¿Cuánto dinero pierdes por dejar tu consola y otros electrodomésticos en stand-by?

España se ha acostumbrado al encarecimiento de la factura de la luz año tras año. El recibo de la luz supone un importante gasto mensual para cada familia así que merece la pena invertir algo de tiempo en descubrir cómo podemos reducir la factura de la luz.

Hay cosas que no podemos eliminar. El frigorífico tiene que estar funcionando las 24 horas del día, y todos los días tienes que usar la vitrocerámica, la lavadora o el microondas. Los niños necesitan el ordenador para hacer los deberes. ¿Y qué menos que ver un rato la tele por la noche? Pero existen algunos gastos que sí está en nuestras manos reducir. Por ejemplo, el temido stand-by o modo de reposo de los electrodomésticos y  dispositivos electrónicos.

Stand-by: ¿comodidad o despilfarro?

Cuando apagamos un electrodoméstico, en realidad sigue consumiendo energía. Una mínima parte, pero el contador sigue corriendo. Una luz roja, o un panel LED con la hora indica que el aparato está en stand-by o modo en espera.

El modo stand-by se creó para que resultase más rápido encender algunos electrodomésticos que necesitaban un calentamiento previo, como el televisor. Pero ahora se utiliza en todo tipo de dispositivos, incluso en los que no tiene utilidad. En este modo el aparato consume mucho menos, pero sumando todos los electrodomésticos conectados la red, supone un despilfarro importante.

La compañía Mirabee, que se dedica a medir el gasto energético, ha calculado (con datos de medición reales de más de 400 clientes) que el modo stand-by supone un gasto de 70€ al año para una familia. El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), estima que el 10.7% de todo el consumo energético de los electrodomésticos corresponde al Stand-by:

Stand-by de aparatos electrónicos

Este problema se ha agravado aún más con las nuevas tecnologías y el Internet de las Cosas. Ahora los dispositivos tecnológicos no sólo usan el Modo en Espera para encenderse más rápido, sino que están conectados permanentemente a Internet para descargar en segundo plano, como ocurre con las consolas, o emitir notificaciones, como los smartphones o las tablets.

La moda de los asistentes personales como Alexa, Cortana, Siri, o Google ha hecho que muchos dispositivos, desde el móvil a Amazon Echo o Google Home estén siempre en escucha para activarse con un comando de voz.

Este stand-by inteligente no se contabiliza porque muchos de estos aparatos se recargan con un cargador, pero se suman al ya conocido despilfarro de los televisores, hornos, microondas, reproductores, etc.

Los electrodomésticos con más stand-by

Los dispositivos electrónicos no consumen lo mismo cuando están en modo de espera. Unos sólo tienen un piloto rojo y su gasto en insignificante, pero otros muestran pantallas, se conectan a Internet, mantienen el disco duro o el procesador activos, etc. Existen decodificadores de TDT (aún hay mucha gente que los usa) que consumen lo mismo en stand-by que en funcionamiento.

¿Qué dispositivos consumen más en stand-by? Aunque por ahora no existen estudios pormenorizados, es obvio que aquellos que se conectan a Internet cada cierto tiempo o están siempre conectados para recibir notificaciones (smartphones, tablets, consolas), son los que más consumen en stand-by. También los que permanecen en espera de una orden de voz, como los recién estrenados Amazon Echo o Google Home.

Con los electrodomésticos más clásicos, sí hay datos conocidos. Estos son algunos de los que más consumen en reposo:

  • Consolas
  • Decodificadores TDT
  • Televisores
  • Disco duro
  • Aire acondicionado
  • Impresora inalámbrica
  • Consolas
  • Reproductores DVD/BD
  • Home Cinema
  • Ordenadores
  • Docks (bases cargadoras) de MP3, smartphones, etc

Una ley necesaria

Para regular los abusos del stand-by y frenar la venta de electrodomésticos que consumen demasiado, en 2010 la Unión europea aprobó el Reglamento nº 1275/2008 que regula el stand-by. Esta norma establece que todos los electrodomésticos tiene que dispone de al menos uno de estos dos modos de reposo:

  • Modo Stand-by: Debe consumir 1W si sólo está en espera, y hasta 2W si posee alguna pantalla de información
  • Modo apagado: El dispositivo está conectado a la corriente pero sólo se puede encender pulsando un botón de encendido. En este modo el consumo máximo debe ser de 1W.

Los televisores, consolas, ordenadores, y otros dispositivos más avanzandos tienen su propia regulación.

Es un paso adelante, pero la OCU y otras organizaciones de consumidores exigen que todos los electrodomésticos incluyan un modo de apagado completo, sin necesidad de desenchufarlo.

Consejos para reducir el Stand-by

Como es lógico, el modo reposo no tienen un gasto constante a lo largo del día, porque depende de que el aparato esté o no funcionando. Aumenta durante la noche, cuando estamos durmiendo y todos los electrodomésticos están en modo de reposo, y desciende en las horas en las que usamos esos aparatos: desde la hora de comer hasta la noche, tal como se puede ver en esta gráfica:

Stand-by de aparatos electrónicos

¿Qué podemos hacer para reducir el stand-by?

Desconectar los dispositivos electrónicos

En muchos casos es necesario quitar el enchufe de la corriente, una operación que puede ser difícil porque a veces los enchufes están en lugares casi inaccesibles, como detrás de una librería, o en un hueco. Es mucho más práctico conectar los electrodomésticos a una regleta o ladrón que disponga de un interruptor. Así podrás desconectar todos al mismo tiempo. También hay enchufes inteligentes que se apagan con un mando a distancia. Así no tienes que agacharte o meterte detrás de los armarios a desconectarlos.

Ajustar el Modo Reposo

Existen dispositivos que no podemos dejar apagados. Por ejemplo, el móvil, la caldera, el frigorífico, etc. En estos casos, a veces es posible personalizar el Modo en Espera. Seguramente podremos desactivar la pantalla que muestra la hora, o reducir las notificaciones y las conexiones a Internet del móvil. Revisa la configuración y ajusta el modo reposo para reducir su actividad.

Son medidas que parecen innecesarias, especialmente porque cada vez los modos en espera consumen menos, pero las estadísticas de consumo no engañan: el stand-by aumenta entre un 2 y un 10% la factura de la luz. Reducirlo te permitirá ahorrar hasta 100€ al mes. ¡Merece la pena!

[Fuentes: OCUIDAE]

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