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Star Wars Los Últimos Jedi - El 50% del mal feedback tenía origen político

Star wars

Oscar Isaac se pronunciaba hace unas semanas a favor de Star Wars Episodio VIII: los Últimos Jedi y de su director Rian Johnson, sobre la que ha resultado ser una de las películas más polémicas de todos los tiempos. Ahora un estudio podría reflejar que el 50% de las críticas negativas contra Rian Johnson y la película podrían ser alentadas por motivos políticos.

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¿Ha destruido realmente Star Wars Episodio VIII: los Últimos Jedi la franquicia más famosa de la historia? El documento que ahora trata de esclarecer el odio tras el filme, las críticas al director, etc. se titula: Armando a los Haters: Los Últimos Jedi y la Politización estratégica de la Cultura Pop a través de la manipulación social de los medios. Escrito por el académico Morten Bay este cita: 

En todo ese feedback negativo, encontramos unas deliberadas y organizadas influencias, y medidas políticas disfrazadas de argumentos de los fans. El objetivo no es criticar la película, sino acentuar la magnitud que los medios puedan hacer de este conflicto fandom, para entonces suscribirse a ello para promocionar la narrativa difamatoria que trata de evidenciar la discordia y disfunción de la sociedad americana. 

Haters

Algunos de estos "votantes" persuasores y precursores de esta narrativa subliminal, prevalece como un triunfo estratégico para la ultra derecha en los Estados Unidos, así como para la Federación Rusa. El 50.9% de los fans tuitean de forma negativa sobre la película, expresaban un odio acérrimo, injustificado y más cercano a una motivación política radical que a la expresión de una opinión humana. El 21.9% más de esas críticas negativas y que ahora analizan la película, fueron anteriormente negativas, antes que críticas.

 

Quizás esto no afecte a otras regiones del mundo, pero así explicaba el mal feedback de la película el académico a través de este pequeño análisis sociológico y político que él mismo ha realizado. Meterse en política son palabras mayores, pero desde luego sí que gran parte del odio de esas críticas ha perdido la humanidad que debería conservar. Por supuesto nos puede gustar o no una película, pero el odio acérrimo diluye las opiniones y los discursos, y los convierte en verdaderas armas dañinas, perjudiciales y tóxicas para algo que todos, seamos fans o no, amamos. ¿Qué os parece? ¿Creéis que de verdad hay maniobras políticas detrás del odio a la película o a este estudio se le ha ido un poco la olla?

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