Ain’t Got Time to Bleed, o por qué los héroes de acción no deberían sobrevivir

John McClane

¿De verdad los héroes de acción están hechos de otra pasta? En la vida real, no sería así. O al menos esto es lo que nos quieren demostran Andrew Shaffer y Steven Lefcourt con Ain’t got time to bleed (No tengo tiempo para sangrar).

En este libro nos muestran con ilustraciones, con todo detalle, cómo quedarían algunos de nuestros personajes favoritos tras sobrevivir a toda clase de peligros: John McClane, Sarah Connor, Bruce Wayne... A continuación, podréis ver algunos ejemplos, y dan ganas de decirles que se queden en casa la próxima vez que decidan emprender una aventura.
 

1. John McClane

En La Jungla de Cristal vimos cómo John McClane se enfrentó a los terroristas en el Nakatomi Plaza, donde se dio de puñetazos de lo lindo, acabando con el cuerpo magullado y lleno de cortes y sobrevivió a más de un tiroteo, con una herida de bala que no ha salido del hombro.

A todo esto se suman las fracturas de diferentes vértebras, andar sobre cristales rotos y lo peor de todo: comerse un Twinkie caducado que, de no haber tenido suerte, habría acabado con vómitos, fiebre y diarrea. El diagnóstico definitivo del señor McClane apunta a que tampoco terminaría marchándose con Grace Kelly.

2. Beatrix Kiddo 'La Novia'

Parece que los personajes de Quentin Tarantino (los que sobreviven), deben estar hechos de otra pasta. O este es el caso de La Novia en Kill Bill Vol. 1. Beatrix no se conformó con sobrevivir a un tiro en la cabeza por parte de Bill (1 de 10 casos sobreviven) y los cuatros de coma con su consecuente atrofia muscular por inactividad, por lo que fue a por su ex a golpe y espadazo limpio contra todos sus secuaces, con numerosas heridas y pérdida de la movilidad en la mano izquierda. El caso de recuperación de Beatrix fue auténtica suerte.

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3. Bruce Wayne

El examen médico del señor Wayne revela numerosas costillas fracturadas y complicaciones en la columna vertebral, que casi le dejan en silla de ruedas. A todo esto hay que añadir las dos rótulas fracturadas y una puñalada que podría haber tocado el hígado.

Además, también padecería osteoartritis y podría tener tejido cicatricial en los riñones. En este caso, cualquiera de las lesiones de espalda que sufrió Batman, hubiesen tenido graves consecuencias permanentes. En conclusión, el Caballero Oscuro no habría renacido, tal y como esperábamos.

4. Sarah Connor

No tuvo bastante la pobre de Sarah Connor en el hospital penitenciario en el que estaba encerrada, donde los enfermeros le propinaron más de un golpe y, como consecuencia, le habrían roto varias costillas.

Por otro lado, una bala pudo perforarle la arteria femoral (lo cual la habría llevado a desangrarse) o incluso, podría parecer un neumotórax por una puñalada en el hombro. Por no hablar de los accidentes de automóvil en Terminator 2, que podrían acabar con una hemorragia intracraneal y lesiones en órganos internos. Vamos, lo normal en una heroína de acción. Sin embargo, en la vida real, Sarah Connor estaría más que terminada (en esta línea temporal, al menos).

5. Ash Williams

Si lo de la mano motosierra no os parece ya bastante en el caso de Ash Williams, seguramente al encenderla perjudicaría a la cicatrización de la herida y se arriesgaría a una infección. Además, difícilmente podría haber sobrevivido al accidente de coche en Evil Dead II, en el que habría sufrido fracturas en el tórax y, con toda seguridad, se habría roto la columna.

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