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The Legend of Zelda: Majora's Mask cumple 20 años

Zelda Majoras Mask

Hoy celebramos el 20 aniversario del lanzamiento de The Legend of Zelda: Majora's Mask, que llegaba el 17 de abril del año 2000 a las Nintendo 64 japonesas, tan solo dos años después del lanzamiento de Ocarina of Time. Y aunque el ajustado límite de tiempo supuso que Majora's Mask reutilizase multitud de elementos, también sirvió para que el equipo liderado por Eiji Aonuma se sacase de la manga ideas tremendamente originales (y hasta cierto punto experimentales), como el ciclo de tres días.

El apartado gráfico también fue mejorado, de ahí que fuese necesario el Expansion Pack de Nintendo 64 (que aumentaba la RAM de la consola) para poder jugar. El resultado fue un juego que hoy en día es considerado por muchos como una de las mejores y más especiales entregas de la legendaria saga de Nintendo, además de la más oscura. Tanto, que durante años los fans pidieron a los cuatro vientos un remake de Majora's Mask, algo que finalmente tuvo lugar en 2015, con el lanzamiento de The Legend of Zelda Majora's Mask 3D para Nintendo 3DS.

La historia lleva a Link (el mismo Link de Ocarina of Time, conocido como el Héroe del Tiempo) hasta el mundo de Termina, una suerte de realidad alternativa que comparte muchas similitudes con Hyrule... Pero también multitud de diferencias. Poco después de llegar, y tras un breve encontronazo que acaba con Link transformado en Deku, Skull Kid le arrebata la poderosa máscara de Majora al Comerciante de Máscaras, otorgándole un inmenso poder que utiliza para condenar a todo Termina, amenazando con dejar caer la luna en tres días.

Análisis The Legend of Zelda: Majora's Mask 3D

De cara a la jugabilidad, esto se tradujo en que, como en todo Zelda, debíamos explorar, combatir, ayudar a NPCs y adentrarnos en mazmorras para superar puzzles y derrotar a jefes finales... pero sin perder nunca de vista el reloj, pues pasados tres días la luna cae y lo destruye todo. Por suerte, Link seguía contando con su fiel ocarina, que le permitía ralentizar el paso del tiempo o volver atrás.

Otra de las características más recordadas y novedosas de Majora's Mask fue el uso de las máscaras: hay un buen número de ellas (es necesario conseguirlas todas para obtener la mejor de todas, la Fiera Deidad), pero destacan las cuatro que permiten a Link transformarse en algunas de las razas del universo Zelda, obteniendo así sus habilidades, útiles tanto al combatir como al superar puzles o desplazarnos.

En España, tuvimos que esperar hasta noviembre del año 2000 para poder jugar a The Legend of Zelda: Majora's Mask. ¿Qué recuerdos tenéis de la aventura? ¿Supisteis desde el primer momento que estabais ante una entrega tan especial?

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