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Arte conceptual de la película Metal Gear Solid
Reportaje

Día mundial del videojuego. 10 momentos que nos volaron la cabeza

Celebramos el día mundial de los videojuegos, el 29 de agosto, con una ración de nostalgia. Estos han sido los momentos que han volado la cabeza a los miembros de Hobbyconsolas, en distintas épocas, generaciones y plataformas. 

Los miembros de Hobbyconsolas celebramos, más que nadie, el día mundial del videojuego. En este caso con un reportaje en que hacemos memoria para recordar los 10 momentos que nos volaron la cabeza frente a nuestra consola (o una máquina recreativa). 

Cada uno de nosotros os ofrece sus mejores recuerdos (a veces también momentos aterradores o desagradables). Pero cualquiera de ellos sirve para ilustrar la magia que tiene nuestra afición.

A continuación os dejamos los momentos favoritos de diferentes redactores, que no están ordenados de ninguna manera en particular, y seguro que os hacen pensar en cuáles serían vuestras secuencias inolvidables. 

En ese caso, no os cortéis y dejadnos vuestras propuestas en los comentarios ¿cuáles son los momentos que más os han marcado?. 

Nuevo color nintendo switch lite

Nintendo Switch Lite

La consola portátil de Nintendo cuenta con un catálogo de juegos exclusivos único, igualado sólo por su hermana mayor. En este caso está disponible en cuatro colores distintos, incluido el coral o rosa.

Los 10 momentos que le volaron la cabeza a David Martínez:

  • Wizards & Warriors X Fortress of Fear. Scroll en una portátil

Fue la primera vez que tuve una Game Boy en las manos, bastante antes de que se lanzase en España. Un amigo mío había traído su consola de importación, con Tetris y Wizards & Warriors X (que por cierto, no es un gran juego). No me podía creer que aquella pequeña pantalla monocromo tuviese scroll...

  • Silent Hill. El susto de la taquilla

Sé que alguno preferirá el susto de los perros en Resident Evil, o los cuervos atravesando un cristal en aquel pasillo de la mansión Spencer. Pero a mí el que casi me mata de un infarto fue el susto de la taquilla del primer Silent Hill. Maldito gato. 

Silent Hill
  • The Legend of Zelda Ocarina of Time. Link Adulto

No es mi Zelda favorito (soy más de A Link to the Past) pero la secuencia del Templo del Tiempo y el paso de Link niño a Link adulto me sigue poniendo los pelos de punta. Simplemente pensaba que aquello no sería posible. 

  • Street Fighter II. El final de Zangief

Reconozco que no soy jugador de Zangief, y menos en la recreativa de Street Fighter II, en que había que hacer "valer" la moneda de 25 pesetas... Pero me volvió loco ver a Gorbachov en el final del juego, ¡y bailando como los cosacos!

  • Call of Duty Modern Warfare. Un disparo, un muerto. 

Esta anécdota es conocida... el grito que pegué en la redacción después de disparar con un Barret .50 a Imran Zakhaev en el fabuloso nivel de Pripyat de Call of Duty 4, la huída controlando al capitá Price (por aquel entonces teniente) y la cara que se me quedó al descubrir que el objetivo no estaba muerto. 

  • Metal Gear Solid. Psycho Mantis

Este es un clásico que seguro que repite alguno de mis compañeros. Pero colocar el Dual Shock sobre la mesa y ver al poderoso psíquico "moverlo con la mente" en Metal Gear Solid es parte de la historia de los videojuegos. Después de aquello, que leyese mi tarjeta de memoria ya no me impresionó tanto. 

Metal Gear Solid
  • God of War. Regreso a casa

El más reciente de los momentos que me dejaron patidifuso, y quizá el más previsible. Sin embargo, cuando Kratos emprende el regreso a casa, melancólico, y recupera sus Espadas del Caos (aquellas con las que jugamos las 3 entregas originales) es un momento que no olvidaré jamás. 

  • Bioshock. ¿Quieres?

Otro momento que parece imprescindible en esta lista, y uno de los mejores giros de guión de la historia de los videojuegos. Andrew Ryan se convirtió, con una frase en uno de mis villanos favoritos... y seguro que también en uno de los vuestros. No voy a contar más por si alguien no ha jugado a Bioshock todavía.

  • Super Castlevania IV. La sala giratoria

Es algo que llevaba esperando desde aquel vídeo con Los Super Super de Super Nintendo que dimos en Hobby Consolas. Pero todavía me acuerdo de cuando pude ver el modo 7 en todo su esplendor, haciendo girar todo el escenario. Aún hoy, Super Castlevania IV es mi favorito de la franquicia, por cosas como ésta. 

Castlevania Anniversary Collection
  • Afterburner. La máquina se mueve

Seguro que vosotros recordáis esas vacaciones en que lo primero que hacíamos era recorrer los salones recreativos de la zona. Pues fue allí, en unos recreativos de playa donde pude jugar mi primera partida a Afterburner en la versión Deluxe. No sólo tenía una impresionante cabina, luces y un sonido atronador... fue la primera recreativa que vi con movimiento, y me dejó impresionado.

Los 10 momentos que le volaron la cabeza a José David Muñoz:

  • NieR. Cómo crear un universo a partir de un final de broma

Gracias a NieR Replicant ver.1.22474487139…, muchos han vivido por primera vez el inicio del universo Drakengard/NieR. Si duda alguna, entra en mi top el haber entendido sus finales A y B y todo lo que conlleva.

Videojuegos que funcionaron en dispositivos inesperados

  • Prey. Y el ser Portal antes de Portal

Hablamos del trabajo de Human Head Studios y su innovadora forma de unir alienígenas y un joven cherokee que fue abducido junto a su novia y su abuelo. Sin duda, el concepto de juego mezclando puzles y la habilidad de los viajes espirituales entre ellos, lo hacían tremendamente innovador.

  • Mass Effect 3 Prioridad: Thessia

Quien haya jugado y/o vivido la saga Mass Effect, ha disfrutado el viaje de Shepard. Para mí, no hay situación que más me haya deprimido que escuchar a las Asari por radio, tras haber depositado su confianza en ti, mientras los Segadores descienden.

  • Call of Duty: Modern Warfare 2. Nada de ruso

Lo tenéis en mente, quizá más de una persona haya entrado aquí sabiendo que esto -tarde o temprano- saldría. Y teníais razón, esta misión de Modern Warfare 2 me dejó con muy mal cuerpo, sobran las palabras.

  • Portal 2  ¿Qué tal te ha ido todo?

Portal fue una maravilla, pero Valve culminó su obra con el maravilloso Portal 2. De los muchos momentos memorables que hay en el juego, Wheatley despertando a GlaDOS y esta diciendo “Ah... eres tú.”, aún resuena en mi cabeza. “Las dos dijimos cosas que acabarías lamentando”.

  • Doki Doki Literature Club. Monika

Podría poner todo lo que resultó jugar esta aparentemente afable VN de Dan Salvato, porque en su esencia es una maravilla. Pero el broche de oro va para esto, de lo cual no voy a decir mucho más ya que Doki Doki Literature Club Plus! está al caer.

  • The Last of Us. La mentira de Joel

The Last of Us fue un viaje apasionante, una aventura donde una relación entre Ellie y Joel se iba fraguando poco a poco. Pero ese final, esa escena donde ella le pide sinceridad sobre lo que pasó con los luciérnagas, su respuesta y ese primer plano de Ellie sabiendo que es mentira, caló hondo.

The Last of Us
The Last of Us
  • BioShock Infinite Siempre hay un faro

En este top ya está el famoso ¿quieres?, pero no la conclusión que nos presentó Irrational con Booker y Elizabeth. Ese “siempre hay un faro, siempre hay un hombre, siempre hay una ciudad” que terminaba con los dos episodios de Panteón Marino tendrá un hueco especial junto a la saga.

  • Beyond Good & Evil A salvo en su concha, la perla está a merced de las corrientes

Esto no es sobre la Red Iris, sino lo que provoca. Esta obra de Ubisoft quedó en el olvido, y aunque siga en marcha su secuela, la Fábrica de Nutripils y el Matadero, junto a su banda sonora, hacen que me estremezca al acompañarse de esa banda sonora.

  • Persona 4 La niebla

La saga Persona, spin-off de Shin Megami Tensei, ha dejado momentos memorables. Para mí, descubrir qué era lo que causaba la niebla y todo su final, fue un culmen de este JPRG con más de 80 horas jugables.

Los 10 momentos que le volaron la cabeza a Álvaro Alonso:

  • Star Wars: Caballeros de la Antigua República - Identidad

Siempre lo defenderé como uno de los mejores giros de guion de la historia, y no sólo en lo que a videojuegos se refiere. La forma en que Bioware construyó al personaje de Revan, mitificándolo y elevándolo a lo largo de toda la trama, lograron que la revelación sobre su verdadera identidad fuese un momento absolutamente inolvidable.

  • Sekiro: Shadows Die Twice -  Perder la cabeza

Prácticamente todos los juegos de FromSoftware tienen algún jefe que, por algún motivo, resulta inolvidable. Y cuando parecía que ya no podían superarse... Llegó el Simio Guardián. No voy a entrar en detalles para evitar estropearle la sorpresa a quien no lo hayan jugado. Porque oh, qué sorpresa.

  • Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty - Fission Mailed

La entrega de la saga más vilipendiada en su día (hasta la llegada de The Phantom Pain) y la que, por suerte, el tiempo ha puesto en su lugar. Todo el tramo final es una auténtica locura de revelaciones, cada cual más loca que la anterior, pero me quedo con las llamadas del coronel Campbell y las pantallas de Game Over falsas.

  • Inside - Control

La forma en que Inside, de Playdead, coge el concepto del scroll lateral, ese "avanza siempre hacia la derecha" que no deja de ser la base del videojuego mismo, y la utiliza como elemento narrativo para dar un retorcido y sorprendente giro final, me parece una de las cosas más brillantes que se hicieron en la pasada generación.

  • Super Metroid - Ayuda metroide

El combate final contra Mother Brain en Super Metroid ya es de por sí espectacular, pero la forma en que se resuelve la batalla siempre logra dejarme boquiabierto. ¿Lo mejor de todo? Lo cuenta sin usar ni una sola palabra.

  • The Legend of Zelda: Breath of the Wild - Dragones

Si hiciésemos una encuesta a personas que hayan jugado a Breath of the Wild, es probable que cada una escogiese un momento diferente que les voló la cabeza. La obra maestra de Wii U y Nintendo Switch es colosal y está plagada de situaciones brillantes (ya sean "obligatorias" o fruto de la aleatoriedad de sus sistemas), pero yo me quedo sin duda con la primera vez que vi a un dragón. Toparme con una criatura tan majestuosa de manera inesperada es algo que no olvidaré jamás.

  • Shadow of the Colossus - El primero

Cuando juegas a Shadow of the Colossus sabes a lo que vas. El propio título del juego ya te pone en aviso de que aquí se viene a pelear contra bichos muy grandes. Pero eso no evitó que cuando vi al primer coloso, mitad mecánico, mitad orgánico y rodeado por un aura de misterio y amenaza, soltase el mando de la impresión.

  • Hollow Knight - Ciudad de Lágrimas

La llegada a la Ciudad de Lágrimas de Hollow Knight es un momento clave dentro del juego de Team Cherry: es una de las localizaciones más bellas de todo Hallownest, la pieza que suena de fondo desprende una hermosa melancolía y es el lugar donde se desvela el verdadero significado del título del juego (algo que también podría formar parte de este lista). Pero sobre todo, recuerdo la llegada a la Ciudad de Lágrimas porque fue el momento en que comprendí que estaba jugando a una obra muy especial.

  • NieR: Automata - Créditos finales

No voy a estropearos el momento. Jugad a NieR: Automata.

  • Xenoblade Chronicles - Jugando a ser dioses

Toda la historia de Xenoblade Chronicles está plagada de grandes revelaciones, pero es en el tramo final donde tienen lugar los giros de guión más inesperados: el origen de Bionis y Mekonis, la verdadera utilidad de la Monado, traiciones, la identidad de ciertos personajes... Y cuando creemos que la historia no puede sorprendernos más... Todavía queda otra revelación que le da un nuevo giro a todo. 

Los 10 momentos que le volaron la cabeza a Antonio Sánchez-Migallón Jiménez:

  • RiME. El desenlace me dejó tan roto como sus ruinas...

Fue un juego que cogí con muchas ganas, pero no sabía que podía llegar a esos niveles de belleza. Me tiré 15 minutos de reloj, literalmente, llorando como si no hubiera mañana con el final, pero mejor no sigo por los spoilers... ¡Juégalo! 

  • Jurassic Park. La caza mayor de SNES casi me mata. 

Un juego harto difícil para un chaval de unos 6 o 7 años, pero así era nuestra vida, y teníamos que pasarnos el cartucho sin passwords ni guardados que valgan. Jamás pude escapar de la maldita Isla Nublar, pero puedo presumir de que casi me lo hice en los pantalones cuando, mientras caminaba por la selva, apareció de repente un T-Rex gigantesco. ¡Ni los tranquilzantes podían con él, y rugía como en la peli!

  • Donkey Kong Country 3. El mundo perdido a tiro de piedra. 

Jamás olvidaré cómo conseguí, casi por azar, activar el mundo perdido del juego. Emergía de las aguas del mapa tras dar vueltas en círculos con tu vehículo alrededor de unas rocas. ¡Me quedé de piedra, si es que retumbaba hasta la pantalla!

El videojuego más caro de la historia

  • Super Mario Bros 2. La teletransportación psicodélica. 

¿Quién dijo que las segundas partes nunca fueron buenas? Este juego me marcó, sobre todo, cuando me metí en un jarrón mágico del escenario. ¡Sin saberlo, fui teletransportado a otro mundo con una música misteriosa! Uno de los juegos más raros de Mario, sin duda... ¿O acaso es que originalmente no era un título del fontanero? Ejem... 

  • Pokémon Amarillo. Todos hemos hecho esto, reconócelo... 

La primera vez que cloné un Pokémon fue toda una experiencia, y lo hice con mi cartucho de Pokémon Amarillo. Aquello de apagar mi Game Boy Color, durante la transferencia de un Pokémon con el Cable Link, y así obtener un clon... ¡era magia negra noventera! 

Pokémon Amarillo
  • Pokémon Amarillo. Sí, otra vez los monstruos de bolsillo, si es que daban para mucho. 

Lo que voy a comentar lo viví ya más crecidito, muchos años después de mi primer contacto con la franquicia. Pensaba que era imposible conseguir realmente a Mew, pero tras consultar varios vídeos descubrí el famoso glitch con la técnica del Teletransporte cerca del puente Pepita. Lo dicho, magia negra. 

  • Super Mario Bros 3. Si tienes problemas, dame un silbidito. 

Volvemos a nuestra infancia, a los trucos imposibles que nos volaban la cabeza. Imposible olvidar el momento en el que, estando sobre el edificio blanco del tercer nivel, me agaché para caer detrás del escenario y conseguir el silbato mágico que me llevaba a los mundos 2, 3 y 4. A Mario le ponían las warp zones, ¿no?

  • Dragon Ball Z: Guerreros de leyenda. Cartas muy monas en tu Game Boy Color. 

Estamos ante un juego de cartas de la franquicia, pura estrategia que igual podía desencantar a más de un crío en la época, pero a mí me atrapó su sistema de juego. Durante una partida, me quedé sin aliento... ¡Vegeta se convirtió en el mono gigante Ohzaru en pleno combate, gracias a la carta Tail, y me dio una paliza! ¡No me esperaba algo así en una Game Boy Color! Nunca más me volvió a pasar.

  • Crash Bandicoot: The Wrath of Cortex. Una pena que a este juego no le dieran más bola. 

Para mí, digno sucesor de la trilogía de PS1, incluso en Japón llevó el título de Crash Bandicoot 4, por algo sería. En cualquier caso, todavía recuerdo la primera vez que jugué el nivel de la bola rodante. ¡Me pareció muy original y no podía parar de jugarlo, poniendo a prueba la física de la bola! Tienes que probarlo. 

  • Jak II. Una madurez inesperada. 

La primera parte de la saga me atrapó, y para mi sorpresa, el regreso de estos héroes me produjo un auténtico shock. Lejos de ser demasiado continuista, Naughty Dog nos ofreció un cambio de tono espectacular, y escuchar hablar por primera vez a Jak me dejó impactado. No puedo olvidar sus primeras palabras: "¡Voy a matar a Praxis!". 

Los 10 momentos que le volaron la cabeza a Ángel Morán

  • Pokémon Azul. La elección de nuestras vidas.

Podría quedarme con muchos momentos de Pokémon Azul, el primer videojuego que jugué, con apenas  4 años. Pero no puedo traicionar a mis instintos, y por eso destacó la elección de nuestras vidas. Sí, esos nervios, dudas e incertidumbre ante Bulbasaur, Charmander o Squirtle... qué dilema.

  • Fallout 3. Casi nos quedamos ciegos...

El RPG de Bethesda es uno de mis 3 videojuegos favoritos, y es que es difícil superar esa sensación de angustia, sorpresa e incluso miedo ante Yermo Capital. Nuestro héroe contempla la inmensidad del apocalipsis nuclear, nada más salir del Refugio 101, y es que a un servidor se le removieron las tripas con esto.

  • Star Wars Battlefront II (2005). La caída del Caballero.

Adoro La Venganza de los Sith, y por eso el título de Pandemic sobrevive en el Olimpo de mis videojuegos favoritos. Sin duda, uno de los momentos más estelares es cuando vivimos la hostil incursión de Anakin Skywalker y la 501 en el Templo Jedi. Ser ''El Elegido'' nunca fue tan brutal.

  • BioShock. Bienvenido a Rapture.

Una de mis firmes creencias es que BioShock es una obra maestra. Y eso es algo que sentí nada más empezar la aventura, cuando Jack Ryan (nuestro prota) sobrevive al accidente de avión... y ante él se abren las puertas de los dioses humanos. Bienvenido a Rapture. Eso fue suficiente para atraparme.

  • Ori and the Blind Forest. El sacrificio de una madre.

Debo admitir que la primera vez que jugué a Ori and the Blind Forest fue en Xbox Game Pass, y sin duda fue uno de los grandes aciertos de toda mi vida. La aventura de Moon Studios me dejó llorando durante más de una hora con su épico final. Y pocos videojuegos lo han logrado. Ya es un enorme mérito.

Ori and the Blind Forest Definitive Edition Nintendo Switch
  • Gears of War 2. La muerte de un ser querido.

Xbox 360 tuvo grandísimos videojuegos, pero quizá Gears of War 2 sea mi favorito. Sangrienta, brutal y adrenalínica, la aventura de Marcus Fenix, Dom y compañía no te deja respirar... salvo cuando ocurre la desgracia, plasmada de la forma más humana y cruda posible. Seguro que imagináis de qué momento hablo.

  • Call of Duty 4 Modern Warfare. Un cambio radical en la saga.

Infinity Ward nos dejó con la boca abierta con Modern Warfare. Veníamos de tres títulos ambientados en la Segunda Guerra Mundial, y la cuarta entrega dio un giro de 180 grados a la saga bélica. Todavía recuerdo las risas con mi mejor amigo ante la tajante frase de bienvenida del Capitan Price a Soap MacTavish.

  • Resident Evil Remake. Un enorme susto biológico

Mi primera incursión con la saga de Capcom no fue con el Resident Evil original, sino con el impresionante remake lanzado en el año 2002. Podría quedarme con el icónico primer susto, pero apuesto por el primer encuentro con el Tyrant. Aún recuerdo mi cara de terror ante esa abominación de Umbrella... pero oye, al final no fue para tanto.

  • Luigi's Mansion. Terrores infantiles.

La aventura del fontanero verde fue uno de mis primeros videojuegos de GameCube. Dado que tenía 5 o 6 años, sus hilarantes momentos de terror me causaron pánico... y voy a destacar el terrible y maldito Bebé Fantasma. Su inquietante aspecto, su llanto desconsolado y su maldad todavía me dan mal rollo.

  • Sonic Adventure. Escapando de la orca.

No podía dejar en la estocada a mi simpático erizo azul, Sonic. Y es que Sonic Adventure me dejó sin palabras por muchos motivos: su jugabilidad 3D y lo que supuso para la saga, la banda sonora, sus gráficos, y mucho más. Aunque sea tópico, voy a quedarme con Emerald Coast y su simpática orca, pero tampoco tiene desperdicio el épico enfrentamiento contra Perfect Chaos, como Super Sonic.

Los 10 momentos que le volaron la cabeza a Javier Escribano

  • Super Mario World. Montar en Yoshi

Mi primer recuerdo: montar en Yoshi en el segundo nivel de Super Mario World y asustarme porque no sabía cómo quitarme ese bicho de encima. ¡Luego se convirtió en mi personaje favorito!

  • Spider-Man 2. Balancearse por Nueva York

Balancearse por Nueva York en Spider-Man 2 de PS2 era una experiencia desconocida para mí: no me cansaba simplemente desplazarme por la ciudad, sin prestar apenas atención a la historia o al combate, más interesado en saltar a los barcos para llegar a la Estatua de la Libertad. Lo increíble es que 15 años después pude replicar esa magia en PS4... ¡aunque ahí no podías llegar a la estatua!

  • Donkey Kong Country 3. 

Recuerdo admirar con asombro unos gráficos que me parecían imposibles, ¡si parece que los escenarios son de verdad, con volumen, con textura! Toda la trilogía me fascina, pero me quedo con el tercero, el más olvidado, pero el que más hacía justicia al subtítulo "Country", yendo más lejos de los típicos ecosistemas en los plataformas de Nintendo para hacerme creer que de verdad estaba en un país nórdico real, con los bosques de pinos, las cumbre nevadas, los osos...

  • ... Nintendos + Cats? Probando 3DS por primera vez

Recuerdo la ilusión al ir a unos grandes almacenes cuando salió la consola, preguntar si la tenían expuesta... y que el dependiente me sacara la suya del mostrador. ¡Por fin pude ver con mis propios ojos, tras tantos meses leyendo los avances en la Hobby, el efecto 3D sin gafas... con Nintendogs? No fue su mejor juego, pero me bastó.

  • The Legend of Zelda Breath of the Wild. Escalar la primera torre

Trepar la primera torre de Zelda Breath of the Wild de noche, con ese relajante piano, y mirar al horizonte ("¡puedes llegar a las montañas del fondo". Pero la nota épica fue ver cómo todo estaba salpicado por las cálidas luces naranjas de los santuarios. La imagen se me quedó grabada en la memoria, y me trajo recuerods de esta escena de El Señor de los Anillos.

  • GTA V. Conducir por San Andreas

Tardé ocho años en jugar a GTA V, pero valió la pena la espera: recuerdo esas noches dando vueltas con el coche por Los Santos, simplemente por el placer de conducir, escuchando la radio, apuntándome canciones para mi playlist personal, viendo el amanecer sobre la ciudad y sintiendo la libertad de viajar… en pleno confinamiento.

  • Super Smash Bros. Brawl. Maineando a Snake

Pasé incontables tardes jugando al Super Smash Bros. Brawl con mis amigos... y maineando a Snake, porque soy un sinvergüenza, pero me hacía especial gracia ver a un personaje tan radicalmente diferente al estilo de Mario lo Pokémon, que usaba granadas, minas y se disparaba un bazooka a los pies porque sí. Siempre dicen que el mejor es Melee y que Brawl fue el peor... Mentira: el mejor será siempre el primero que juegues.

  • The Last of Us Parte 2. La playa

Uno de los traumas más recientes, pero no me cabe duda de que va a seguir ardiendo en la memoria de los jugadores durante muchas generaciones. La climática pelea de The Last of Us Parte 2 (cuidado, spoilers leves), y esos QTE, imposibles de eludir, se permiten el lujo de explotar la jugabilidad como truco para perturbarte emocionalmente: ¡no quieres seguir jugando, quieres parar! ¿Forzado? Un poco, pero a esas alturas se lo tenía ganado.

Los 10 momentos que le volaron la cabeza a Bruno Sol:

  • Altered Beast. Encender por primera vez la Mega Drive.

Todos tenemos grabado a fuego ese momento en el que enciendes por primera vez tu primera consola. En mi caso, y como el de mucha gente de mi quinta, implicaba el rito añadido de sintonizar la televisión hasta encontrar el canal de la consola, que fue la Mega Drive en mi caso. Cuando apareció el logo de Altered Beast… algo cambió en mi vida para siempre.

  • Final Fantasy VI. La ópera.

Otra difícil decisión, porque el mejor Final Fantasy de todos los tiempos está repleto de momentos inolvidables. Podría haber elegido la escena de Cid y el tren, pero me voy a quedar con toda la parte de la ópera, posiblemente lo más hermoso que he visto en mi vida como jugador.

  • Ghouls ’n Ghosts. A repetirlo todo de nuevo.

En mi casa no me dejaban poner la Mega Drive en la tele del salón. Aprovechando que mi madre había salido de casa me armé de valor y la enchufé para jugar al Ghouls ’n Ghosts. Lo que no sospechaba es que al llegar al final por primera vez me obligarían a hacer una segunda vuelta a todas las fases para poder llegar hasta Lucifer. Y lo conseguí antes de que nadie regresara a casa. Mi primer, y último, speed run. 

  • Metal Gear Solid 3. The Sorrow y el peso de la culpa.

Para mí es la mejor entrega de toda la saga, especialmente por momentos como aquel paseo por el río, hasta llegar a The Sorrow. La manera en la que mostraba las consecuencias de nuestras acciones, haciendo desfilar las almas de todos aquellos que habíamos matado hasta aquel momento, tanto animales como soldados. Estos últimos reflejaban además la manera en la que habían muerto. Aquello te dejaba más hecho polvo que un combate de dos horas de duración.

Metal Gear 3 4
  • Metal Gear Solid 3. The End, en más de un sentido.

Sí, vale, he vuelvo a elegir otro momento de MGS 3, pero este tampoco podía obviarlo. Seguro que todos conocéis, y hasta puesto en práctica, el truco de cambiar el reloj interno de la PS2 para hacer que The End muriera de vejez y ahorraros el enfrentamiento contra él. Lo que no hizo tanta gente es aprovechar una secuencia previa, en la que le trasladaban en su silla de ruedas hasta el interior de unas instalaciones, y usar el rifle de francotirador para disparar sobre el C4 que llevaba en el respaldo de la silla. Al hacerlo le volabas por los aires y, tachán, adiós duelo posterior. Y no lo leí en ninguna guía: lo descubrí mientras hacía la review del juego y me dejó atónito.

  • The Last of Us: Parte II. Soy un monstruo.

Tranquilos, no voy hacer spoilers. Pero si habéis jugado con él sabréis perfectamente de qué hablo. La manera en la que Naughty Dog “le dio la vuelta a la tortilla” para replantearnos, al menos en mi caso, nuestra percepción sobre los enemigos de un videojuego. Ya no se trataba de entes anónimos con un rostro aleatorio. Era gente con nombre, con cara, personas con la que habíamos hablado anteriormente desde un prisma completamente distinto. Y lo del perro… Pocas veces he sufrido tanto con un mando en las manos.

  • OutRun. La primera partida en el mueble Deluxe

Hay experiencias que se te graban a fuego, y que jamás podrás olvidar. Siempre recordaré la primera vez que me senté en el mueble Deluxe del OutRun, en unos recreativos de la Gran Vía. La partida costaba cuatro veces más que con cualquier otra máquina, pero daba igual. Durante unos instantes me sentí el rey del mundo. Y lo mejor es que volveré a tener la misma sensación si alguna se me presenta una nueva oportunidad de sentarme en ella.

  • MGS V: The Phantom Pain. Kojima es un troll.

Como David me ha “birlado” mi momento favorito del primer MGS, tendré que conformarme con el twist más sorprendente, por no decir polémico, de The Phantom Pain. Kojima ya nos había tomado el pelo con el cambio de protagonista en MGS2: Sons of Liberty, pero la jugadita de MGS V en lo referente a la identidad de Big Boss… bueno, más que volarme la cabeza me hizo gritar cosas que asustarían a un minero.

Metal Gear Solid 5
  • Castlevania: Symphony of the Night. El castillo invertido.

Hay que remontarse a otros tiempos, cuando los juegos primero aparecían en Japón, luego en Estados Unidos y por último en Europa. Y muchas veces con meses de espera entre versiones. La primera vez que jugué con Symphony of the Night fue con la versión japonesa, con el problema que suponía no enterarme de los diálogos ni de las descripciones de los ítems. Pero cuando se desvela el castillo invertido… Imaginad estar en la gloria y que de golpe te digan que tienes razón doble. 

  • Capcom Generations. Los arcades de mi infancia, en casa.

Esto puede parecer una chorrada en los tiempos actuales, con tanto emulador a mano, pero hay que situarse en el contexto de la época. En 1998 Capcom Generations apareció para la PlayStation japonesa, dándome la posibilidad de jugar en casa con algunas de mis recreativas favoritas, los arcades originales, nada de conversiones pochas… Me quedé atónito. Dos años antes, en 1996, ya había alcanzado el nirvana con el Sega Ages de Out Run para Saturn, pero lo de Generations, y la posibilidad de volcar la tele para jugar a Mercs y Gun.Smoke con el formato de pantalla original me pareció algo grandioso. Al tubo de imagen de la tele no le hizo tanta gracia.

Y además