Catan es un juegazo mítico: éste es parecido y rinde homenaje al juego de tablero más popular

¿Te sabes Catán de memoria? Este eurogame familiar tiene un aire muy parecido, pero es más rápido, más temático y está ahora mismo de oferta.

Los juegos de mesa modernos han dejado de ser cosa de frikis de fin de semana. Hoy hay títulos para todos los gustos: familiares, estratégicos, competitivos, cooperativos... Y si hay un nombre que ha hecho de puente entre el mundo casual y el mundo jugón, ese ha sido Catán. Su mezcla de recursos, comercio, construcción y tensión amistosa ha enganchado a miles de jugadores desde hace décadas.

Ahora hay otro título que recoge parte de ese espíritu, pero con un enfoque más rápido, temático y accesible. Se llama Hawaiki, y combina mecánicas clásicas de los eurogames con una ambientación polinesia bastante cuidada. En este juego no hay caballeros ni ovejas, sino islas, cabañas, dioses del mar y reputación.

Lo tienes en Amazon por apenas 22 euros, un precio bastante por debajo del precio habitual para este tipo de juegos. Una oportunidad para ampliar tu ludoteca con un juego que funciona tanto para veteranos como para quienes aún no se han cansado de Catán.

Hawaiki

Una isla, muchos caminos

En Hawaiki compites por hacer que tu pueblo sea el más respetado del archipiélago. Para ello tendrás que recolectar recursos, comerciar, construir cabañas y hacer ofrendas a la Diosa del Mar.

Pero no se trata solo de expandirse, sino de hacerlo con cabeza. El que mejor sepa gestionar su reputación y sus movimientos, gana.

La partida dura unos 40 minutos, lo que lo convierte en una opción muy manejable para tardes de juego sin eternizarse. Se puede jugar entre 2 y 5 personas, a partir de 10 años, y tiene ese punto de estrategia ligera que funciona igual de bien con jugones veteranos o con familiares no iniciados.

Aunque no se puede decir que sea una copia directa de Catán (ni lo pretende), sí recoge ese espíritu de "me toca, te fastidio, pero sigues siendo mi amigo", con un poquito más de interacción y bastante menos azar con los dados.

Comercio, reputación y dioses del mar

Hawaiki es de esos juegos que no te abruman con reglas, pero que ofrecen margen para jugar bien si prestas atención. No basta con ir acumulando recursos: hay que saber dónde construir, cuándo comerciar y qué tipo de ofrendas hacer para maximizar tu reputación.

La gestión del mercado es sencilla, pero tiene su truco. El tablero cambia constantemente y la interacción con otros jugadores puede darte la victoria... O quitártela.

Además, el diseño de los componentes es más que correcto para su gama, con ilustraciones vistosas y un arte que refuerza bien la ambientación.

Todo eso lo convierte en un buen título puente entre los que se inician en los juegos de gestión y los que ya llevan un par de campañas de Terraforming Mars a la espalda. Es estratégico, pero amable. Tiene chicha, pero no agobia.

Un eurogame ligero con alma de clásico

Lo más interesante de Hawaiki es su capacidad de recordar a los grandes juegos de tablero sin necesidad de imitarlos. Funciona como una carta de amor a ese tipo de partidas que mezclan gestión de recursos, posicionamiento y decisiones pequeñas que suman a largo plazo.

Si ya estás un poco saturado de explicarle Catán a cada persona nueva que viene a casa, este juego puede ser el relevo ideal. Las partidas son dinámicas, el tema es fresco y la curva de entrada está bien equilibrada. Y ahora, además, cuesta bastante menos de lo que cuesta normalmente.

Una buena forma de renovar la estantería sin complicarte la vida ni pelearte con reglas enrevesadas. Sólo tienes que repartir las losetas, elegir isla y demostrar quién manda en el archipiélago.

Más información sobre:

Mostrar comentarios