La opinión de
Jesús Delgado Manzano

Muere Chiquilto de la Calzada: ¡Hasta siempre, Lucas!

Chiquilto de la Calzada (Gregorio Esteban Sánchez Fernández​) ha fallecido a la edad de 85 años. Repasamos el impacto del humorista y músico flamenco.

La persona que más detesto, y que sin embargo más me enseñó sobre el ser humano, me dijo una vez que de gente buena están llenos los cementerios, debido a que una vez que morimos parece que todas nuestras faltas, pecados y malas obras suelen perdonarse por aquello de que hemos pasado a mejor vida. Y algo de eso se aplica también a la gente a la que le caíamos mal que, de repente, hablan de nosotros como si fuéramos uña y carne. 

Esta reflexión inicial me viene que ni al pelo debido al triste suceso de la muerte de Gregorio Esteban Sánchez Fernández, cantante y humorista más conocido como Chiquito de la Calzada. Y su idoneidad viene precisamente porque tras conocer su muerte no he podido por menos que recordar que yo a este señor no le tragaba cuando le vi por vez primera, allá por los años 90 en Antena 3, y sin embargo con los años acabé cogiéndole cariño.

Ciertamente, cuando Chiquito apareció por vez primera con sus andares en 1994, en aquel programa llamado Genio y Figura, no hizo otra cosa que hacerme sentir vergüenza ajena, pensando que el público del plató y mis compañeros del colegio eran una auténtica panda de gilipollas integrales por reírse así de un señor al que parecía no llegarle la sangre al cerebro. Y lo confieso, aunque ahora me hace gracia, por entonces era este el desagrado que sentía yo por el tipo de humor de este señor y de sus seguidores.

Cosas de críos de doce años, señalo en mi defensa. ¿Y es que cómo iba yo a saber que los andares, la jerga y el sentido del humor de Chiquito de la Calzada iban a convertirse en objeto de nuestro imaginario cultural y una referencia humorística durante las dos décadas que seguirían a su salto a la fama? Yo desde luego que no tuve esa precognición ni visión de futuro que sí tuvo Tomás Summers, su descubridor para la televisión.

Eso sí, me trae un poco por los demonios que Chiquito de la Calzada vaya a saltar a la posteridad por ser el creador del palabro fistro, que quizá en un futuro quede recogida en el diccionario de la RAE (aún no lo está), y de expresiones como "¡Hasta luego, Lucas!", "No puedo", "Acondemor" o "Eres un pecador de la pradera". ¡Ah, y no nos olvidemos de su "ereh un torpedo sessual"! 

Y digo que en parte me mortifica teniendo en cuenta que Chiquito era más que un histrión cómico (actor especializado en interpretar a su personaje exagerando sus reacciones y sentimientos), o un bufón que se "fistrió" en el imaginario cultural de nuestro país, dando forma al léxico que llevamos utilizando más de veinte años. Se trataba de un músico de flamenco más que competente, que se subió a tablaos más bien complicados y con una enorme afluencia como fueran el Teatro de La Latina o el Price de Madrid, donde destacó antes de su salto a la fama como un valoradísimo cantante de flamenco. Tanto es así que en su carrera cuenta con haber pasado dos años en Japón trabajando en este campo de la música.

Ah, y eso sin mencionar que, al parecer, en lo íntimo se trataba de un hombre bastante cercano, afable, amable y con una enorme calidez humana. Algo que no siempre acompaña a las figuras pública, y que tampoco puedo constatar al nunca haberlo tratado, pero que sin embargo daré por cierto en honor a los testimonios que me han llegado. 

Cartel de Amanece que no es poco - Archivo

Sea como sea, parece que, al final, lo esperpéntico es lo que nos hace saltar a la fama y ganar popularidad entre la masa. Y D. Gregorio no será ni el último ni el primero que desde lo rancio y aparentemente excéntrico o vulgar, acabe pasando a la memoria de la gente como una de las figuras más influyentes de la sociedad. De hecho hay quien entre su círculo lo consideraban una suerte de Chaplin o Groucho Marx moderno y español, debido a la enorme influencia que ha tenido sobre el léxico español en los últimos veinte años.

Y quizá algo de razón no les falte, si atendemos que hasta Nadal se despidió en una ocasión con una de sus frases e incluso nosotros en Hobby alguna vez recurrimos a su vocabulario para comunicarnos entre nosotros en la redacción. En cualquier caso, no me extrañaría que ahora algunas de sus películas como Condemor o Brácula, spoof movies consideradas por la convención de Ginebra como objeto de tortura inaceptables, ahora fueran a reponerse en televisión e incluso reparezcan en packs para conmemorar su fallecimiento a "modo de homenaje".

¿Quién sabe? ¿Sería peregrino pensar que en unos siglos el nombre de Chiquito de la Calzada apareciera en libros de Historia o de Lengua española? Cosas más raras se han visto, oigan. Y si no que se lo cuenten a cierto soldado manco, autor de entremeses, que pasó a la posteridad por escribir una sátira de libros de caballerías....