrió el interés del actor por el mismo proyecto, ambos se encontraron ante una decisión inevitable.

El dilema era seguir evitando el riesgo de trabajar juntos o asumirlo por un proyecto que ambos consideraban excepcional. Durante un tiempo, ninguno de los dos quiso dar el paso, precisamente por el temor a que una mala experiencia pudiera afectar su relación personal. Incluso se planteaban que sus respectivas reputaciones podrían dominar el rodaje y alterar el equilibrio creativo.

Finalmente, la conversación entre ambos cambió por completo la situación. En lugar de centrarse en el riesgo, comenzaron a hablar del guion, de la historia y del potencial de la película. Esa conversación derivó en entusiasmo mutuo y terminó disipando las dudas iniciales.

El resultado fue una de las colaboraciones más exitosas del cine moderno. Salvar al soldado Ryan recibió 11 nominaciones al Oscar y ganó cinco estatuillas, incluida la de Mejor Director para Spielberg. Desde entonces, Hanks y Spielberg han repetido colaboración en varias ocasiones, consolidando una de las relaciones actor-director más sólidas de Hollywood.

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