Dos juegos que son historia del JRPG: impresiones de Dragon Quest I & II HD-2D Remake

Ya hemos jugado a Dragon Quest I & II HD-2D Remake y os traemos nuestras impresiones de estos legendarios JRPG para PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y PC.
Después de disfrutar con Dragon Quest III HD-2D Remake hace apenas unos meses, Square Enix nos propone volver a este mundo de magia y fantasía de la mano de Dragon Quest I & II HD-2D Remake, dos entregas clave dentro de la que sin duda es una de las sagas JRPG más importantes de todos los tiempos.
Por si os lo estáis preguntando, este lanzamiento “desordenado” tiene un motivo muy sencillo: el tercer juego actúa como precuela para toda la saga, contando la historia del héroe Erdrick, mientras que el primer y segundo Dragon Quest están protagonizados por sus descendientes. En otras palabras: gracias a estos remakes, podemos conocer la historia en orden cronológico.
La gente de Bandai Namco, que ahora se encargan de distribuir los juegos de Square Enix en España, nos invitaron a probar Dragon Quest I & II HD-2D Remake durante una hora y os traemos nuestras impresiones de la experiencia.
Impresiones de Dragon Quest I & II HD-2D Remake
Como decimos, la sesión estuvo dividida en dos partes: la primera media hora dedicada a Dragon Quest I y la segunda a Dragon Quest II, lo que nos permitió apreciar mejor las diferencias entre ambos juegos y las novedades que incluyen. En ambos casos, además, jugamos el principio de la aventura.
El primer Dragon Quest nos pone en el papel del descendiente de Erdrick, un héroe que se embarca en un viaje para derrotar al Señor de los Dragones. En esta demostración, tras hablar con el rey Lorik, debíamos partir hacia una cueva para salvar a la princesa.
Uno de los cambios que notamos primero y que más nos llamó la atención fue que en ambos juegos se ha añadido una nueva animación para los desplazamientos en diagonal mientras exploramos. Puede parecer una tontería, pero con esto dejan claro que no se han limitado a “fotocopiar” el trabajo que realizaron en Dragon Quest III HD-2D Remake, puliendo aún más la experiencia.

Otro cambio interesante, y que ya vimos en dicho remake, es que en el mapamundi se marca el siguiente objetivo al que debemos ir para progresar en la historia, algo que sinceramente agradecemos, pues dado que estos juegos siguen conservando una estructura tan clásica (y abierta), es fácil perderse o no saber dónde ir a continuación.
En ese sentido, podéis estar tranquilos, pues ambos juegos conservan todos sus elementos clásicos: ciudades, overworld, combates por turnos, armas, objetos, hechizos…
De cara a facilitar la experiencia, ambos juegos incluyen una novedad que no estaba ni en los títulos originales ni en Dragon Quest III HD-2D Remake: en combate, las habilidades que son útiles aparecen resaltadas. Es decir, que si un enemigo es débil al fuego, el hechizo miniincendio aparecerá señalado en color rojo.

En Dragon Quest I HD-2D Remake también encontramos un cambio importante respecto al juego original: ahora, las batallas son contra múltiples enemigos. Porque aunque ya nos hayamos acostumbrado, en el juego original los combates aleatorios siempre eran enfrentamientos uno contra uno.
Lo que no ha cambiado es que el grupo lo compone únicamente el héroe protagonista. Y, salvo sorpresa, todo apunta a que el juego mantendrá intacto este detalle.
Porque, precisamente, una de las novedades que introdujo Dragon Quest II en su día fue un grupo compuesto por diferentes personajes. Y, en el caso de esta demostración, el grupo estaba completo desde el principio, por lo que podíamos combatir con el héroe y sus dos primos, todos ellos también descendientes de Erdrick.

Hay que reconocer que resulta un tanto extraño volver a estos juegos después de haber jugado a Dragon Quest III HD-2D Remake, pues las opciones a nuestra disposición son mucho más limitadas. Como ya hemos dicho, en el primero solo tenemos un personaje.
Y en el segundo, pese a tener tres, no es posible cambiar de clases, por lo que tenemos una party fija para toda la aventura. Quizás esta habría sido una buena oportunidad para introducir cambios en ese aspecto… Y puede que lo hayan hecho, porque, al fin y al cabo, esto no era más que un pequeño fragmento del principio del juego.
Y hablando de novedades, se han introducido enemigos de Dragon Quest III en ambos juegos para lograr que la trilogía de Erdick tenga una mayor coherencia. En este sentido, también se han añadido nuevas escenas de vídeo que engordan la faceta narrativa de los primeros Dragon Quest.

En general, todas las novedades que ya vimos en Dragon Quest III HD-2D Remake están presentes aquí, de manera que podemos aumentar la velocidad de las batallas (algo realmente útil) o activar un modo automático durante los enfrentamientos.
Y, por supuesto, ambos juegos han recibido una capa de pintura HD-2D, un estilo visual que combina píxeles con escenarios 3D y que les sienta de fábula. La banda sonora de Koichi Sugiyama ha sido reorquestada, dejándonos con nuevas versiones de temas legendarios que suenan de maravilla. No nos cabe duda de que, una vez más, el apartado audiovisual será el punto fuerte de estos remakes.
La sesión de juego no dio para mucho más, pero estamos deseando volver a hincarle el diente para conocer el resto de novedades y redescubrir dos obras que son historia del videojuego.
Y, para concluir, dos buenas noticias: Dragon Quest I & II HD-2D Remake se lanza el próximo 30 de octubre de 2025. Y la segunda ya os la podéis imaginar: además de a PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y PC, también llegará a Nintendo Switch 2.

Álvaro Alonso
Redactor
Álvaro Alonso es redactor en Hobby Consolas desde 2014 especializado en la crítica de videojuegos.