Los Duffer Brothers demuestran que no plagiaron Stranger Things

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Además de la creación de innumerables spin-offs, secuelas y franquicias, parece ser que la nueva moda en Hollywood es denunciar por plagio a todos aquellos productos que tengan un mínimo de éxito comercial. Ya le ha sucedido a Guillermo del Toro con su ganadora del Oscar, La forma del agua, y Stranger Things, la gran revelación de Netflix, no se iba a quedar sin su correspondiente demanda de plagio.

Esta ha sido interpuesta por Charlie Kessler, que en el año 2011 dirigió un corto llamado Montauk con una trama parecida a la de Stranger Things, el cual, según su versión, mostró a los hermanos Duffer en 2014 con la propuesta de crear una serie basada en el mismo. Pero, tal como demuestran los correos electrónicos a los que ha tenido acceso TMZ, y que han sido presentados por la defensa de los Duffer en el juicio por plagio, esta acusación no tiene ningún fundamento ya que los creadores de Stranger Things ya estaban trabajando en la serie antes de la propuesta de Kessler. 

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En dos emails enviados por los hermanos en 2010, estos ya hablan de una serie "paranormal ambientada en los 80" y hacían referencia a los experimentos de Montauk (una teoría conspiranoica de los Estados Unidos de principio de 1980 que aseguraba que el gobierno estuvo realizando experimentos para desarrollar técnicas de guerra psicológica que incluían viajes en el tiempo). 

En otro documento de Google fechado el 4 de octubre de 2013, los Duffer Brothers ya explicaban con más detalle el comienzo de Stranger Things: "Benny [que más tarde se llamaría Will] sale de casa de su amigo Elliot [Mike], donde un grupo de niños ha estado comiendo pizza y jugando a Dragones y Mazmorras... Benny se va en bicicleta cuando oye unas voces y se adentra en un extraño mundo que está bajo la influencia de una malvada fuerza". 

Y por si esto no fuera suficiente, varios emails de 2014, entre finales de febrero y abril, meses antes de la supuesta reunión con Kessler, los directores ya describían la serie con un "aire a una novela de Stephen King" y la situaban en "una ciudad de Long Island en 1980". 

Esperemos que estas pruebas sirvan para acabar los antes posible al proceso judicial y que este no entorpezca el desarrollo de la temporada 3 de Stranger Things prevista para 2019.