Tiembla Stem Deck: este PC portátil es también consola, tiene teclado físico y es más potente

La GPD WIN 4 no es una consola portátil cualquiera: tiene teclado físico, Windows completo, potencia de sobremesa y cabe en una mochila. Ahora, además, en oferta.
La idea de un único dispositivo que sirva para trabajar, jugar y moverse con libertad ya no es una fantasía futurista. Las consolas portátiles con alma de PC (desde Steam Deck hasta la ROG Ally) han demostrado que hay demanda, pero también limitaciones. Y ahí es donde entra la GPD WIN 4, un PC de alto rendimiento en miniatura.
No solo puede ejecutar Windows 11 de forma nativa: también tiene teclado físico retroiluminado, 32 GB de RAM, gráfica integrada de nueva generación, almacenamiento ultrarrápido y una potencia de CPU comparable a la de muchos sobremesas. Lo sostienes con las dos manos, pero podría sustituir sin problemas tu portátil y tu torre.
La sorpresa es que ya está disponible por 961 euros en AliExpress, una cifra elevada, sí, pero muy por debajo de lo que cuesta un portátil gaming de estas características o de lo que piden por él en otras tiendas. Si lo que quieres es jugar a todo, en cualquier parte, sin renunciar a un sistema operativo completo, esto es lo más parecido a llevar un PC gamer en el bolsillo.
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Más potente que muchas torres
A diferencia de la mayoría de consolas portátiles, la GPD WIN 4 no está pensada solo para emular o jugar en la nube. Monta un procesador AMD Ryzen AI 9 HX 370, un chip con 12 núcleos y 24 hilos, frecuencia de hasta 5,1 GHz y soporte para inteligencia artificial. No hablamos de un chip móvil recortado, sino de un procesador de arquitectura completa, preparado para tareas profesionales.
La gráfica integrada Radeon 890M, basada en arquitectura RDNA 3, puede mover títulos exigentes como Baldur’s Gate 3 o Elden Ring en 1080p con ajustes medios o altos, manteniendo tasas de FPS más que estables. Y todo esto sin ventiladores ruidosos ni sobrecalentamiento: el sistema de refrigeración activa de GPD funciona bien incluso en sesiones largas.
La pantalla, por su parte, es una táctil Full HD de 6 pulgadas, con buena densidad de píxeles, colores vivos y excelente visibilidad. El formato compacto permite sostenerlo como si fuera una PS Vita, pero con un rendimiento que dejaría en evidencia a muchos portátiles de más de 1.500 euros.
Y para los amantes de los emuladores, la GPD WIN 4 puede ejecutar de forma fluida sistemas que van desde consolas retro hasta algunas modernas que todos conocemos, y de diferentes sistemas.
Almacenamiento, RAM y conectividad sin concesiones
Una de las razones por las que muchos dispositivos portátiles no sustituyen al PC es por sus limitaciones técnicas. Pero la GPD WIN 4 no se corta. Viene con 32 GB de memoria LPDDR5X a 7500 MT/s, más que suficiente incluso para edición de vídeo, modelado 3D o cualquier entorno de desarrollo profesional.
En cuanto al almacenamiento, se puede configurar con hasta 4 TB de SSD NVMe M.2 2280, lo que garantiza velocidad de carga y espacio para bibliotecas completas de Steam, Epic, Xbox Game Pass o cualquier launcher que uses. Es rápido, es amplio y es actualizable, algo poco común en dispositivos de este tamaño.
Si hablamos de conectividad: USB4, WiFi 6E, Bluetooth 5.3, lector de tarjetas, salida de vídeo y compatibilidad con docks externos, lo que significa que puedes conectarla a una pantalla grande, teclado y ratón y usarla como estación de trabajo o centro multimedia. También cuenta con puerto OcuLink, que permite conectar una GPU externa (eGPU) para convertirla en un sobremesa.
Todo esto corre sobre Windows 11, así que no hay que preocuparse por compatibilidad ni malabares: puedes instalar cualquier programa profesional (Photoshop, DaVinci, Ableton, Blender, OBS...) y usarlo igual que lo harías en un portátil tradicional.
Mucho más que una consola portátil
Aunque a primera vista pueda parecer "solo" una consola gaming con Windows, la GPD WIN 4 va mucho más allá. Su teclado físico deslizante retroiluminado no es un adorno, sino una herramienta útil para escribir, programar, tomar notas o navegar por el sistema sin necesidad de acoplar un teclado externo.
El sistema recuerda a dispositivos como la PSP Go, pero llevado al extremo con hardware moderno.n Esto la convierte en una máquina perfecta no solo para jugar, sino también para trabajar en movilidad. Puedes usarla para tareas de ofimática, edición, desarrollo o incluso para manejar un servidor doméstico, grabar podcasts o editar vídeos.
En cuanto a autonomía, ronda las 4 a 6 horas en uso equilibrado (juegos, navegador, edición ligera), lo cual no está nada mal para un dispositivo con estas especificaciones. Y con su sistema de carga rápida por USB4, en menos de una hora puedes recuperar buena parte de la batería.
No es barata, pero es más versátil que una Steam Deck y más potente que muchos portátiles gaming actuales, en un cuerpo que apenas supera los 580 gramos. Si tienes claro que necesitas una máquina capaz de hacer "de todo" y no quieres renunciar ni a jugar ni a trabajar en condiciones, la GPD WIN 4 puede que sea el único dispositivo que necesites durante años.
