Resumen y análisis de La casa del dragón 3x06: La serie de HBO Max sigue átona y sin levantar cabeza

Resumen y análisis del capítulo 3x06 de La casa del dragón, emitido en HBO Max el 27 de julio.
La casa del dragón continúa narrándonos la historia de la Danza de dragones de la forma más desapasionada posible. Con éste son ya tres los capítulos en los que se atrinchera en interiores y dosifica los giros de guión, primado las intrigas palaciegas por encima de las batallas y demorando en demasía la emoción.
La casa del dragón 3x06 ha sido escrito por David Hancock y Shyam Popat y dirigido por Loni Peristere y, a grandes rasgos, cuenta con muy poca acción, como sucedió en el 3x04 y el 3x05. Así que ya podemos dejar claro que el tráiler de la midseason fue bastante engañoso y/o que las grandes bazas se reservan para el final con el ánimo de no dejarnos de nuevo sin clímax, como pasó con la segunda temporada.
Sea como fuere la serie sufre mucho con estas decisiones porque pierde un ritmo que es indispensable para mantener el interés y la implicación emocional de la audiencia.
Resumen de La casa del dragón 3x06
El capítulo empieza con las tropas de Criston Cole llegando a un campamento de los Tully que ha sido atacado. Encuentran a los ribereños abatidos y el lugar destrozado. Pero resulta que estaban fingiendo estar muertos y se les echan encima, lo que les da la ventaja del factor sorpresa.
Después de una encarnizada lucha, salen adelante pero la batalla en realidad está a punto de empezar porque los Stark se aproximan y son muy numerosos. Cole ata el pañuelo de Alicent en su espada antes de ser abatido por las flechas de los enemigos. Después sus hombres caen ante los Stark.

Alicent y Helaena son halladas en los túneles mientras Daemon expone ante el consejo sus quejas por las muertes de los capas doradas. Alyn propone responder ultraje con prudencia. Rhaenyra decide enviar asesinos a Ladera para atacar a Ormund y Daeron, que son el foco del problema, y dejar en manos de Daemon el tema de los capas doradas.
Ulf y Hugh hablan mientras siguen custodiando la ciudad con sus dragones. Coinciden en que sus vidas no han mejorado por el hecho de ser jinetes de la reina, luego se separan. Hugh se queda allí mientras que Ulf parte a Desembarco del Rey a desfogarse.
Alicent recibe la visita de Rhaenyra y va al grano: le dice que Helaena está encinta. Eso explica su plan de fuga porque si tiene un varón puede disputarle el poder a la reina. Se lo comunica a Mysaria que le dice que no sabía nada. Ella toma represalias contra una de las sirvientas para guardar las apariencias.

Daemon reúne a sus hombres pero la mayoría deciden desertar. Él los considera unos cobardes y les afea su comportamiento diciéndoles que deberían sentir verguënza y que se arrepentirán cuando sea demasiado tarde.
Alyn informa a su padre de los ataques de Ormund y le pide más hombres. Corlys sigue resentido con Rhaenyra, pero informa a Alyn de lo que ha ido indagando al interrogar a los piratas: que Tyland Lannister sobrevivió a la batalla del Gaznate y se dirige a Reposo del Grajo.
Larys y Aegon entierran al que había sido su señor y se proponen tomar un navío hacia Braavos. La idea es pasar desapercibidos y aprovisionarse.
Aemond empieza a planear marcharse y recuperar a Vhagar pero Alys le propone hacerse pasar por muerto hasta la primavera, sanar completamente y sembrar el caos a su regreso. Le explica que han puesto precio a su cabeza pero él no se siente seguro. Ella argumenta que la dragona parece estar dándole permiso para esconderse.

La jinete de Robaovejas, Rhaena, informa a Jeyne Arryn de que ha visto a Bailarina lunar, la dragona de Baela, volando hacia Roble de Hierro y estuvo tentada de hablar con su hermana. Ella le dice que no vuelva a retarla exponiendo su posición puesto que le dio asilo. La trata con violencia y le dice que la próxima vez, será la última.
Alyn informa a Baela de sus negociaciones con su padre, pero parece que solo quiere escapar de todo, igual que Daemon. Baela y Alyn se besan y deciden olvidarlo todo y dejarse llevar.
Ormund recibe a Gwayne pero no quiere seguir sus consejos, tiene sus propios planes: poner al pueblo en contra de la “usurpadora” y esperar a pelear en su terreno. Considera que un Hightower vale lo mismo que tres Tully. Cree que las grandes casas se pondrán de su lado. Ormund le dice a Daeron que acompañe a Gwayne a sus aposentos y que tome un baño, insinuando jocosamente que debe tener cuidado porque es gay. Cuando se quedan a solas Daeron le habla a Gwayne de sus miedos: que Ormund solo lo ha nombrado rey porque no puede serlo él mismo y que se siente traicionado por su partida. Le pide que no vuelva a dejarlo y le pregunta por su madre.

Helaena deja de comer y apenas habla, pero le dice a Alicent que sabe qe Mysaria estaba informada del plan y está dolida por esa mentira.
Alys le muestra a Aemond cinco huevos de dragón que corresponden a la nidada de Fuegoensueño, la dragona de su antepasada Rhaena Targaryen, que fue a Harrenhal tras la muerte de su hija. Ella desea el regreso de su dinastía a la fortaleza. Aemond piensa que está maldito y que todo lo que toca se marchita. Ella se siente de forma parecida, está cansada de estar sola y desea una vida mejor. Le dice que ella será la Dama del Agua y él el señor dragón que la apoyará. Se besan con la promesa de que sus hijos serán príncipes igual que él.
Rhaenyra recibe las quejas del pueblo y son muchas: la muerte de los capas doradas los deja expuestos y no dejan de pasar penurias. Abandona el lugar entre gritos.

Daemon coge a uno de los hombres infiltrados de Ormund y lo interroga: le dice que son incontables y que no aceptarán nunca a Rhaenyra. Luego se cruza con Ulf que debería estar de guardia en la fortaleza con Hugh. Su descaro se salda con una amenaza: si regresa a la ciudad le sacará los ojos.
Cansado de esperar, Hugh decide infiltrarse haciéndose pasar por un mercader con el ánimo de encontrar a su familia.
Ormund es informado de la visita de un enviado de la casa Baratheon: Arrion, primo de Borros. Le dice que su casa jura lealtad al nuevo rey y propone una alianza con su casa ofreciendo a sus banderizos. Le presentan a Daeron y en ese momento Gwayne se echa sobre ellos y los mata uno a uno. Le explica a Ormund que Arrion no es ese hombre, que son asesinos enviados a matar al rey. Ormund, después de vomitar copiosamente, se disculpa con Gwayne y le agradece haber actuado bien.

Hugh se reúne con su esposa Kat, que le daba por muerto. Le cuenta que mataron a su hermano y él que le nombraron caballero y que reclamó un dragón. Kat le dice que le han pasado muchas cosas y que le habría necesitado junto a ella. Ahora ya es tarde y no lo reconoce. No se irá con él abandonando a su familia.
Alicent le pide a Rhaenyra que no mantenga a Helaena retenida y que puede ofrecerle algo a cambio de que así sea: sabe dónde está Aemond. Le dice que está en Harrenhal a cambio de dejarlas marchar. Su fuente son las visiones de Helaena, porque es una soñadora. Rhaenyra le dice que, si es verdad, quiere asegurarse de atraparlo. Quiere enviar a un solo soldado con alguien en quien confíe, es decir, usarla a ella de cebo.
Helaena no quiere quedarse sola. Le pregunta de quién fue el deseo de casarla con su hermano. Alicent le dice que de su padre pero que ella no se lo reprochó porque prefería tenerla cerca. Vuelve a comer y Alicent le promete regresar y ponerla en libertad antes de partir.
Rhaenyra recibe un mensaje de un soldado de Ladera: “pega a este perro y te morderá la mano”. Entre tanto los hombres de Corlys son asediados por hombres enviados por Ormund.

Amenazas en ciernes, aguas calmas
La casa del dragón nos emplaza a una nueva espera, con todos los personajes en diáspora y golpes estratégicos entre los dos bandos, bastante torpes, que alejan la acción. De hecho, cada vez que puede aproximarse una batalla, el guión de la serie parece rehuir expresamente mostrar la contienda como demuestra una vez más cortando justo en el momento en el que los Stark están a punto de aplastar a los hombres de Cole, que rima con el final del episodio en el que las tropas a las que Corlys Velaryon acaba de arengar, son rodeadas por enemigos.
El innecesario estiramiento de ciertas tramas termina por restarle impacto emocional a ciertos momentos que deberían ser álgidos, mientras que otras más relevantes que han sido ignoradas encuentran ahora menos espacio en el que desarrollarse, a menudo a golpe de diálogos muy poco sutiles.
En pocas palabras: la serie necesita mejorar y abordar una remontada espectacular si quiere dejar buen sabor de boca con los dos episodios que restan. Le falta pasión en el frente (menuda forma de desaprovechar una vez más a los Stark) y hasta en las relaciones románticas con Alyn y Baela como epítome de la sosería más extrema.
Valoración
Nota 69
La casa del dragón se dedica una semana más a dar vueltas en círculo, incapaz de imprimirle ritmo a la narración ni carisma a unos personajes que se van apagando poco a poco.
Lo mejor
El binomio Alys Ríos y Aemond, el único reducto de cierto nivel de pasión de la serie.
Lo peor
La pereza de un guión que no termina nunca de lucir como debe: parece mentira que se esté retratando el momento más convulso de Poniente.


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