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La opinión de
David Martinez

La alianza Xbox y Nintendo tiene un antecedente; Sega Dreamcast

Dreamcast 2

¿Es la noticia más grande del año? Desde luego. La alianza entre Microsoft y Nintendo que permitiría jugar a los títulos de Gamepass en Switch es un punto de inflexión en la historia de las consolas. En una jugada maestra, que cambiaría de un plumazo el panorama actual de los videojuegos. La compañía de Redmond -que actualmente tiene la consola más potente del mercado con Xbox One X- pasaría a ser un proveedor de servicios y productor de videojuegos, algo así como Netflix en el campo del entretenimiento.

switch game pass

Su base instalada de potenciales jugadores se duplicaría (aproximadamente 80 millones de jugadores, tan sólo 13.000.000 por debajo de PS4) y los usuarios de Switch tendrían acceso a un catálogo brutal, tanto de juegos multiplataforma que por ahora no están en su consola (el caso de Shadow of the Tomb Raider o Metro Redux) como de exclusivos de Xbox One, desde el día de su lanzamiento (Crackdown 3, Forza Horizon 3, Sea of Thieves...).

Xbox Gamepass en Nintendo Switch

Por ahora se trata sólo de un rumor, pero hay que reconocer que los indicios están cada vez más presentes. ¿Estará relacionado también con la supuesta resurrección de Scalebound para Switch por parte de Platinum Games que comenzó a comentarse en la redes a comienzos de semana? Sea como fuere, no hay que precipitarse. Hasta que no tengamos una confirmación oficial, los juegos de Microsoft en Switch (a través de un servicio de streaming) son sólo una quimera. Eso sí, para este blog, he recuperado un antecedente que nos da esperanzas: la alianza entre Microsoft y Sega. 

Hay que remontarse 20 años atrás, cuando Sega estaba desarrollando Dreamcast, la sucesora de Saturn y rival de PlayStation 2. La consola tenía un diseño innovador en muchos campos; tanto el uso de un soporte óptico digital único (el GD-Rom con 1,2 GB de capacidad) como las tarjetas de memoria VMU (Visual Memory Unit) con su propia pantalla, mandos y la posibilidad de conectarse entre sí, además de incorporar un módem para el juego a través de Internet. La colaboración con Microsoft llegó de la mano del sistema operativo: Dreamcast funcionaba con su propia versión de Windows CE, un lenguaje que mejoraba la compatibilidad del sistema. 

Sega Dreamcast y 3 juegos por 80 dólares

SEGA Dreamcast

Lamentablemente Dreamcast no fue una máquina demasiado popular (pese a que su catálogo de juegos es, todavía hoy, impresionante). Resident Evil Code: Veronica, Soul Calibur, Shenmue, Virtua Tennis o Metropolis Street Racing, entre otros, no fueron capaces de mantener la consola a flote, cuya vida se empezó a apagar con el lanzamiento de PS2 y la llegada de la primera Xbox, en 2001. Pero Xbox también fue la oportunidad de que algunas franquicias de Sega no desapareciesen del todo. Se marcó una alianza invisible que dio lugar a tres lanzamientos históricos. En primer lugar Project Gotham Racing (la evolución de Metropolis Street Racing) desarrollada por Bizarre Creations. Además, Jet Set Radio Future se publicó en la consola de Microsoft unos meses después de aparecer en Dreamcast. Y por último -y por supuesto- Shenmue II, cuya mejor versión (hasta el lanzamiento de Shenmue I & II HD) era la de Xbox. 

Tres juegos "first party" de Sega lanzados en Xbox ¿Cuál era el motivo? Tal y como se ha desvelado recientemente a través de un hilo de reddit, el jefe de Sega Isao Okawa trató de salvar el legado de Dreamcast con la ayuda de Microsoft, y se puso en contacto repetidas veces con Bill Gates, presidente de la compañía norteamericana. Lo que intentaba era que se añadiesen las modificaciones necesarias a Xbox (tanto en hardware como en software) para que se pudieran jugar los juegos de DC en la nueva máquina. Sin embargo, Gates declinó la oferta, lo que hizo que el propio Okawa tuviese que donar 700 millones de su fortuna personal para evitar que Sega entrase en bancarrota.

Sega Contraataca: Streets of Rage, Megadrive Mini

Aquella infructuosa alianza entre Microsoft y Sega ya es agua pasada. Pero pudo convertirse en el primer paso para llegar a alianzas como la que se rumorea entre Microsoft y Nintendo. Curiosamente, coincide con los rumores de una Sega Dreamcast Mini, qué caprichoso es el destino.