Robin Williams protegió su legado con una cláusula que nadie podrá romper hasta 2039

Robin Williams dejó una cláusula en su testamento que impide utilizar su voz, imagen o grabaciones inéditas hasta 2039 para proteger su legado frente a Hollywood.

El avance de la inteligencia artificial ha abierto un intenso debate en Hollywood sobre el uso de la imagen y la voz de actores fallecidos. Mientras algunos intérpretes han autorizado el uso de su legado digital, otros dejaron instrucciones muy claras para evitar que su trabajo pudiera reutilizarse tras su muerte.

Ese fue el caso de Robin Williams, una de las figuras más queridas del cine y la comedia, que tomó medidas legales para impedir que estudios y productoras explotaran su imagen o sus grabaciones durante décadas.

Gracias a una cláusula incluida en su testamento, el actor dejó bloqueada cualquier posibilidad de que su voz o sus interpretaciones vuelvan a aparecer en nuevas producciones, al menos hasta el año 2039.

Robin Williams falleció en agosto de 2014, pero tenía varias películas ya rodadas pendientes de estreno, por lo que siguió apareciendo en la gran pantalla durante los meses posteriores a su muerte.

Años después, Disney recuperó breves grabaciones inéditas de su inolvidable Genio de Aladdin para el cortometraje Érase una vez un estudio, estrenado en 2023 con motivo del centenario de la compañía. Sin embargo, ese homenaje fue una excepción muy concreta.

Según reveló un antiguo directivo de Disney, el testamento del actor prohíbe utilizar su nombre, sus interpretaciones grabadas o sus registros de voz durante 25 años después de su fallecimiento, una restricción que permanecerá vigente hasta 2039.

Durante la grabación de Aladdín, Robin Williams improvisó una enorme cantidad de diálogos y chistes que nunca llegaron a formar parte de la película.

De hecho, el exdirectivo aseguró que existe suficiente material descartado como para crear una nueva película animada protagonizada por el Genio. Sin embargo, también explicó que el propio actor quiso conservar el control sobre ese contenido incluso después de su muerte.

Williams insistió en tener la última palabra sobre el destino de esas grabaciones, motivo por el que permanecerán archivadas mientras siga vigente la cláusula de su testamento.

La irrupción de la inteligencia artificial ha permitido recrear voces e incluso rostros de actores fallecidos, una posibilidad que divide a la industria cinematográfica.

Mientras algunos artistas han autorizado el uso de sus características digitales para futuros proyectos, otros consideran que estas prácticas pueden desvirtuar su legado o convertirlo en una herramienta puramente comercial.

En el caso de Robin Williams, su voluntad quedó perfectamente reflejada por escrito.

Más información sobre:

Comentarios