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La neurociencia explica si el entrenamiento con más gravedad de Dragon Ball sería posible (y útil) en la vida real

Dragon Ball - Goku vs Majin Vegeta

Goku y Vegeta se han sometido a duros entrenamientos en Dragon Ball Z, ¿pero sería posible aguantar una gravedad así de fuerte en la vida real?

Si pensabais que ir al gimnasio era aburrido y que el camino rápido para conseguir una fuerza sobrehumana y convertiros en Super Saiyans se alcanzaría con facilidad si estuviera en vuestras manos el poder hacer un entrenamiento como el de Goku o Vegeta, tal vez tuvierais razón.

En Dragon Ball Z sus luchadores dedican gran parte del tiempo a entrenar para hacerse más fuertes, y una de las técnicas que utilizan es la de someterse a fuerzas de gravedad muchísimo mayores a la que están acostumbrados para que luego todo se vuelva más ligero.

La web oficial de Dragon Ball se ha puesto en contacto con neurocientíficos para hablarles sobre este tipo de entrenamientos y preguntarles si sería factible que los hiciéramos en el mundo real.

El profesor Yutaka Hirata empieza dándonos un pronóstico optimista asegurando que él mismo ha estado bajo una gravedad el doble de fuerte que la nuestra, pero que “no es un paseo por el parque. Tu peso corporal de repente se duplica, por lo que el esfuerzo es inmenso.

Y pronto nos advierte de los peligros que esto puede entrañar: “Simplemente levantar el brazo para rascarte la nariz es un desafío, y si no te sientas con la postura correcta, tus caderas y tu espalda comienzan a desmoronarse. Y lo que es peor, si no tienes cuidado, el flujo de sangre a tu cerebro se ralentiza y puedes perder el conocimiento.

Sería imposible replicar lo que vemos en la serie, con los personajes sometiéndose a entornos con una gravedad que está cientos de veces por encima de la nuestra, pues nuestros huesos no tardarían en romperse y moriríamos.

Aunque en una hipotética situación donde los humanos vivieran en un planeta con unas condiciones de gravedad más intensas que las actuales pero sin llegar a sobrepasar ese límite, podríamos evolucionar para ser más fuertes ya que necesitaríamos una mayor masa muscular para poder aguantar sin problemas dicha presión.

Y además