How to Fix a Drug Scandal
Reportaje

La serie documental de Netflix que ha pasado desapercibida pese a ser una locura

Por José Carlos Pozo

Hay ciertos documentales de Netflix que, a pesar de tener unas tramas y situaciones reales de lo más sorprendentes, no son especialmente conocidos entre sus usuarios. Esta es la serie documental de Netflix que ha pasado desapercibida pese a ser una locura.

No cabe duda que Netflix cuenta con un catálogo muy amplio y variado de películas, series y documentales para todo tipo de público, teniendo horas y horas de entretenimiento para disfrutar de forma muy cómoda, ya sea en el salón de casa o en cualquier otra parte descargando sus productos a través de dispositivos móviles.

Sin embargo, con tantos productos disponibles en el catálogo de Netflix, en ocasiones se acaban pasando por alto algunos de ellos que son realmente buenos y que muchas veces se encuentran en segundo plano a la hora de buscar contenido que ver en la plataforma.

Esto es algo que se nota especialmente con los documentales de Netflix. Y es que, si nos ponemos a indagar con profundidad en ese apartado, encontramos diversos documentales que, a pesar de tener unas tramas e historias reales de lo más sorprendentes, no son especialmente conocidos por los usuarios de Netflix ni destacan entre el catálogo de la plataforma.

Hoy, en Hobby Consolas, hablamos acerca de una serie documental de Netflix que ha pasado desapercibida pese a ser una locura, pues sin duda os recomendamos su visionado.

Estrenada en Netflix el pasado 1 de abril de 2020, How to Fix a Drug Scandal (Cómo arreglar un escándalo de drogas) es una serie documental de cuatro episodios de alrededor de una hora de duración en la que se narra uno de los mayores escándalos de la justicia en la historia del estado de Massachusetts. Ahora os daremos algunas pinceladas de la historia, para que os hagáis una idea de por qué es uno de los documentales de Netflix más recomendables.

How to Fix a Drug Scandal - Sonja Farak

El documental arranca contando la historia de Sonja Farak, una química que trabajaba en un laboratorio criminalístico en Amherst, Massachusetts, cuya labor consistía en testar drogas recogidas como evidencias delictivas de diversos casos criminales para verificar mediante el análisis de su composición química si, efectivamente, se trataban de drogas ilegales.

Sin embargo, se descubrió que durante años Sonja Farak había estado manipulando pruebas y desviando las drogas para su uso personal, reemplazando algunas de las drogas de las muestras de pruebas recogidas por otras de apariencia similar. Todo empezó por una serie de problemas personales por los que estaba pasando Farak, lo cual le llevó a probar metanfetamina líquida del laboratorio de pruebas. Esto acabó provocando en Farak una fuerte adicción a las drogas.

Lo curioso es que por esa misma época, Annie Dookhan, otra química forense en Boston, Massachusetts, también manipuló y falsificó pruebas durante años. A diferencia de Farak, en el caso de Dookhan sus motivos no fueron otros que vaguería, pues se demostró que desde que entró a trabajar en el laboratorio forense la mayoría de las veces no testeaba las pruebas y firmaba los registros como si fueran sustancias ilegales cuando podrían no serlo, llegando en una ocasión a catalogar como cocaína una muestra de sal común.

How to Fix a Drug Scandal - Annie Dookhan

Aunque ambas químicas trabajaron en laboratorios de Massachusetts y cometieron los mismos perjurios durante la misma época, ni Sonja Farak ni Annie Dookhan se conocían entre sí, siendo todo esto fruto de la casualidad. Una casualidad que ha costado muy cara. Y es que, tras conocerse el escándalo de ambas químicas, varios abogados defensores enseguida solicitaron la anulación de las condenas de todos sus clientes, pues no se podía saber si los informes redactados eran o no veraces.

Esto provocó que muchos presuntos criminales acabaran saliendo de prisión o ni tan siquiera llegar a ser condenados, quedando sus expedientes totalmente limpios, llegando a anularse más de 21.000 casos relacionados únicamente con Annie Dookhan. Entre las dos químicas llegaron a anularse más de 35.000 casos en los que participaron y cuyas pruebas podrían haber sido manipuladas.

Por si todo esto fuera poco, en el caso de Sonja Farak se descubrió que la oficina del fiscal general del estado había ocultado varias evidencias sobre el robo de sustancias por parte de Farak para tratar de alegar que ella únicamente había consumido drogas en los seis meses previos a ser descubierta, en lugar de todos los años que estuvo cometiendo esos actos.

Entre otras cosas, el documental How to Fix a Drug Scandal nos muestra cómo los actos de una única persona pueden llegar a desmoronar todo el sistema judicial de un estado y la gran importancia que puede llegar a tener un químico forense a la hora de determinar la culpabilidad de alguien por poseer sustancias ilegales. Sin duda es una de las series documentales de Netflix más interesantes que hemos encontrado en su catálogo y que os recomendamos que veáis. Si os interesan más documentales impactantes, aquí os recomendamos los 10 documentales más extraños y surrealistas de Netflix, HBO, Amazon Prime Video y Movistar Plus.

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