Dolph Lundgren lo admite después de encarnar a Iván Drago: "Tardé cinco años en recuperarme tras Rocky IV”

Dolph Lundgren se hizo famoso para todos con Rocky IV en 1985 al protagonizar al temido y glorioso Iván Drago, pero los años posteriores fueron muy complicados.
Con Sylvester Stallone siempre presente, a lo largo de los años hemos disfrutado de varias películas de la licencia de Rocky, alguna más aclamada que otra, pero seguro que guardas especial recuerdo de Rocky IV, estrenada en 1985.
Hay muchas escenas memorables de Rocky IV, pero está claro que la presencia del imponente Dolph Lundgren, interpretando al boxeador Ivan Drago, es una de las actuaciones más memorables que se recuerdan.
Y es que Dolph Lundgren fue posiblemente el mayor antagonista de la franquicia Rocky y de los enemigos más feroces a los que se ha enfrentado Rocky Balboa.
Cuatro décadas después del estreno de Rocky IV, el propio actor Dolph Lundgren recuerda el estrés que tuvo que pasar tras el éxito de la película.
No obstante, en la reciente Fan Expo de Filadelfia el actor desveló que le llevó 5 años recuperarse de todo ese estrés.
Como bien sabes, el combate entre Rocky e Ivan Drago es una metáfora de la Guerra Fría.
Los guionistas de Rocky IV se dedicaron a tejer una personalidad casi robótica desprovista de humanidad del boxeador Iván Drago para que fuera mucho más temible.
Pero claro, esta caracterización del personaje provocó que al actor Dolph Lundgren le preguntarán constantemente en las entrevistas, cuando se estaba promocionando la película, sobre su opinión de la Guerra Fría.
“Me tomó un poco por sorpresa, ¿sabes?, hacerme famoso. La película fue un éxito rotundo y tuvo una gira de prensa mundial, y esto fue durante la Guerra Fría. Así que, ¿sabes?, fui a Alemania, di una gran conferencia de prensa y me preguntaron: ‘Sr. Lundgren, ¿qué opina de la situación de la Guerra Fría?’. Y no sé, ¿sabes? ‘No lo sé; lo siento’. Y tardé unos cinco años en recuperarme de eso”.
Curiosamente, Dolph Lundgren es un actor sueco y se vio obligado a comentar sobre complejos temas políticos de la época en algunos casos hasta evitando contestar al respecto.
A pesar de ese estrés que pudo tener el actor sueco, lo cierto es que al final pudo participar en otras grandes producciones como Soldado universal o Los mercenarios, entre otras.