Era el juego de mundo abierto más espectacular de Wii U y, ahora, también de Nintendo Switch: impresiones de Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition

Ya estamos jugando a Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition para Nintendo Switch y en estas impresiones os contamos qué nos está pareciendo la remasterización.
Parece que fue ayer, pero este 2025 se cumplen diez años del lanzamiento de Xenoblade Chronicles X para Wii U. Y qué mejor forma de celebrarlo que con su versión remasterizada y expandida para Nintendo Switch: Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition.
Desde 2015, la popularidad de la saga Xenoblade no ha hecho más que crecer, y no sería una exageración decir que actualmente se trata de uno de los referentes del rol japonés junto a la saga Persona.
Sin embargo, Xenoblade Chronicles X es sin duda la entrega más particular de toda la saga, así que va a ser interesante ver cómo reacciona el público en 2025 a su propuesta.
Ahora bien, esta edición definitiva trae consigo un enorme número de novedades y mejoras respecto a la versión original, con las que pretenden suavizar las cosas para quienes no lo jugasen, convencer de nuevo a los veteranos y, lo más importante, convertir Xenoblade Chronicles X en un mejor juego.
En Hobby Consolas ya estamos explorando el planeta Mira en Nintendo Switch y hoy podemos hablaros de las primeras horas de juego. Vamos, que nada de skells por el momento… Pero eso no quita que haya mucho que contar.
Impresiones de Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition para Nintendo Switch
Una batalla entre fuerzas alienígenas obliga a la humanidad a huir del planeta Tierra poco antes de ser destruido, pero sólo una nave consigue escapar a tiempo. En su huida, se ven forzados a hacer un aterrizaje de emergencia en el planeta Mira, obligando a lo poco que queda de la humanidad a adaptarse a este nuevo hogar.
Al contrario que en otros Xenoblade, aquí nos ponemos en el papel de un avatar: un personaje cuyo género y aspecto podemos personalizar, pero que no habla durante las conversaciones. Esto ya nos da una pista de que la historia en Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition no tiene tanta importancia como en el resto de entregas.
Y ojo porque eso no quiere decir que el argumento no sea interesante, pero sí es verdad que está contado de la manera más aburrida posible, recurriendo muy a menudo a un recurso narrativo tan vago como son las conversaciones con personajes estáticos que apenas gesticulan.
Ahora bien, todo esto tiene su explicación: mientras que en otros juegos numerados la historia era una prioridad y el hilo conductor para avanzar en el juego, en Xenoblade Chronicles X la prioridad y el hilo conductor son el planeta Mira.

El diseño de los mundos y la escala siempre han sido el punto fuerte de Monolith Soft, pero lo que lograron con Mira sigue sorprendiendo 10 años después. No tienes la sensación de estar explorando un mundo abierto, sino un planeta alienígena al completo, con cinco enormes continentes, cada uno con un bioma propio.
Y todo en Xenoblade Chronicles X para Nintendo Switch está pensado para invitarnos a salir y perdernos por este gigantesco “planeta abierto”: misiones principales, misiones secundarias, desafíos, misiones de afinidad, sectores con diferentes objetivos… No es el diseño de juego más elegante, desde luego, pero una vez entras en su bucle, se convierte en un vicio absoluto.
Cada vez que salimos a Mira para completar una misión concreta, acabamos desviándonos del camino al ver algo interesante, al encontrar un punto donde podemos instalar una sonda o al toparnos con otra misión. Y, tres horas después, todavía no hemos hecho lo que pretendíamos en un principio.

Todas estas actividades y cosas por hacer tienen un lado negativo: las primeras horas de juego, —precisamente de las que os podemos hablar— son un bombardeo constante de tutoriales. Llega a cansar el ver cómo después de una ventana con consejos viene otra ventana con consejos seguida de otra ventana con consejos. Hay tantísima información que es difícil no terminar saturados.
Pero curiosamente es un mal necesario, pues Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition es un juego muy complejo, más incluso que los Xenoblade que vinieron después. Porque aquí, además de la exploración y el combate, tenemos más sistemas y mecánicas a tener en cuenta, como los diferentes tipos de sondas o los fabricantes de armas.
De hecho, uno de los aspectos que más se criticó en su día del lanzamiento original fue que había elementos del sistema de combate que no se explicaban debidamente, pero en esta Definitive Edition tenemos tutoriales y consejos que lo cubren todo.

Y buena falta hacía, porque como es costumbre en la saga, el combate de Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition también presenta una gran complejidad.
En particular, nos gusta mucho que pese a tener ese formato de MMORPG (con ataques automáticos), los combates requieren muchos inputs por parte del jugador: responder a las voces y los retos del alma, alternar entre armas cuerpo a cuerpo y a distancia, cambiar de posición para realizar combos… No podemos quedarnos mirando; estamos continuamente pulsando botones.
La gran novedad, no sólo en Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition, sino en la saga en general, es la recarga rápida. Es muy sencillo: en lugar de tener que esperar a que las artes se recarguen, podemos pulsar el botón Y para volver a usarlas de nuevo. Esto consume energía auxiliar, indicada por el medidor que se sitúa en la parte inferior derecha de la interfaz.

Esta energía se recupera tras terminar el combate, por lo que la recarga rápida sólo se puede usar un número limitado de veces por enfrentamiento. Aun así, nos ha dado la impresión de que son muy generosos con la energía auxiliar (e incluso es posible aumentar el máximo), pudiendo usar una misma arte muchas veces seguidas… salvo que requiera Puntos de Tensión (PT).
Esta novedad encaja muy bien con una mecánica que ya estaba en el XCX original: la posibilidad de dejar que las artes completen el segundo tiempo de recarga para aumentar su poder. De esta manera, puede que haya veces que convenga recargar rápido, mientras que otras la paciencia puede ser clave.
Otro elemento que ha mejorado en la remasterización de Xenoblade Chronicles X es la interfaz, especialmente la de los combates, pues ahora queda mucho más claro cuándo es el momento ideal para utilizar cada arte. Pero lo que más ayuda (y uno de los cambios más solicitados) es que el tamaño de la fuente ha aumentado y ahora es perfectamente legible.

Aun así, hay un cambio en la interfaz que nos resulta incomprensible: la palabra “objetivo” aparece debajo del nivel de los enemigos siempre que están a la vista. Puede parecer una tontería, pero no os imagináis lo mucho que distrae cuando estamos explorando. Por no hablar de que es completamente innecesario; el icono del botón R ya cumple esa función.
Y, si jugasteis al original, seguro que recordáis que en interiores el movimiento de la cámara se volvía pesado y costaba horrores manejarla. Pues por algún extraño motivo eso se ha mantenido, pese a que era una de las cosas que para nuestro gusto pedía a gritos ser modificada.
De todas formas, son sólo pequeña quejas, porque Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition incluye una gigantesca cantidad de novedades y mejoras respecto al original. La que más salta a la vista (por motivos evidentes) es el renovado apartado visual, en el que destacan las nuevas caras de los personajes, con un estilo más anime acorde a las últimas entregas de la saga.

Xenoblade Chronicles X era uno de los juegos más espectaculares de todo el catálogo de Wii U, y gracias al aumento de resolución y otros retoques visuales, ahora también es uno de los juegos más espectaculares de todo el catálogo de Nintendo Switch. Estamos quemando el botón de hacer capturas mientras jugamos porque cada nuevo escenario es más sobrecogedor que el anterior.
En lo referente a la banda sonora no ha habido cambios… pero tampoco lo necesitaba. Hiroyuki Sawano, conocido por la icónica banda sonora de Attack on Titan, fue el encargado de componer las melodías de esta entrega. Y su característico estilo, con abundantes melodías cantadas, le viene como anillo al dedo a XCX.
No vamos a listarlos todos aquí porque son muchísimos, pero podéis comprobar el listado completo con todos los cambios de Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition respecto al original de Wii U en el artículo que le hemos dedicado.
Eso sí, podéis dar por sentado que han escuchado la mayoría de críticas y todo ha sido para mejor. Uno de nuestros favoritos (y de los más necesarios) es que ahora es posible cambiar al personaje que controlamos desde el menú, en lugar de tener que buscarlos en NLA.

Y hasta aquí nuestras impresiones de Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition. Lo cierto es que apenas hemos rascado la superficie, pues todavía nos queda muchísimo juego por delante (especialmente si queremos llegar al plato fuerte de esta edición definitiva).
Pero tras comprobar los cambios respecto al juego original, tenemos claro que hace honor a su nombre y es la forma definitiva de descubrir una de las entregas más especiales de la saga Xenoblade.
Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition
Lanzamiento
20-3-2025
Género
RPG
Compañía
Monolith Soft
Pegi
12
Número de jugadores
1-32
Multijugador
Sí
Idioma de los textos
Castellano
Idioma del audio
Inglés y japonés
Idioma de los subtítulos
Castellano

Álvaro Alonso
Redactor
Álvaro Alonso es redactor en Hobby Consolas desde 2014 especializado en la crítica de videojuegos.
