Pushy and Pully
Análisis

Análisis de Pushy and Pully in Blockland, puzzles con encanto retro

Por Daniel Quesada

Versión comentada: Nintendo Switch

Aaah, los viejos tiempos en los que un sencillo juego de puzzle podía ser el protagonista de nuestra vida consolera durante horas o días. Muchos jugones siente nostalgia por aquella época... Y entre ellos, también hay algunos que ahora crean sus propios videojuegos, como Resistance Studio, un pequeño equipo afincado en Holanda, pero con ADN español, pues 3 de sus miembros son paisanos nuestros. Ellos son los responsables de este simpático Pushy and Pully in Blockland, un homenaje a la época de los juegos de 8 y 16 bits.

Desde el principio, los veteranos notaréis que este juego indie bebe de clásicos como Pengo, Bomberman o Sokoban. El objetivo en cada nivel de Pushy and Pully in Blockland es acabar con todos los enemigos antes de que se agote el tiempo (si esto sucede, aparecerá un OVNI que nos perseguirá con su láser hasta matarnos). Los niveles se componen de cuadrículas y hemos de colocarnos al lado de algún bloque para empujarlo. Este se desplazará hasta llegar a alguna pared y, si hay algún enemigo en el camino, lo eliminará. Si el bloque ya estaba apoyado junto a otro, el que empujemos desaparecerá.

A partir de ahí, encontramos pequeñas variables. Hay bloques que, al juntarse en grupos de 3, desaparecen y hacen que una bomba se plante en el escenario, la cual podemos empujar para causar una explosión. Otros bloques generan diamantes que nos dan puntos extra y otros generan un bloque móvil que podemos desplazar y lanzar cuando queramos.

Los enemigos suelen desplazarse despacio y en línea recta, pero algunos son estáticos y lanzan proyectiles, otros nos persiguen si nos ven... Hemos de tener en cuenta el comportamiento de todos a la hora de pensar nuestra forma de actuar en cada nivel. Aquí llega uno de los problemas de este juego de puzzles: los escenarios pueden estar tan, tan atiborrados de enemigos que puede resultar imposible prever una forma de actuar y casi parece más una cuestión de suerte lograrlo, porque el movimiento de algunos enemigos es aleatorio. Es más, al principio de algunos de estos niveles tardaréis un par de segundos en descubrir dónde está vuestro personaje, ante la saturación de elementos. Una flecha o indicador similar para señalar dónde arrancamos habría venido bien.

En general, la curva de dificultad agradecería algo más de ajuste, porque algunos niveles son muy facilones y otros innecesariamente difíciles, sin que haya una progresión bien establecida. Si nos fijamos, varios niveles proponen una estrategia que nos puede dar ventaja, si asimilamos bien el movimiento de los bloques y de cada uno de los enemigos, pero en conjunto hay cierta sensación de desequilibrio. Aún así, no os preocupéis, la gran mayoría de los niveles son asumibles y la experiencia es agradable.

Pushy and Pully in Blockland

La aventura de Pushy and Pully in Blockland se divide en 5 mundos, con 10 niveles cada uno. Cada mundo tiene un nivel con tiempo infinito pero mayor dificultad y la ronda final de cada mundo es un duelo contra un jefe final al que hay que golpear varias veces. Los jefes suelen tener movimientos similares a los de algún enemigo exclusivo de cada mundo y os costarán un par de vidas, pero no son excesivamente difíciles. Después de vencer a cada jefe, recuperamos una pieza de nuestra nave estrellada, pues el objetivo final del juego es repararla para volver a casa (sí, al más puro estilo Toe Jam & Earl).

Por cierto, arrancamos la aventura con 3 vidas, pero si las perdemos todas, no pasa nada. ¡Podemos utilizar infinitas continuaciones! Y esto es un poco extraño, porque continuar tiene el mismo efecto que perder una vida: reiniciamos ese nivel y ya está, no nos lleva al principio de cada mundo. En ese sentido, ¿por qué no tener vidas infinitas directamente?

Pushy and Pully in Blockland

Más allá de los 50 niveles del juego, no hay más modos ni opciones, aunque podemos optar por jugar la aventura en solitario o con un segundo jugador, solo en modo local. Con esta modalidad resulta mucho más entretenido y, además, podemos recuperar una campaña que arrancamos en solitario para seguirla en cooperativo o viceversa.

El apartado técnico de Pushy & Pully in Blockland es uno de sus puntos fuertes. Ya que homenajea los clásicos arcades japoneses, su estética va a tope con ese estilo. Así, encontramos gráficos pixel art con personajes cabezones y coloridos, que podrían haber "escapado" de un Rainbow Islands o similar.

Pushy and Pully in Blockland

Los gráficos son muy simples, pero tienen mucho encanto. Su alegría resulta muy agradable y presentan detalles simpáticos e inocentones, como que los héroes lleven puesto un abrigo en los niveles de hielo.

La música sigue ese mismo estilo, con melodías muy animadas y sencillas, que hacen que dé gustito superar cada nivel o enfrentarse a los cómicos jefes finales.

Pushy and Pully in Blockland

En conjunto, Pushy and Pully in Blockland es un juego de puzzles simple, sin muchas pretensiones y quizá demasiado corto, pero por 10 euros supone un muy agradable regreso a esa época en la que los juegos parecían algo más directo y sencillo, con una moneda de 5 duros como gran catalizador de la diversión. La nostalgia siempre es mejor con píxeles de colores.

Valoración

Un juego que no tiene grandes pretensiones, pero que es efectivo en lo que pretende. Ideal para unas partidas rápidas en las que dar al coco.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Su encantadora estética y su planteamiento sencillo y directo.

Lo peor

Le vendrían bien más niveles y modos. Debería ser más claro al indicar la posición de los protagonistas.

Y además