Skiller SGM1
Reportaje

Ratón gaming Sharkoon Skiller SGM1, análisis y opinión

Por Alejandro Alcolea
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Sharkoon es un fabricante de periféricos gaming que lleva desde 2003 dando guerra, pero que ahora es cuando ha desembarcado en nuestro país de una forma más activa. Cada poco tiempo se nos presenta un nuevo producto, desde torres para PC de diseño hasta sillas gaming, pasando por fuentes de alimentación o soportes de aluminio para pantallas.

Nosotros hemos pasado unas semanas con el ratón gaming Sharkoon SGM1, el de más alta gama de la compañía y, a continuación, os dejamos nuestro análisis y opinión sobre este interesante ratón.

Skiller SGM1

Antes de nada, toca repasar las principales características técnicas del Skiller SGM1:

  • DPI máximos: 10.800
  • Sensor: óptico
  • Chip: PixArt PMW3336
  • Iluminación: RGB
  • Tasa máxima de sondeo: 1.000 MHz
  • Sistema de ajuste de peso
  • Aceleración máxima: 30 G
  • Peso sin cable: 130g

Algo que salta a la vista en cuanto sacamos el ratón Skiller SGM1 de la caja son sus botones. Encontramos, además de la rueda, dos botones en la parte superior y 5 en el lateral izquierdo. Sí, al ser un ratón con botones programables, volvemos a estar ante un ratón sólo para diestros. Y no es sólo por los botones, sino por a propia forma del ratón.

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El Skiller SGM1 tiene un diseño que lo hace especialmente ergonómico. Visto desde fuera parece algo largo, de hecho, las yemas de los dedos no llegan hasta el límite de las paletas para pulsar el botón derecho e izquierdo. A mi me gusta sentir el borde del ratón en la yema de los dedos y con el Skiller SGM1 no pasa. Va en gustos, claro, pero la zona de activación del click derecho e izquierdo y muy generosa e igual de sensible tanto en el borde de la paleta como en la parte media de la misma.

Para terminar con la ergonomía del ratón, nos encontramos dos rebordes, uno a cada lado, que permiten que apoyemos tanto el pulgar como el meñique. Esto consigue adaptar el ratón a nuestra mano a la perfección y, aunque cada mano es un mundo, la longitud del ratón y la cercanía de los reposadedos a la muñeca aseguran que este ratón se ajustará a un gran rango de usuarios.

Skiller SGM1

Por último, pero no menos importante, hay que señalar que los mecanismos del Skiller SGM1 están construidos por la empresa japonesa Omron, de reconocido prestigio y calidad. El ''click'' es placentero y estos mecanismos nos aseguran una durabilidad de más de 10 millones de clicks útiles. Además, y no menos importante, tiene cable mallado con USB chapado en oro.

Peso modular

Si le damos la vuelta, podremos ver tanto el sensor óptico del Skiller SGM1 como una palanca que nos permite extraer un compartimento en la parte derecha del ratón. Esto es algo de lo más interesante, ya que los ratones para jugar tienen que sentirse bien en todo momento y hay a quien le gusta un ratón pesado, pero también quien prefiere un ratón ligero.

Skiller SGM1

En el compartimento nos encontramos un juego de seis pesas de 4 gramos cada una que podremos combinar y extraer a nuestro gusto. Es un sistema muy sencillo para personalizar y ajustar el peso del ratón y una grata sorpresa encontrarlo en un ratón que podemos encontrar por unos 50€. Estas pesas nos permiten ajustar aún más el ratón a nuestro gusto.

Sí, no cuenta con partes magnéticas para modificar la forma del ratón, pero es algo que no podíamos esperar en un ratón de este segmento de precio. De ahí que el que nos permitan modificar el peso es una agradable sorpresa.

Skiller SGM1

Software para modificar el ratón y DPI

El ratón gaming Skiller SGM1 es completamente plug&play. Podremos enchufarlo y empezar a usarlo si no necesitamos muchos botones. Desde el propio cuerpo del ratón podemos modificar los DPI entre un rango bastante amplio (10.800, 8.200, 5.200, 3.600, 2.400, 1.600, 800) y los botones laterales M3 y M4, al menos en Windows 10, funcionan como ''página adelante y atrás'' en Google Chrome. 

Cambiando los DPI en el ratón, también cambiaremos la iluminación del logo y la rueda, lo que nos indica qué sensibilidad usamos. Eso sí, tenemos otro medidos de esto en la parte frontal derecha gracias a unas luces que van iluminando diferentes segmentos dependiendo de los DPI seleccionados. 

Como digo, un jugador que quiera un ratón cómodo para el día a día o que simplemente busque renovar equipo y no quiera meterse en temas de personalización, puede conectar este Skiller SGM1, ajustar los DPI por defecto a su gusto y empezar a jugar con el preciso sensor óptico. Sin embargo, lo óptimo es echarle un rato al software del ratón para sacarle todo el partido al SGM1.

Software Sharkoon SGM1

No suelo ser defensor de este tipo de software por lo que consumen. De hecho, en otra configuración tengo teclado y ratón de otra marca y su software está siempre desactivado ya que, sorprendentemente, comen bastantes recursos. Sin embargo, el software de Sharkoon es más ligero de lo esperado.

Desde este centro de control podemos personalizar los DPI, así como los diferentes botones laterales y la luz RGB para que no dependa únicamente de los DPI seleccionados por defecto. De esta manera, podremos una luz fija o que pase por todo el espectro. Asimismo, podemos personalizar aspectos que, realmente, inciden en el rendimiento del ratón, como la velocidad de desplazamiento, de los clicks o la tasa de sondeo.

También nos permite personalizar acciones para los botones ''M'' laterales y, sobre todo, guardar macros, algo importante si vamos a jugar a alto nivel, y personalizar la sensibilidad del eje. En definitiva, cualquier cosa que se nos ocurra, podemos hacerla con el software. Eso sí, ya que el ratón cuenta con iluminación RGB, no habría estado de más que pudiésemos elegir los efectos que quisiéramos en lugar del fijo predefinido o el arco iris.

Skiller SGM1

Skiller SGM1, uso diario y conclusión

Tras semanas utilizando para trabajar y jugar el ratón gaming Skiller SGM1, he quedado bastante sorprendido. Por apenas 50€, que es por lo que lo podéis encontrar ahora mismo en Amazon, tenemos un ratón de lo más versátil con iluminación, opciones de personalización para ajustarlo a los juegos y al propio trabajo (para configuraciones multimonitor es fácil seleccionar un DPI más alto que para un solo monitor y también es muy sencillo cambiar entre los DPI en el propio juego).

En la mano es muy agradable gracias a su forma ergonómica, sus materiales (plástico y un plástico gomoso en la superficie) se sienten de calidad y, sobre todo, son muy agradecidos tras pasar varias horas con el en la mano y el reposadedos es muy agradable. Lo que ha sido una completa sorpresa es el sistema de personalización de peso gracias a los pesos incorporados. Rápidamente podemos ajustar el ratón a nuestros gustos y necesidades y elegir entre un ratón pesado (de 154g con todos los pesos puestos o 130g sin ninguno).

En definitiva, tanto en la alfombrilla (que Sharkoon también nos cedió para el análisis) como encima de superficies como la madera, el sensor óptico del Skiller SGM1 funciona a la perfección y el ''click'' que producen sus mecanismos Omron son muy satisfactorios. Si buscáis un ratón nuevo y no queréis gastar mucho dinero, el Sharkoon SGM1 tiene mucho que decir aquí.

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