Tres exdirectivos de Ubisoft reciben penas de hasta tres años de prisión, tras ser condenados por acoso sexual y moral

El tribunal de Bobigny en Francia ha impuesto condenas de prisión con suspensión a tres ex altos cargos de Ubisoft, en el juicio celebrado el 2 de julio.
Los frentes que Ubisoft tiene abiertos son numerosos, y todos ellos difíciles; empezando por la difícil situación económica de la compañía.
Nombrar una subsidiaria que gestione las licencias más importantes ha sido un modo de paliar la crisis; sin embargo, esta se extiende a otro tipo de asuntos.
Las denuncias por acoso arrojan sombras sobre la desarrolladora desde hace años; ahora, una sentencia ha confirmado las penas de los principales acusados.
Tres ex altos cargos de Ubisoft son condenados por acoso
Le Monde informa que el tribunal correccional de Bobigny ha condenado este miércoles a tres antiguos altos cargos de Ubisoft por acoso moral y sexual.
Thomas François, Serge Hascote y Guillaume Patrux acabaron en los tribunales, en un proceso que se puso en marcha el pasado mes de marzo.
François, exvicepresidente del departamento editorial, ha sido hallado culpable de acoso moral, acoso sexual y tentativa de agresión sexual. Fue condenado a tres años de prisión con suspensión de pena y al pago de 30.000 euros de multa.

Por su parte, Serge Hascoët, antiguo número dos y director creativo de Ubisoft, recibió una condena de 18 meses de prisión con suspensión y una multa de 45.000 euros.
Finalmente, Guillaume Patrux, otro ejecutivo de alto perfil en Ubisoft, fue condenado a 12 meses con suspensión y 10.000 euros de multa.
Patrux, que estuvo al frente de un proyecto de realidad virtual, añadió a sus cargos comportamiento violento y acciones intimidatorias, dentro del equipo reducido que dirigía.
La prisión con suspensión impone una pena de cárcel, pero se aplaza su cumplimiento siempre que el condenado no cometa nuevos delitos ni incumpla ciertas condiciones durante un tiempo establecido.
Los hechos juzgados ocurrieron entre 2012 y 2020, e incluyen episodios como obligar a una empleada a hacer el pino en minifalda en medio de la oficina, emplear insultos misóginos como saludo habitual, acoso físico y besar sin consentimiento.
Durante el juicio, los acusados intentaron justificar sus actos apelando a una supuesta falta de consciencia o a la normalización de ciertas conductas. “Pensaba que pese a todo, respetaba a la gente”, dijo Thomas François.
Hascoët trató de minimizar la gravedad de sus exigencias personales a subordinadas —como enviarles a buscar a su hija al colegio o a comprar cacahuetes— comparándolas con escenas de películas. “El cine no es la vida real”, le respondió la jueza.
El veredicto ha sido recibido con alivio, pero también con frustración por parte de las víctimas y sus abogados, ya que ni Ubisoft como persona jurídica, ni su CEO Yves Guillemot, han sido procesados.
Esta ausencia de responsabilidad institucional ha sido duramente criticada por las partes civiles, que ven en ello un mensaje preocupante para el resto de la industria.
Por el momento, Guillemot no se ha pronunciado al respecto del veredicto, como tampoco se ha emitido un comunicado oficial sobre lo ocurrido.
Aunque la sentencia se aplique a exempleados, no hay que olvidar que estos hechos se produjeron en el seno de Ubisoft, donde no se tomaron las medidas necesarias para atajar estos comportamientos.