Donkey Kong Country
Análisis

Análisis de Donkey Kong Country antes de SNES Mini

Por Redacción Hobby Consolas

Versión comentada: Retro

Recuperamos el análisis de Donkey Kong Country para Super Nintendo, tal y como lo publicamos en el número 39 de Hobby Consolas en 1994, antes de que podamos disfrutar de la versión de SNES Mini.

Hace unas semanas, recuperábamos nuestro análisis de The Legend of Zelda: A Link to the Past con motivo de la inminente llegada de la Nintendo Classic Mini SNES. Ahora, hacemos lo mismo, pero con una de las grandes joyas de la mítica Super Nintendo: Donkey Kong Country. 

Si bien no fue esta la primera vez que vimos al mítico mono diseñado por Shigeru Miyamoto, si no la recreativa de 1981 llamada de igual manera Donkey Kong, supuso el debut del popular simio en Super Nintendo con una saga sobresaliente que se ha visto continuada hasta nuestros días, siendo Donkey Kong Tropical Freeze para Wii U la última entrega de la misma hasta la fecha. A continuación, podréis leer nuestro análisis de este título realizado hace 23 años. 

Donkey Kong

La más espectacular criatura de Nintendo

Estamos rodeados de datos confusos, a veces contradictorios, que nos hablan de mil y una consolas nuevas y super potentes que prometen unas características que parecen sacadas de un sueño futurista. En medio de esta vorágine que nos está volviendo un poco locos a todos, aparece Nintendo - quién, dicho sea de paso, no suelta tampoco prenda sobre su Ultra 64-, y nos planta en la cara un cartucho que hace tambalearse la creencia cada día más generalizada de que las 16 bits están muertas.

El cartucho se llama Donkey Kong Country y todo lo que podamos decir sobre él será tan sólo una vaga pista de lo que descubriréis cuando lo conectéis en vuestra propia consola. No en vano en su programación se ha utilizado la más moderna tecnología en cuanto a lo que el tratamiento de imágenes se refiere. Y esto, podéis creernos, se nota. 

Donkey Kong

La simpleza del argumento contrasta con la calidad con la que se retratan cada uno de los detalles de la Isla de Kong. De hecho, el desarrollo podría resumirse con una simple frase: un juego de plataformas con el único objetivo de llegar al final, derrotar al último enemigo y disfrutar de una buena recompensa. Es decir, como un Mario cualquiera...

Sin embargo, las cosas, por supuesto, no son tan sencillas. Cada fase de la isla está compuesta por varios niveles que se presentan en un mapa que se va abriendo según éstos se van completando. Por supuesto el mapa nos permite retroceder y repetir fases siempre que nos parezca oportuno, pero, sin duda, esto de volver sobre lo andado puede convertirse en una pérdida de tiempo si tenemos en cuenta que nos aguardan, atentos al dato, nada más y nada menos que un centenar de fases en las que se ocultan la misma cantidad de niveles ocultos. Una auténtica pasada. 

Donkey Kong

Pero no penséis que la enormidad del mapeado o la calidad increíble de los gráficos son los únicos valores de este juego. Serían suficientes para poner a Donkey Kong entre lo mejor de lo mejor, pero no para convertirlo en único. Para eso hace falta, además, que el juego sea variado, divertido, jugable, adictivo... casi mágico. Por la variedad no os preocupéis: cuando creáis que ya lo habéis descubierto todo, aparecerá una nueva fase con un tratamiento diferente (y más difícil claro). 

¿Jugable y adictivo?

No os lo podéis imaginar. Nada puede ser más manejable que un personaje capaz de hacer infinidad de cosas con sólo dos botones, ni nada puede ser más divertido que un juego que propone mil posibilidades de principio a fin. 

Donkey Kong

Y la verdad es que no sabemos muy bien por dónde continuar. Porque podríamos decir muchas cosas acerca de este cartucho. Se podría comentar su fino sentido del humor o la habilidad con la que se ha sabido hacer un juego muy difícil, pero siempre posible. 

Podríamos hablar de cómo las texturas y juego de luces nos hacen "sentir" que estamos metidos dentro de los escenarios. También sería posible que tratáramos de describir lo que se siente cuando te ves perseguido en la cima de una montaña helada donde la nieve no te deja ni que te pares a pensar ni que corras para escapar... Pero todo sería inútil. Porque lo mejor no son los excepcionales gráficos, ni las alucinantes fases, ni siquiera la brillante animación de Diddy y Donkey. Lo mejor es esa increíble sensación que transmite, la jugabilidad que regala y la seguridad que tiene en sí mismo de que va a agradar a cualquier jugador. Lo mejor es que Donkey Kong Country es un juego casi mágico. 

Donkey Kong

Opinión de Donkey Kong Country

Donkey Kong Country marca una nueva era para Super Nintendo. La mejor tecnología de tratamiento de imágenes se ha puesto al servicio de la jugabilidad para crear una maravilla visual que rompe absolutamente con todo lo visto. Gráficamente es casi inmejorable, el sonido es impresionante y los personajes están animados con maestría total. 

Con Donkey Kong Country es imposible aburrirse. Y además, está pensado para divertir durante meses. Si te sirve de ejemplo, he recorrido seis fases con una media de 7 niveles por fase, he derrotado al enemigo final y me ha salido que sólo se completado el 37% del juego... En fin, que creo que Donkey Kong roza la perfección y me atrevería a asegurar que nunca vamos a volver a ver un juego como éste en nuestras Super Nintendo. 

Análisis publicado originalmente en el número 39 de Hobby Consolas y realizado por Teniente Ripley (Sonia Herranz).

Valoración

Una obra maestra a nivel técnico y divertido como pocos. Indispensable para todo poseedor de una Super Nintendo.

Hobby

99

Obra maestra

Lo mejor

Escenarios, personajes, sonido... todo. Las difíciles y originales situaciones de las que tendréis que escapar.

Lo peor

Se repiten algunos enemigos finales. Que no nos hayamos atrevido a "cascarle" ningún 100.