5 Funko Pop de videojuegos que quizás no tengas en tu colección

Los Funko Pop se han convertido desde hace años en todo un fenómeno mundial, y lo cierto es que hay algunos basados en videojuegos que son buenísimos.
Desde hace ya unos cuantos años, los Funko Pop se han colado en nuestras estanterías, escritorios y vitrinas como si llevaran toda la vida con nosotros. Estas figuras cabezonas han conseguido lo que parecía imposible: condensar la esencia de nuestros personajes favoritos en apenas unos centímetros. Y lo han hecho con estilo, humor y muchísimo carisma.
Lo curioso de los Funko es que pese a su diseño simple logran captar el alma de cada personaje. Basta con ver uno para saber de quién se trata: ya sea por su peinado, su ropa o algún accesorio icónico, reconoces a la figura al instante. Son como una mezcla entre homenaje y caricatura, y por eso se han convertido en objeto de culto para coleccionistas y fans de todo tipo.
La línea es tan versátil que abarca desde estrellas del pop hasta iconos del cine y la televisión, pero si hay una categoría que brilla con luz propia, esa es la de los videojuegos. Hay Funko Pop de sagas míticas como Sonic, Star Wars o Metal Gear Solid, y cada figura tiene ese toque que enamora tanto al gamer ocasional como al friki de pro.
Super Sonic

Este Funko Pop de Super Sonic es una auténtica joyita para los fans del erizo azul. Lo tenemos en su versión más poderosa, rodeado de las míticas Esmeraldas del Caos y flotando con ese brillo dorado tan inconfundible. Parece que en cualquier momento va a lanzarse a toda velocidad contra el Dr. Eggman.
La base translúcida le da un efecto visual brutal, como si estuviera suspendido en el aire. Los colores están bastante bien conseguidos y el acabado es genial. Si Sonic marcó tu infancia (o tu presente), este Funko es de los que no pueden faltar en tu colección.
Pokémon Blaziken

Blaziken aterrizó en el mundo Funko con toda la potencia que se espera de este Pokémon tipo fuego y lucha. Su postura lista para el combate es una pasada, como si estuviera a punto de lanzar una patada ígnea. Las llamas en sus brazos son un gran detalle y le dan un toque épico.
Este Funko es ideal para entrenadores que quieren algo más cañero que un Pikachu. Blaziken tiene presencia, carisma y pinta de no andarse con tonterías. Si te molan los Pokémon de aspecto imponente, este es un fichaje obligado para tu estantería.
The Boss

The Boss, la legendaria soldado de Metal Gear Solid 3, tuvo por fin su versión en Funko y no ha podido quedar mejor. Su uniforme, su mirada decidida y su pose firme lo dicen todo: un Funko tan legendario como el personaje de Metal Gear Solid 3. Es un homenaje en toda regla a uno de los personajes más importantes del universo Kojima.
Con detalles cuidados al máximo, como su peinado y su parche, transmite toda la fuerza y elegancia del que es uno de los personajes más queridos por los fans. Para los que han vivido la historia de Snake y The Boss, este Funko es obligado. Una pieza clave para cualquier fan de Hideo Kojima.
Cal Kestis & BD-1

Este Funko Pop nos trae a Cal Kestis acompañado de su simpático compañero BD-1, y la verdad es que forman un dúo irresistible. Ambos están listos para una nueva misión en los confines de la galaxia, como en Star Wars Jedi: Fallen Order. Los detalles del traje de Cal y el diseño de BD-1 son para quitarse el sombrero, la verdad.
Y BD-1 subido al hombro de Cal añade un toque entrañable que encantará a cualquier fan del videojuego. Si te flipó la aventura original de Cal (o su secuela) y conectaste con estos personajes, esta figura lo captura todo. Pura nostalgia galáctica.
Pikachu

Pikachu es un clásico que nunca pasa de moda, y este Funko Pop lo demuestra con creces. Tiene esa expresión feliz y simpática que todos conocemos, con las orejillas de punta y esas mejillas rojas que dan ganas de achucharlo. Es simplemente adorable, como siempre.
Ya sea el primero de tu colección o uno más en tu vitrina Pokémon, Pikachu es un imprescindible. Su diseño sencillo pero icónico hace que combine con todo. Si eres fan de la saga, seguro que no puedes resistirte a tenerlo cerca. Eso sí, cuidado con los calambres.