El truco de Steven Spielberg para que Tiburón fuese un éxito aún mayor: "No uses demasiado rojo"

El truco que utilizó Steven Spielberg durante la primera película de Tiburón para que cuando apareciera una escena violenta tuviera un mayor impacto.
Una de esas películas de Steven Spielberg en la que nos hemos llevado, en más de una ocasión, las manos a los ojos para no ver algunas escenas es la primera de Tiburón, estrenada en 1975, y que curiosamente contaba con la limitación de un color muy particular.
De hecho, Steven Spielberg jugó en la película con el tema del simbolismo y los colores, dejando bien claro a los diseñadores de producción que quería limitar al máximo el color rojo en cada una de las escenas.
Si te has fijado en la primera entrega de Tiburón, prácticamente el color rojo es muy limitado, y esto lo hizo de forma voluntaria Spielberg para que cuando aparecieran escenas violentas fueran mucho más llamativas.
Spielberg, de esta forma, quería que el color rojo no dominara los decorados para que cuando apareciera sangre en la película tuviera un impacto mayor.
Esto es un truco de codificación por colores que ha convertido a la primera de Tiburón en todo un referente.
No obstante, en su biografía Spielberg: The First Ten Years, Spielberg pidió al diseñador de producción Joe Alves que “por favor… no usara demasiado rojo, para dejar espacio a la sangre”.
De esta forma limitar la presencia del color rojo hizo que cuando aparecieran esas escenas memorables entraran por los ojos a los telespectadores.
Quizás no te diste cuenta de este truco que utilizó Steven Spielberg en Tiburón, y es que la mayoría de las películas juegan con los sentidos de los telespectadores para sumergirles mucho más en la trama.